CARTAS (Responde Adán Aguirre a David Molina y pesos políticos en Acapulco)
Señor director:
Con mi solidaridad total al proyecto de periodismo de El Sur en Guerrero, en esta etapa difícil pero que será superada, solicito a usted la publicación de la presente respuesta.
Estimados compañeros presos en Acapulco:
Por un proyecto personal de superación académica (postdoctorado) y aprovechando el derecho al sabático que me ha otorgado la UAG, les escribo desde París, Francia.
Como ustedes mismos dicen, la vida del luchador social está plagada de represiones, pero yo añadiría, también de satisfacciones por los pequeños o grandes logros que se obtienen en beneficio del pueblo y la solidaridad de los que participan en dicha lucha.
La aplicación arbitraria de la justicia en Guerrero ha sido una constante desde hace siglos contra los pobres, indígenas y mestizos, a favor de los individuos y grupos hegemónicos que detentan el poder en turno. Esta es una de las causas fundamentales de las luchas populares por la recuperación de las tierras, por la democracia y por los derechos humanos. Si la justicia se aplicara de acuerdo con la ley, no alcanzarían las cárceles de Guerrero para recibir a todos los que la han infringido, entre ellos muchos de los que los han encarcelado a ustedes.
De hecho no estoy descubriendo el hilo negro. El Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas contra la Detención Arbitraria señala “la persistencia de los arrestos arbitrarios en México, el generalizado irrespeto a la presunción de inocencia de los detenidos, donde prevalece la impunidad y la arbitrariedad policial y judicial”. Y la CNDH, en diciembre pasado, que establece “la persistencia de frecuentes violaciones de derechos humanos y la incapacidad de las autoridades de proporcionar respuestas efectivas a las victimas” y Amnistía Internacional que ratifica “la persistencia de la impunidad ante casos de tortura, detenciones arbitrarias y los malos tratos que siguen siendo una práctica habitual del ejército y de las corporaciones policiacas, federales, estatales y municipales”. Todo ello demuestra la inexistencia de un Estado de derecho. (La Jornada, 21 de febrero del 2003).
Por ello, me solidarizo con ustedes en su lucha por la democracia, por la libertad de los presos políticos, por la reforma a la ley de amnistía, por la regularización de la colonia Fuerza Aérea y porque todos los habitantes de Guerrero tengan una vivienda digna. Es dramático observar que a muchos de los que luchan por la tierra, por una vivienda digna, por la democracia y por otros servicios se les encarcele en lugar de apoyarlos para que resuelvan sus problemas.
Me comprometo a insistir ante las ONG francesas para el apoyo y solución de los derechos fundamentales de ustedes y del pueblo de Guerrero y, por supuesto, seguir apoyando a mi regreso.
Atentamente
Adán Aguirre Benítez




