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Pide Gallegos a la Fiscalía Especial tomarle la palabra a Nogueda Otero

Aurelio Peláez * El ex preso político Arturo Gallegos Nájera afirmó que la Fiscalía Especial para la atención a los delitos del pasado debe aceptar el ofrecimiento del ex gobernador Israel Nogueda Otero, quien declaró estar dispuesto a comparecer ante esa instancia por el caso de los desaparecidos políticos en los años setentas, y que su gobierno (1971-1975) nada tuvo que ver en esos hechos.

En entrevista en la redacción de El Sur, Gallegos afirmó que Nogueda Otero sí estuvo al tanto de las detenciones de políticos opositores en Guerrero –algunas de las cuales derivaron en ejecuciones o desapariciones–, pues fue enterado de ello por las autoridades militares que estuvieron al frente de esa guerra sucia. En particular, precisó, podría estar enterado de al menos tres casos.

“Israel Nogueda, como gobernador del estado que asumió en 1971, tuvo mucho que ver en la cuestión de los desaparecidos. Como cabeza del gobierno del estado él es responsable de la desaparición de Teresa Estrada Ramírez y del asesinato de Moisés Perea Cipriano, que estuvo detenido conmigo en la cárcel clandestina de Pie de la Cuesta”.

Recordó que Perea Cipriano (miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias) fue detenido el 12 de septiembre de 1974 en Plan de Lima, cerca de Tierra Colorada. “Estaba herido, así fue conducido a la cárcel. Cuando me detienen, el 20 de septiembre, me encuentro con él, y cuando me sacan a declarar el 24 de septiembre, él aparece en los periódicos locales como muerto en un enfrentamiento con la policía en El Rincón, adelante de El Ocotito”.

Afirmó que con la declaración de Nogueda Otero se podría aclarar exactamente lo que pasó. “Yo hice mi denuncia ante la Fiscalía, lo relacionado con el asesinato de Moisés, y reseño que él estuvo conmigo. Les doy el número de mi expediente, porque en mi expediente hay una foto de Moisés ya muerto en la cancha. Lo que tiene que hacer la Fiscalía es investigar en mi expediente si consta esa fotografía donde está muerto, porque evidentemente a él lo asesinaron”.

Reiteró que en las detenciones hay responsabilidad de Nogueda Otero, y de quien en ese tiempo era el procurador de Justicia, Francisco Román, quien también tiene que comparecer, “porque estaban siendo informados de lo que pasaba, yo escuché cuando estaba detenido que tenían comunicación con el gobernador. Yo le oí incluso hablar por teléfono con él: Señor gobernador, tenemos a otro detenido que dice llamarse Jorge Gómez Salas, alias Juan Manuel –los sobrenombres de Arturo Gallegos– seguiremos informando a ver qué información nos da”.

Recordó que en el periodo de Nogueda Otero “el jefe de la Policía Judicial de Acapulco era Wilfrido Castro Contreras. Este mismo policía fue el que detuvo a mi suegro (Petronilo Castro Hernández) en su domicilio el 25 de abril de 1972, y tengo entendido que fue su policía la que detuvo a mi cuñada Guadalupe Castro Molina dos días antes, de tal manera que él tendría que dar cuenta no sólo del caso de Moisés, sino también de Teresa Estrada Ramírez, Petronilo Castro Hernández y Guadalupe Castro Molina”. Los dos últimos permanecen como desaparecidos.

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