Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Condenados a entenderse, Merkel y Hollande celebran su primer encuentro

DPA

Berlín

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente electo de Francia, François Hollande, serán en breve la pareja más importante de la política europea, pero antes deberán conocerse y limar las asperezas surgidas antes de la cita de este martes en Berlín.
La situación no es del todo cómoda para la democristiana alemana, que se negó a recibir al candidato socialista durante la campaña y respaldó de forma abierta al rival conservador y estrecho aliado Nicolas Sarkozy.
En ambas capitales se trataba ayer de rebajar las expectativas de esta entrevista en la sede de la cancillería, que podría marcar el futuro rumbo de la eurozona. “Se trata de un primer encuentro para conocerse”, insistió el portavoz gubernamental alemán, Steffen Seibert.    La cita ha sido preparada de forma intensa a ambos lados del Rhin. En Francia, el equipo de Hollande encargó a un ex asesor del canciller Helmut Kohl, Joachim Bitterlich, un informe minucioso sobre la política europea de Merkel, señalaba el domingo el diario Bild am Sonntag.
Por parte de Berlín, el asesor jefe de política europea, Nikolaus Meyer-Landrut, hizo lo propio para Merkel sobre el primer presidente socialista francés después de François Mitterrand.
La reunión en la capital germana se producirá horas después de la investidura de Hollande. Merkel lo recibirá con honores militares y después de una primera charla comparecerán ante la prensa. Posteriormente compartirán una cena en el octavo piso de la cancillería junto al río Spree. El mandatario galo retornará esa misma noche a París.
Tema principal será la crisis del euro que los políticos encaran con enfoques opuestos. Merkel insiste en la necesidad de consolidar los presupuestos como única vía de salida y se niega a renegociar el pacto fiscal, mientras que Hollande hace más hincapié en el crecimiento para evitar una recesión generalizada.
Tras un primer entredicho a distancia y la clara advertencia de Hollande de que “Alemania sola no decide sobre Europa”, Merkel matizó que el pacto fiscal podría ser complementado con una cláusula de fomento al crecimiento. También se mostró abierta a tomar medidas adicionales como ampliar la capacidad del Banco Europeo de Inversión.
Los dos dirigentes europeos están condenados a entenderse si quieren defender con éxito los intereses del continente. El fin de semana próximo representarán a Europa en la Cumbre del G8 en Camp David y en la de la OTAN en Chicago. Su primera aparición europea será en la cumbre para el crecimiento convocada para el 23 de mayo en Bruselas.
El hecho de que los líderes pertenezcan a partidos de diferente ideología no ha sido hasta ahora obstáculo para las relaciones francoalemanas. El socialista Mitterrand fue uno de los artífices de la reunificación alemana junto con el democristiano Helmut Kohl y el conservador Jacques Chirac tuvo una estrecha cooperación con el socialdemócrata Gerhard Schröder.
Además, en cuanto a mentalidad, Merkel tiene más en común con el racional Hollande que con su sanguíneo antecesor Sarkozy. Ambos tienen fama de pragmáticos, siempre en busca del consenso.

468 ad