CARTAS ( Se felicita por participar en la marcha por la paz en el DF)
VOCES CONTRA LA GUERRA
Señor director:
Cicuenta mil almas unidas por el clamor de ¡no a la guerra! ¡no en nuestro nombre! Consigna que resonó como un suceso sin precedentes en todos los continentes. Todas las razas, de todos los credos religiosos, de todas las edades y filiaciones políticas e ideológicas, unidos por el anhelo de paz.
En la capital del país en un ambiente de alegría y libertad, decenas de miles avanzaron bailando, cantando, tocando, corriendo, brincando en grupos organizados y desorganizados, con mantas de todos los tamaños, hechas profesionalmente y otras improvisadamente, pero lo más significativo y pocas veces visto es que caminaron compartiendo la avenida Reforma hasta el Angel de la Independencia (frente a la embajada de Estados Unidos) los más diversos sectores sociales, de todas las edades, de las más variadas creencias religiosas; las principales organizaciones sindicales, los siempre combativos estudiantes del CCH de la UNAM, los contingentes perredistas y la llamada comunidad artística; demostrando así que sí es posible coincidir, que sí hay demandas que nos incumben a todos. Que frente al peligro renace el humanismo perdido, que aunque somos diferentes, pensamos, vestimos y hablamos idiomas distintos, por el bien de todos y todas, por la vida, por la salvación de esta tierra que es el hogar de todos, vale la pena unir nuestras voluntades y derrotar a los enfermos de poder, al loco de Goerge Bush que se siente dueño del universo y de la humanidad.
En esta demanda por la vida, por la paz, que el sábado 15 de febrero retumbó en las principales ciudades del mundo, debieran sumarse los gobiernos que se supone representan al pueblo; de aquí que fue acertado criticar al presidente Vicente Fox por su posición tímida y de supeditación que ha tenido frente a Estados Unidos. Con todo que fue importante la asistencia de 50 mil personas al acto, creo que es insuficiente para la magnitud de la demanda y por la vocación pacifista y solidaria del pueblo mexicano, por eso debemos motivarnos más y movilizarnos no 50, sino 500 mil y si fuera posible millones, como sucedió en España, Italia, Francia, etc.
Por la pluralidad, la festividad y combatividad de la marcha expresé para mí ¡ya era hora! y me felicito por haber coincidido con ese acto.
Atentamente
Guillermo Sánchez Nava




