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“El fiscal especial antes nos buscaba, hoy nos huye”: Octaviano Santiago

* La Fiscalía Especial sobre desaparecidos busca quebrantar el espíritu de los familiares, afirma el ex diputado

Sergio Ocampo y Maribel Gutiérrez (segunda parte) * La imagen desgastada de la Fiscalía Especial para asuntos de pasado reciente se ilustra en la visión de Octaviano Santiago Dionicio, uno de los denunciantes, ex militante del Partido de los Pobres, ex preso político, ex presidente estatal del PRD y ex diputado por ese partido:

“El fiscal se ha perdido en los últimos meses, antes nos buscaba, hoy nos huye. Esto es indicativo, esto es parte del viraje que ha venido dándose desde su nacimiento, desde su presentación, y siento que es un mensaje que habla muy claro del desligamiento de sus compromisos originales”.

Octaviano Santiago Dionicio critica también que la Fiscalía, en lugar de concentrarse en los asuntos con los que se comprometió en un principio, se extienda a otros, como las denuncias de los asesinatos de los maestros democráticos contra los líderes charros Elba Esther Gordillo y Carlos Jongitud y el caso Aguas Blancas, sin tener los recursos necesarios y la capacidad para asumir esas investigaciones.

Cuestiona también porqué en lugares de la sierra de Atoyac ha llevado proyectos productivos a los familiares de los desaparecidos, lo que corresponde a otras instancias del gobierno. El dirigente perredista plantea que con este apoyo material, la Fiscalía Especial busca quebrantar el espíritu de la exigencia de los familiares.

Octaviano Santiago Dionicio, de 51 años, explica en entrevista cómo se relacionó con la Fiscalía Especial, a pesar de que nunca confió en esa instancia. En este relato se ve que el fiscal especial, Ignacio Carrillo Prieto, buscó el acercamiento con familiares que rechazaban a la Fiscalía.

Por su parte, la profesora universitaria Alejandra Cárdenas Santana, que estuvo desaparecida en 1978, señala que la Fiscalía Especial, a más de un año de creada, no ha hecho prácticamente nada respecto a la localización de los desaparecidos, y se ha centrado en castigar a los culpables. Plantea: “Sí está bien que castiguen a los culpables”, pero “lo que nos interesa es saber es dónde están, qué pasó con ellos y en esa línea de investigación se ha hecho prácticamente nada”.

Alejandra Cárdenas apareció en una lista difundida a finales de octubre de 2002 por la Procuraduría General de Justicia Militar de 143 desaparecidos de la guerra sucia que declaró como muertos.

Según esa versión, los 143 desaparecidos fueron arrojados al mar, desde helicópteros militares que salían de la base aérea de Pie de la Cuesta en Acapulco, según la declaración del ex policía judicial de Guerrero Gustavo Tarín, utilizada para la consignación por homicidio ante un tribunal militar de los generales Mario Arturo Acosta Chaparro, Francisco Quirós Hermosillo y el mayor Francisco Javier Barquín Alonso, los tres detenidos actualmente en una prisión del Campo Militar Número Uno.

Alejandra Cárdenas es una de las dos personas vivas que aparecen en esa lista, con el número 142, con Antonio Hernández Fernández, que aparece en el último sitio.

Fue a la Fiscalía porque algo es algo

En entrevista en Chilpancingo, el 22 de enero, Alejandra Cárdenas deja ver el deterioro de la credibilidad de la Fiscalía Especial.

–¿Cómo ha visto usted el trabajo de la Fiscalía?

–Como tu sabes los familiares de los desaparecidos por motivos políticos habían hecho la propuesta de que se conformara una Comisión de la Verdad aprovechando los aires de cambio           políticos que había en el país, creo que fue una iniciativa importante.

“De ahí partió la iniciativa del Ejecutivo de crear esta Fiscalía Especial, que de entrada no era lo que se esperaba, pero algo es algo y la gente mantuvo una actitud de dar información, de proporcionarle los medios que tuviéramos a nuestro alcance para que esta Fiscalía pudiera hace su trabajo.

“Vino Carrillo Prieto a Chilpancingo, nos reunió a todos, nos pidió           colaboración, dijo que Fox tenía mucho interés en que este asunto de los desaparecidos se resolviera pero, al parecer no había tal voluntad política de que realmente se diera una solución al problema de los desaparecidos, y           una de las pruebas de que las cosas no marchan bien fue una de las declaraciones que hizo (el presidente Vicente) Fox en Inglaterra, en el sentido de que Quirós Hermosillo y Acosta Chaparro seguramente iban a salir exculpados de todo este proceso porque los delitos de los que se les estaba acusando ya había prescrito”.

–¿Qué expectativas tiene usted de la Fiscalía Especial?

–Me preocupa el hecho de que hace unos días doña Salustia Alcocer fue visitada por unos integrantes de la Fiscalía, que le fueron a pedir información, ella es la mamá de Carlos Benavides Alcocer, que está también en la lista de los desaparecidos, él fue un estudiante que terminó la preparatoria en la UAG y fue detenido y desaparecido en Cuernavaca.

“Yo estuve presente por invitación de ella. Cuando estas personas se presentan me percato que son puros militares; para empezar no solamente por el pelo corto, sino por el hecho de que incluso se presentan con sus grados militares y yo digo ¿de qué se trata?, ¿de que mandes a la zorra a cuidar a las gallinas?

“El hecho de que vinieran los militares a preguntar a doña Salustia Alcocer sobre su hijo, y el tipo de preguntas que me hicieron eran muy curiosas. Me preguntaron sobre la Liga Comunista 23 de Septiembre, y le dije: pues usted leyó mi denuncia y usted sabe que yo no pertenecía a la Liga, que yo era del Partido de los Pobres, entonces no viene al caso que usted me pregunte de eso, es más, porque Guerrero no viene al ámbito en el que la Liga se moviera, aparte ustedes me llamaron aquí para preguntarme sobre Carlos Benavides, y quisiera que ustedes se limitaran a preguntarme sobre Carlos. Y ese hecho, el tipo de interrogatorio, la apariencia, los grados militares que ellos ostentan, es lo que me da cierta desconfianza”.

Alejandra Cárdenas cuestiona también: “Cuando se comete un delito las autoridades tienen dos obligaciones, por una parte encontrar al culpable, pero por otro lado defender a la víctima, en este caso las víctimas son los desaparecidos. Y no se ha hecho prácticamente nada respecto a la localización de los desaparecidos, se han centrado en castigar a los culpables; sí está bien que castiguen a los culpables, pero a los familiares, amigos y a los compañeros de los desaparecidos lo que nos interesa es saber en dónde están, qué paso con ellos y en esa línea de investigación se ha hecho prácticamente nada, están limitándose al castigo de los culpables y pareciera que de lo que se tata es de resolver pugnas internas, de pasarles la cuenta, y eso no es el interés fundamental de los familiares. Sí es importante que ellos reciban el castigo que se merecen pero lo básico, lo fundamental, es saber qué pasó”.

El acercamiento a un crítico de la Fiscalía

Octaviano Santiago Dionicio presentó ante la Procuraduría General de la República, a finales del 2000, las denuncias de la desparición de su ex compañera María Concepción Jiménez Rendón, y de Eusebio Peñaloza Silva, Fredy Radilla Silva y Pablo Santana López. Cuando surgió la Fiscalía, a finales de 2001, Santiago Dionicio no ratificó en esa instancia la denuncia, y en declaraciones públicas cuestionaba su validez. En entrevista, se refiere a los contactos que ha tenido con el fiscal Carrillo Prieto.

–¿Has hablado con el fiscal?

–Sí, tres o cuato ocasiones. Yo fui de los críticos de la Fiscalía, a partir de esa posición me invitó a platicar por medio de un amigo en México, le di mis razones por las cuales yo tenía mis dudas de un buen desempeño de esta institución, él ahí ratificó que tenía buenas intenciones, yo le insistí que en Guerrero había material de sobra para demostrar la buena voluntad y que podía empezar y terminar en Guerrero la vida de esta institución, y me dijo que estaba en la mejor disposición.

–¿Porqué te buscó?

–Me parece que él fue compañero de Ramón Sosamontes (miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PRD) en la Legislatura federal, y Ramón Sosamontes guarda conmigo un amistad de muchos años, y cuando vieron en el periódico Reforma una siere de señalamientos nuestros, a través de esa relación me llamaron. Me dijo Ramón que si estaba dispuesto a platicar, me explicó, sentí que no había problema y me fui a platicar con ellos y ahí me reiteró lo que te digo, y lamentablemente las cosas están ahí.

“Después, un grupo de amigos fuimos convocados a una serie de pláticas con el fiscal en Chilpancingo, y después ya de instaladas las oficinas del fiscal en Acapulco fuimos convocados de nueva cuenta, y en una de las últimas reuniones dijo que en octubre iba a dar un informe sobre las indagatorias, y ya estamos avanzando en el primer tercio de 2003 y no hay ninguna información.

“Nos parece que la Fiscalía está fallando a quienes han depositado una catidad de esperanza, siento que se comienza a jugar           otra vez con el sentimiento de los familiares de los desaparecidos, siento que se está generando un nuevo engaño que no genera confianza. Pareciera que se están acumulando de trabajo para justificar la ineficiencia, siento que se está cometiendo un fraude en la confianza de los que han depositado cierta fe en esta investigación”.

Abarca mucho, resuelve poco,

la estrategia

–Esta Fiscalía se creó para los desaparecidos de la guerra sucia, y la matanza de Tlatelolco del 10 de junio, y de ahí ha tomado otros casos, ¿qué opinas?

–El titular de la Fiscalía está actaundo a partir de una estrategia que ellos diseñaron: abarca mucho y resuelve poco, o nada. Porque este es un elemento que está utilizando, que hay muchos problemas, que no se da abasto. Pues sí, y si sigue por esa vía solos se van a nulificar y parece que es la pretensión.

“Yo creo que es una estategia dilatoria premeditada, y desde luego va a dar al tarste con todos los buenos propósitos que le presentaron a la sociedad, una Fiscalía que no sólo se ensancha en la multitud de demandas de investigación que hay sino que se quiere convertir en una especie de fundación de apoyo a familiares.

“Yo tengo referencias de que muchas familias viven en la miseria, en el desempelo, en el mundo de necesidades y que la Fiscalía va a darles apoyo, este apoyo lleva dos filos, por un lado quebrantar el espíritu rebelde de la exigencia, comprando el silencio, y por otro lado aparecer como una institución benevolente que es sensible a las exigencias de los familiares y dejar de ser blanco de las denuncias de los propios familiares.

–¿Tú sabes que están dando dinero?

–Se habla de proyectos productivos, específicamente se presentaron en El Quemado (en la sierra de Atoyac) y en otras partes a nivel muy en corto. Esto lleva no el elemento humano, no el elemento del apoyo desinteresado, sino el filo de neutralizar la lucha de los familiares, de por sí es una lucha que ha venido languideciendo, y con este tipo de acciones que la Fiscalía está impulsando, se pervierte más su desempeño.

“Nosotros vemos que está atendiendo cosas que corresponden a otros órganos de poder los gobiernos municipales, estatal, fedeeral, ahí es donde debiera involucrarse el aparato del poder, no a través de una Fiscalía que se dice incompetente para cumplir sus funciones pero a la vez está ofertando proyectos productivos, no sé si tiene recursos aparte, ¿pero porqué no los mandan a Sedesol, y no mezclar la investigación con este tipo de acciones que aparentan ser de apoyo desinteresado?”

Santiago Dionicio, en entrevista, opinaba de la Fiscalía: “El fiscal se ha perdido en los últimos meses, antes nos buscaba, hoy nos huye. Esto es indicativo, esto es parte del viraje que ha venido dándose desde su nacimiento, desde su presentación, y siento que es un mensaje que habla muy claro del desligamiento de sus compromisos originales”. Al salir de la reunión del sábado 15 de febrero con familiares, en la que el fiscal presentó un informe de labores, la opinión de Santiago Dionicio era la misma: No hay ningún avance, “este señor no ha tomado las cosas con seriedad”.

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