El fiscal especial sobre desaparecidos no está cumpliendo, opinan cinco dirigentes
* En un año sólo se han acumulado más dudas sobre la posibilidad de que esa instancia dé frutos, opinan en entrevistas * Informan que Carrillo Prieto los dejó plantados en octubre y después recibieron visitas de agentes de la PGR en actitud de intimidar a los denunciantes o por lo menos irresponsable
Maribel Gutiérrez y Sergio Ocampo (Primera parte) * A más de un año de creada, inicialmente para investigar las desapariciones forzadas de la guerra sucia, la Fiscalía Especial encargada de investigar los crímeres cometidos contra movimientos sociales y políticos del pasado reciente sólo ha hecho que se acumulen dudas y cuestionamientos de familiares que esperaban una prueba de que esta instancia podría servir para conocer qué pasó con los desaparecidos y castigar a los responsables.
Esa instancia de la PGR a cargo del fiscal Ignacio Carrilo Prieto, creada por el presidente Vicente Fox en lugar de la Comisión de la Verdad que había prometido durante su campaña a la Presidencia, no ha dado fruto alguno ni representa algún avance en la demanda que sostienen los familiares de desaparecidos desde hace tres décadas, opinan en entrevistas cinco destacados luchadores sociales de Guerrero: Alejandra Cárdenas, Arturo Gallegos, Juan García Costilla, Eloy Cisneros Guillén y Octaviano Santiago Dionicio, que presentaron denuncias sobre casos de desaparecidos, y que ahora manifiestan sus preocupaciones por la falta de resultados de la Fiscalía.
Los cuestionamientos y críticas aumentaron porque en los últimos meses, lo único que conocieron de la Fiscalía fueron las evasivas del fiscal, y por otra parte la visita a algunos de ellos de unos agentes de la Procuraduría General de la República (PGR), con aparentes propósitos intimidatorios o al menos con actitud poco profesional.
Arturo Gallegos, ex preso político, que presentó la denuncia de seis de sus familiares desaparecidos, plantea: “Yo creo que la Fiscalía de algún modo está tratando de darle largas al asunto, quizás esto muchos lo traduzcan en que tiene que investigar mucho, pero yo considero que no hay excusa alguna para retardar las investigaciones en torno a los desaparecidos, cuando ya hay infinidad de pruebas, de declarciones que merecen la atencion del fiscal.
“A estas alturas debería darnos una señal de buena voluntad de que está tratando de hacer las cosas bien, pero ya tenemos ocho meses y no vemos avances, es más, el fiscal se comprometió solemnemete a estar con nosotros el 5 de octubre del año pasado, y ni siquiera fue capaz de disculparse por su ausencia, simplemente nos ninguneó, hay un compromiso que él no cumpió, y eso nos da materia para dudar de la seriedad de la Fiscalía y de la seriedad con que pretende resolver el caso.
“En lo personal, yo me atrevo a decir que empiezo a dudar de la veracidad de que esta Fiscalía va a resolver la investigación.
“Yo empiezo a temer que nos van a tomar el pelo, y mientras no nos manden una señal de buena voluntad ya entró la duda, y creo que es nuestro derecho dudar, porque no es posible que tanto timpo se estén llevando en investigar o preparar los documentos, llevamos ocho meses preparardo documentos para empezar las investigaciones”.
Gallegos informa de la única señal que recibió de la Fiscalía en los últimos meses: “Hace poco fue la PGR a mi centro de trabajo, yo no sé si con el propósito de intimidarme para que retire la demanda o para que los demás vean y ya no le sigan. Fue a principios de diciembre, fueron mi centro de trabajo, yo estaba ahí. Eran tres agentes de la PGR, iban con la orden de saber si yo había hecho la denuncia, querían que les diera mis datos generales otra vez, mi domicilio, que iban a tomar fotografías a la casa. No sé porqué se está investigando a quien hace la denuncia, uno empieza a dudar”.
–¿Tú presentaste la denuncia de seis casos de desaparecidos, en eso estaba implícita la credibilidad de la Fiscalía?
–Era como una esperanza para aclarar los hechos, pero cuando pasan ocho meses como que llega el desencanto. Mientras la Fiscalía no nos dé pruebas de buena fe, las dudas son legítimas”.
El dirigente del PRD en Acapulco y ex diputado Juan García Costilla, planteó el caso de dos desaparecidos, Teresa y Domingo Estrada Ramírez.
Explica: “Presentamos la querella ante la PGR, pero este caso pasó a la Fiscalía Especial, pero desgraciadamente no han avanzado las cosas, están como estaban antes.
–¿Qué expectativa tenían ustedes en la Fiscalía?
–Siempre tuvimos dudas de la Fiscalía Especial, porque no conozco una Fiscalía a nivel federal y estatal que haya funcionado realmente. Sin embargo, son las instancias que existen y tenemos que ocurrir a ellas, y si tenemos dudas que nos demuestren lo contrario, que hagan justicia, que actúen, es dedir, que juzguen a los responsables de estos hechos que se dieron en Guerrero, la duda está, pero ellos tienen el deber de demostrar que nosotros estábamos equivocados, que estamos dudando incorrectamente.
“Pero hasta ahora no hemos visto nada claro, entonces como que se está justificando nuestra sospecha, la sociedad mexicana no conoce resultados, nosotros como querellantes tampoco, entonces es preocupante esta situación, a lo mejor también la Fiscalía nomás se creó para hacer la faramalla de que se están arreglando las cosas pero no vemos claro. Realmemte nos estamos decepcionando más ahora porque hoy estamos viendo que no se avanza, no se resuelven las cosas”.
–¿Desde que presentaron la denuncia cuántas veces ha tenido contacto con la Fiscalía?
–Dos veces con el fiscal y una vez que llegaron personas que dijeron que venían de la Fiscalía, llegaron a nuestros domicilios, armados, con sus pistolas, yo los pasé a mi casa, a mi domicilio, dijeron que son de la PGR, eran tres personas, vestidos de civil, se identificaron, dejaron el carro en el portón de mi domicilio, los hicieron pasar a la sala y ahí platicamos.
“Me hicieron algunas preguntas, que si nosotros habíamos puesto querella, y me preguntaron por algunas personas, a muchas personas de los desaparecidos de los que me preguntaron no los conozco, a otros sí. Pero no llevaban nada claro, eran personas muy jóvenes, querían que yo les diera información.
–¿Usted sintió que fuera una visita con fines intimidatrios?
–No porque yo soy muy tranquilo, no soy nervioso, no me espanta, pero sí me pareció poco formal, poco profesional, poco responsable la actitd de esas personas, porque no llevaban nada calro, preguntas muy difusas, muy aisladas, me pareció un trabajo muy irresponsable”.




