Denuncian ante Codehum a perito de Tránsito por abuso de autoridad
* Obligó a pagar a supuesto afectado en accidente * La SPV tiene negocio con empresas privadas de grúas, las cuales pagan comisiones por traslado, custodia y pisaje de automóviles en los corralones, acusa José Antonio San Juan Benítez
Alfredo Mondragón * José Antonio San Juan Benítez denunció ante la Codehum al perito de Tránsito, Víctor Manuel Preciado Medina, por ejercicio indebido de la función pública, abuso de autoridad y violaciones al derecho de la libertad.
Esto porque –señaló– a pesar de haber salido afectado en un accidente fue arrestado y obligado a pagar daños ajenos.
San Juan Benítez, corresponsal del Diario de México y de Noticias del Sur, también denunció el negocio que tiene la Secretaría de Protección y Vialidad (SPV), específicamente en la Dirección de Tránsito, con las empresas privadas de grúas, las cuales pagan comisiones y cuotas a los peritos a cambio del traslado, custodia y pisaje de automóviles en los corralones, las cuales cobran a los civiles.
San Juan Benítez entregó a El Sur copias fotostáticas de un documento expedido por la empresa Grúas Acapulco, debido a que allí fue encerrado su vehículo, en cuyo membrete indica que están “al servicio de la Secretaría de Protección y Vialidad”, a pesar de que en la Dirección de Tránsito cuentan con el Departamento de Grúas y corralones municipales.
Narró que el pasado 31 de enero de 2002, aproximadamente a las 23:10 horas, cuando circulaba por la avenida Cañada, de la unidad habitacional Alta Progreso, a bordo de su vehículo marca Golf, color blanco, modelo 92, “fui embestido por un taxi marca Volkswagen, color azul”, frente a la entrada del Hospital Regional del IMSS.
Agregó que luego de hablar con el taxista, éste le dijo que estaba de acuerdo con pagar los daños causados al vehículo Golf, pero que tenía que esperar a “su patrón” para afinar detalles.
Pero –dijo el afectado– “su patrón llegó acompañado por cinco personas, y tras una conversación se negó a pagar los daños porque iba a llamarle a su amigo Preciado”.
Unos 30 minutos después –agregó– un agente de Tránsito, a bordo de una patrulla, conminó a las partes a realizar un acuerdo, pero al llegar el perito Víctor Manuel Preciado, a bordo de una grúa particular de la empresa Grúas Acapulco, se dirigió con el propietario del taxi y se pararon atrás de una camioneta estacionada, tipo Van.
Tras el diálogo entre el perito y el dueño del taxi, Víctor Manuel Preciado “me dijo que me mantuviera al margen porque conmigo no tenía nada qué hablar, ordenándome que me subiera a la patrulla y que mi vehículo iba a ser trasladado al corralón, hecho al que me opuse porque estaba en buenas condiciones mecánicas para evitar ser arrastrado”.
No obstante, el perito Preciado Medina llamó otra patrulla “para que me escoltara”, y al llegar a las instalaciones de la Dirección de Tránsito “ya se encontraba elaborada la puesta a disposición del Departamento Jurídico, sin haber hecho peritaje y determinado responsabilidades”.
San Juan Benítez agregó: “estuve privado de mi libertad hasta las 11 de la mañana del día siguiente hasta que fui obligado a firmar un convenio por 6 mil pesos, y ahora resulta que todo es en agravio del taxista, no es posible, es un abuso de autoridad porque se deduce un contubernio con el chofer”.




