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Sólo promesas de reubicación y ayuda recibieron vecinos de la Chinameca tras el sismo de 2013

*En la colonia 20 viviendas resultaron dañadas y los afectados se refugiaron en la capilla Santa María de la Guadalupe, una pequeña construcción de madera y lámina ubicada en la misma colonia

Mariana Labastida y Yee Trujillo

“A un año yo no me quiero ir, ya no acepto la reubicación, me quedo a vivir bajo mi propio riesgo como ellos dicen… ha pasado un año y creo que puedo vivir así”, dice Juana Gaudencia Vázquez, una de las afectadas por el sismo del 21 de agosto de 2013 en la colonia Chinameca.
Allí los vecinos sólo se quedaron con la promesa de las autoridades de una casa nueva y la advertencia de que vivía en una zona de riesgo, aunque Juana Gaudencia tiene escrituras del terreno de su casa.
Según el reporte de las autoridades, el 26 de agosto, cinco días después del sismo, eran 20 las viviendas que tenían que ser demolidas en la colonia Chinameca, seis de ellas deshabitadas, mientras que los vecinos se refugiaron en la capilla Santa María de la Guadalupe, una pequeña construcción de madera y lámina ubicada en la misma zona.
Juana Gaudencia llegó hace 23 años a la colonia como “paracaidista” y nueve años después terminó de pagar al Instituto de Vivienda y Suelo Urbano (Invisur) los 6 mil 500 pesos que le pidieron por sus escrituras; “nunca nos dijeron que estábamos en ladera, nos exigieron el pago, eso sí”.
El terreno de Juana medía 8 metros por 20, según sus escrituras, y allí vivía con su hijo Lorenzo Onofre, su esposa y tres hijos; los cuartos que ocupaba Lorenzo quedaron reducidos a escombros después del sismo, por lo que actualmente renta otra casa para vivir.
Juana Gaudencia sigue en el mismo lugar en el cuarto que le quedó, del cual renta el techo a una compañía telefónica que tiene una antena y le paga una mensualidad; tiene otro espacio que usa para la cocina y sala, el cual es de madera y techo de lámina.
La vecina de la Chinameca dijo que sabe que ella y su hijo están apuntados y salieron en la lista de beneficiados con reubicación, que se enteraron hace dos meses que fueron al Ayuntamiento a preguntar por lo que les habían prometido en agosto del año pasado, pero que nadie los ha visitado ni informado oficialmente, por ello a un año del sismo que derrumbó parte de su casa ha decidido no salirse.
“Cada vez que tiembla tenemos temor de que pueda suceder lo mismo pero ya aprendimos a vivir con el miedo”, aseguró Juana, quien no sabe qué va a hacer, sólo que no se saldrá y que ya piensa en construir otra vez aunque le dijeron que no puede vivir ahí.
Señala que ya esperó un año y perdió la esperanza de que las autoridades le cumplan lo que le prometieron.
Juana muestra con melancolía el lugar donde estaba la casa de su hijo. Recuerda que al principio las autoridades municipales y estatales iban al lugar para luego no volverse a parar por ahí, y aseguró que está en espera de los de Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que fue la dependencia que le indicó que sería la encargada de reubicarla.
Después del sismo, sólo dos vecinos de la Chinameca tienen el beneficio de la reubicación; a ellos y dos más el año pasado por la Sedesol les dieron 5 mil pesos, un colchón y una estufa por el DIF, y fue la última vez que los visitaron, incluso no han logrado que de la Dirección de Protección Civil municipal les den el dictamen de riesgo que les pidieron cuando hicieron los trámites para apoyo para la reconstrucción y reparación de sus viviendas.

El sismo de hace un año

Hace un año, a las 7:38 de la mañana, un sismo de 6 grados Richter con epicentro al oeste de San Marcos y sus réplicas, la mayor de 5.6 grados, provocaron daños en 438 viviendas, 44 escuelas, 11 hospitales, nueve edificios públicos o tiendas departamentales y una iglesia, y dejó unas dos mil personas damnificadas en 19 municipios que entraron en la Declaratoria de Desastre Natural publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 29 de agosto del año pasado.
La zona de desastre incluyó a los municipios de Acapulco, Atoyac, Azoyú, Benito Juárez, Chilapa, Chilpancingo, Copala, Coyuca de Benítez, Cuautepec, Eduardo Neri, Igualapa, Juan R. Escudero, Malinaltepec, Marquelia, Ometepec, Petatlán, San Luis Acatlán, San Marcos y Tecoanapa.
Hace apenas dos semanas, el 5 de agosto, en estas páginas se informó que Guerrero es uno de los estados que reciben de manera constante una gran cantidad de recursos financieros provenientes del Fondeo de Desastres Naturales (Fonden), y que para atender el sismo del año pasado la federación hizo público que asignó más de 96 millones de pesos.
De acuerdo con el documento “Gasto federal autorizado con cargo al Ramo 23 y fideicomiso Fonden (por entidad federativa)”, para la atención de los daños del sismo del 21 de agosto de 2013 se destinaron 57.1 millones de pesos en el apartado “Desastres de 2013 autorizados en 2013”, y 39.1 millones de pesos más dentro del rubro “Desastres de 2013 autorizados en 2014”. Sin embargo, esta inversión millonaria no se ha reflejado en las zonas de desastre.
Acapulco fue el municipio más afectado, y de acuerdo con el reporte inicial de las autoridades estatales, publicado al siguiente día en estas páginas, el puerto tenía el mayor número de daños con 404 viviendas con cuarteaduras en paredes o daños mayores.
Hubo dos casas colapsadas en la colonia Chinameca y cuarteaduras o caída de bardas en 70 viviendas en el poblado de El Carrizal; en El Campanario reportaron 10 casas con cuarteaduras; en San Isidro 15, y en El Ranchito 10.
Al siguiente día el reporte afectaciones en la colonia Chinameca aumentó a seis viviendas que no eran habitables, por lo que ocho familias tuvieron que desalojarlas y refugiarse en la capilla Santa María de Guadalupe.
Para el 26 de agosto del año pasado, las autoridades municipales ya sumaban 20 casas que tenían que ser demolidas.
El 28 de septiembre, el secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Manuel Malváez Rosillo, dijo que ya habían entregado al Fonden los dictámenes de los inmuebles afectados y, aunque no dijo la cantidad, aseguró que entre ellos iban las casas demolidas en la parte alta de las colonias Chinameca, Lázaro Cárdenas e Icacos.

Mejor denme el dinero y yo construyo mi casa, dice una de las afectadas

Otra de las afectadas por el sismo en la colonia Chinameca, Sara Ariza Bravo, duerme con la puerta abierta para salir corriendo junto con su familia y sus tres perros y su cotorra, que son los que avisan cuando se va a sentir un sismo salgan de la casa; llegó a vivir ahí hace 25 años, cuando lo único que había era red de energía eléctrica.
En la casa de Sara están las huellas de los daños ocasionados por el sismo, paredes, techos y columnas cuarteadas; ella pidió un préstamo para poder reparar su vivienda y reiniciar su negocio de pinturas que tiene ubicado en la colonia Alborada, en el poblado de Llano Largo, y que fue afectado con la inundación por las lluvias de la tormenta tropical Manuel en septiembre; tampoco fue beneficiada con recursos económicos para la reparación del mismo.
Sara dijo que ha solicitado que no la reubiquen, que su casa no cuesta “10 pesos para que me reubiquen en una casa palomera de 120 mil pesos, yo les dije denme el dinero y yo hago mi casa en un terreno que tengo para salirme”, sin embargo no ha tenido eco a su petición.
Este año su hijo dejó de estudiar para trabajar con su papá debido a que ha visto la situación de sus padres; Sara ha bajado 10 kilos de peso, tuvo un preinfarto y ah estado hospitalizada en diferentes ocasiones, consecuencia de su estado de salud desmejorado después del sismo, “si se colapsan las cuatro columnas de mi casa se viene abajo”.
La vecina de la Chinameca reprochó que los hayan ido a censar, que la presidenta del DIF estatal, Laura del Rocío Herrera, los haya ido a visitar y a prometer repararles sus vivienda y a un año del sismo que daño sus casas sigan en las mismas condiciones.
La colonia Chinameca colinda con el Parque Nacional El Veladero, tiene dos accesos uno por Cumbres de Figueroa y otro por el fraccionamiento Condesa; por el segundo en el camino se pueden ver viviendas residenciales, separadas de la zona popular por una distancia de unos 500 metros que está pavimentado con chapapote.
Los vecinos afirmaron que todos los servicios y pagan el impuesto predial, por ello están decepcionados de las autoridades que con el paso de los meses dejaron de atender sus peticiones.
El sismo del 21 de agosto también afectó las casas de tres familias que resultaron destrozadas por el deslizamiento de una roca en la colonia 20 de Noviembre, y además fueron afectados unos 14 hoteles y 22 escuelas.
Los hospitales Donato G. Alarcón, General del ISSSTE, estatal de Cancerología, así como los edificios de la Jurisdicción Sanitaria 07, la Dirección de Salud Municipal, el laboratorio estatal Galo Soberón y Parra, la clínica número 9 y el hospital Vicente Guerrero del IMSS tuvieron diversos daños en su infraestructura.
Las principales escuelas afectadas fueron la Secundaria Federal 1, donde se cayó una barda perimetral y los edificios registraron cuarteaduras y grietas en las columnas que provocaron que los alumnos recibieran clases en la intemperie durante varias semanas, así como la primaria Reforma Agraria, en el poblado de La Venta, de la que apenas en su edición del martes El Sur informó que los alumnos regresaron a clases en carpas porque el plantel tuvo que ser demolido por los daños del sismo y una inundación durante la tormenta Manuel.
Otra fue la primaria José Azueta, en el Centro, en donde se registraron fisuras en las trabes y los padres de familia y maestros protestaron para que los niños recibieran clases con seguridad. También los padres de familias, niños y maestros del jardín de niños Juan de la Barrera, de la colonia Vista Hermosa, protestaron en varias ocasiones para demandar que las autoridades revisaran la escuela porque una barda dañada por el sismo estaba por caer.
El 7 de marzo, en estas páginas se publicó que el secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del estado, Jorge Enrique Díaz Jiménez, dijo que ese día podrían definirse las reglas de operación para la aplicación del Fonden, con ello podrían iniciar las obras de reconstrucción por los daños del sismo de agosto y las lluvias de septiembre.
Entre las obras que se realizarán con el dinero del Fonden, explicó, están la rehabilitación y reubicación de mil 107 escuelas en el estado, así como puentes, carreteras, hospitales, vivienda e infraestructura urbana.

Las visitas a los damnificados de la Chinameca

Durante su refugio en la capilla Santa María de Guadalupe, hecha con lámina galvanizada, sin paredes ni servicios públicos, unas 16 familias reprocharon la falta de apoyo de las autoridades porque solo habían recibido del Ayuntamiento una notificación de desalojo por vivir en una zona de alto riesgo ya que vivían de la caridad de sus vecinos y bajo la sombra de los árboles.
El sábado 24 de agosto, empleados de Protección Civil municipal, soldados de la Novena Región Militar, así como empleados de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, encabezados por su titular y policías municipales, acudieron a la colonia y los soldados ofrecieron llevar una cocina comunitaria al día siguiente o el lunes.
Al día siguiente, la presidenta del DIF estatal, Laura del Rocío Herrera de Aguirre, el síndico entonces encargado de la Presidencia, Armando Tapia Moreno, y el ex subsecretario de Protección Civil, Constantino González Vargas, los visitaron para entregarles apoyo del Fonden como láminas, despensas, colchonetas, y kits de limpieza, y después se supo que la esposa del gobernador les ofreció clases de zumba y terapias por parte de las psicólogas del DIF.

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