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No minimizar la contaminación, plantea el ex secretario de Salud De la Peña

Aurelio Peláez * El ex secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, afirmó que en el municipio se deben retomar programas de atención al saneamiento de la bahía instalados luego del paso del huracán Paulina, en 1997, y que aunque los niveles de contaminación de ésta no son graves, no se deben minimizar.

En tanto, representantes de organizaciones de hoteleros, restauranteros y comerciantes de Acapulco y Zihuatanejo, así como dirigentes sindicales y de organizaciones de taxistas, guías de turistas y agencias de viaje, indicaron, en una carta abierta –publicada ayer en el diario Reforma–, que es falsa la información difundida por Profepa, en el sentido de que las bahías de ambos municipios se encuentren contaminadas.

En entrevista, De la Peña Pintos señaló que el gobierno municipal no debe minimizar el problema de la contaminación de la bahía, a pesar de lo que llamó declaraciones dolosas por parte del delegado de la Profepa, Inocencio León Pineda, “quien debió plantear antes la solución del problema que se pudo atender de manera interdisciplinaria”.

Ese “señalamiento escandaloso –de la supuesta grave contaminación de la bahía de Acapulco– lejos de ayudar a Acapulco lo perjudica, igual que a Zihuatanejo”, dijo.

El ex funcionario estatal comentó que “mi propuesta es que el gobierno municipal debe convocar al gobierno estatal y al federal para que los tres ámbitos de gobierno, junto con la sociedad civil organizada, y todos los sectores, salud, educación, CAPAMA, CNA y la misma Profepa, den un abordaje multisectorial al problema. Si no, continuarán las declaraciones que tratan de desprestigiar la imagen de Acapulco y que nos dañan a todos los sectores económicos y sociales”.

Añadió que parte de los efectos de los programas inconclusos de saneamiento en el municipio, son las aguas negras que existen en gran parte de las calles de la colonia Emiliano Zapata, la contaminación del río de La Sabana, la laguna de Tres Palos, la de Puerto Marqués y la de Pie de la Cuesta.

“En Acapulco se sabe que en distintas épocas hay corrientes marinas que favorecen la limpieza de la bahía, pero hay otras donde las corrientes favorecen que las aguas dizque tratadas que llegan a Playa Olvidada, y que vienen de Aguas Blancas, que no están tratadas más que 50 por ciento, llegan a mar abierto”.

Afirmo que “además hay arrastre importante (de deshechos), dada la deforestación en las partes altas. Hay arrastre de materia fecal de la gente que vive en las partes altas y que no tiene servicios básicos. En el gobierno de Juan Salgado Tenorio (en 1997), a través de Consejo Municipal de Salud se instalaron sanitarios ecológicos secos, porque es muy difícil llevar los servicios allá por los altos costos, sanitarios en donde necesitábamos la participación de toda la sociedad”.

Agregó: “el gobierno de Zeferino Torreblanca (1999-2002) los instaló, pero de una manera deficiente. Entonces esos programas se deben de continuar, se tiene que hacer un diagnóstico preciso de todos los escurrimientos, empezar con la instalación de plantas tratadoras de aguas residuales en donde no sea posible establecer estrategias y con los que saben del programa de agua limpia, y así evitar que esos escurrimientos que dañen nuestra bahía”.

Destacó la necesidad de instalar un comité multisectorial para el saneamiento de Acapulco, “que ya estaba instalado. Yo quiero decirle que éste se instaló desde el huracán Paulina. Yo lo presidí como cabeza de sector, y participaron la Secretaría de Salud, la CNA, la CAPAMA, la Profepa, y entonces hicimos todo un trabajo que nos arrojó un importante resultado de saneamiento de la bahía, eso es lo que no se debe de abandonar, se debe retomar para hacer un trabajo sin mucho ruido, pero efectivo”.

Denuncian representantes turísticos “campañas difamatorias”

Representantes de organizaciones de hoteleros, restauranteros y comerciantes de Acapulco y Zihuatanejo, así como dirigentes sindicales y de organizaciones de taxistas, guías de turistas y agencias de viaje, afirmaron, a través de una carta abierta –publicada ayer en el diario Reforma– que es falsa la información difundida por la Profepa, en el sentido de que las bahías de ambos municipios se encuentren altamente contaminadas.

El desplegado lo firman, entre otros, el presidente de la AHETA, Rafael García Pimentel; de la Canaco, Alejandro Martínez Sidney; de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Acapulco, Javier Saldívar Rodríguez, y el de la Asociación Micro-hotelera turística, Leandro Oropeza, por Acapulco; así como Pilipe-Fithol, de la Asociación de Hoteles de Ixtapa, Zihuatanejo; Héctor Ezeta, de la Canaco Ixtapa-Zihuatanejo; Mario Hernández, de la Asociación de Operadores Turísticas de Ixtapa-Zihuatanejo, y Edison Siécola, de la Asociación de Inversionistas Turísticos de Zihuatanejo.

En la carta, los firmantes advierten que “desmentimos enérgicamente los señalamientos hechos por funcionarios de la Profepa”, y sostienen que las bahías de Acapulco y Zihuatanejo “no reciben descargas de aguas residuales crudas, ya que en ambas existen plantas de tratamiento.

De hecho –dicen– la Comisión Nacional del Agua (CNA), rehabilitó recientemente, en Zihuatanejo, las plantas de tratamiento La Marina 1 y 2, La Ropa y Deportivo 1, mientras que el gobierno del estado hizo lo mismo con la planta Deportivo 20.

Se afirma que el único desagüe que descarga directamente en la bahía es el de La Ropa, y sólo son aguas pluviales, y afirma que ambas bahías cumplen con las normas ecológicas vigentes NOM-01-ECOL-96, que avalan la calidad del agua y permiten su uso recreativo, además de que la CNA y la Secretaría de Salud monitorean mensualmente la calidad del agua, y cuando descubren irregularidades la comunican a los organismos municipales para que hagan las correcciones necesarias.

Afirman que tanto en las bahías de Acapulco como Zihuatanejo se realizan tareas permanentes de monitoreo de la calidad del agua, así como de la operación de las plantas de tratamiento, de vigilancia de la zona federal marítima, y de cancelación de las descargas clandestinas, en donde participan las diversas dependencias federales que tienen que ver con el área.

Sostienen que hay permanente control de posibles focos de contaminación, y que “somos los primeros interesados en que dichas tareas se cumplan para poder ofrecer servicios de calidad a nuestros clientes”.

Señalan que no se han reportado casos de alta incidencia de enfermedades en la piel o intestinales, como sugieren los funcionarios de la Profepa –en un nota publicada por Reforma–, y que no hay reportes de personas que se hayan enfermado por nadar en las aguas de ambas bahías, además de que en la entidad no existen plantas industriales que pudieran contaminar las aguas de ríos o mares con desechos tóxicos.

Afirman que en ambas bahías hay playas limpias, seguridad y servicios de calidad al turismo.

El grupo demandó un : “¡Alto a las campañas difamatorias que atentan contra la actividad turística de Guerrero, el principal medio de vida de los guerrerenses¡”.

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