Muere Carlos Fuentes a los 83 años en el DF debido a problemas cardiacos
Staff / Agencia Reforma
Ciudad de México
Carlos Fuentes Macías, escritor mexicano nacido en Panamá en 1928, autor de La región más transparente, miembro del boom latinoamericano y Premio Miguel de Cervantes en 1987, murió ayer a las 12:15 en la ciudad de México, a los 83 años, debido a problemas cardiacos, informaron miembros cercanos de la familia.
“Tuvo una hemorragia masiva en el curso de la noche, a las 5 de la mañana Silvia Lemus (su esposa) se dio cuenta y desgraciadamente cuando acudí a ayudarle se encontraba chocado, lo trasladamos inmediatamente al Hospital Ángeles, desafortunadamente a pesar de todas las maniobras que se hicieron falleció a las 12:15”, dijo el médico que lo atendió, en una entrevista de radio.
Desde hace más de una década Carlos Fuentes se había convertido en el escritor mexicano vivo más conocido en todo el mundo. Su bibliografía es de más de 60 títulos, de Los días enmascarados, su primer volumen de cuentos, de 1954, a los 26 años, a la reedición, en 2011, de La nueva novela Hispanoame-ricana.
En 1958 salió a la luz La región más transparente, considerada la última novela totalizadora sobre la ciudad de México, a las que seguirían Las buenas conciencias, en 1959, La muerte de Artemio Cruz (1962), Aura (1962) y Cambio de piel (1967), en 1975 Terra nostra, con la que ganó el Premio Rómulo Gallegos.
Esta mañana, en una entrevista publicada por el diario español El País, el escritor informaba que había terminado un nuevo libro, Federico en su balcón, una conversación imaginaria con Nietzsche, y que empezaba uno nuevo: El Baile del centenario, el final de la trilogía sobre la historia de México desde 1910.
En enero pasado informó que se encontraba a la mitad de la escritura de Los días de la vida, sus memorias de infancia y juventud. Aunque las memorias son siempre incompletas, según dijo: “Se da uno cuenta que va dejando demasiadas cosas afuera, y luego, darles un valor literario”.
En 2008, cuando cumplió 80 años y México le organizó un festejo nacional, se refirió al oficio de escribir: “Uno debe tener mucho miedo al escribir. No es un acto natural como comer, o hacer el amor, es en cierto modo un acto contra natura. Es decirle a la naturaleza que no se basta a sí misma, que necesita otra realidad, la imaginación literaria”.
El nombre de Fuentes, hijo de diplomáticos, sonó algunas veces para el Nobel. “¿Si no lo ganó Franz Kafka por qué lo iba a tener yo?”, dijo a la BBC de Londres a finales de 2011.
En esa misma entrevista añadió: “Este señor (Enrique Peña Nieto, candidato del PRI) tiene derecho a no leerme, lo que no tiene derecho es a ser presidente de México a partir de la ignorancia, eso es lo grave”.
Compañero de generación de Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar o Carlos Monsiváis, en 2002 Fuentes publicó En esto creo, un compendio, en orden alfabético, con las claves de su pensamiento y sus emociones. Abría con Amistad: “Lo que no tenemos lo encontramos en el amigo”, escribía.
Seguía después con Balzac, Buñuel, Celos, Cine, Dios, Globalización, Faulkner, Historia. Sobre la Izquierda anotaba: “La izquierda en el poder debe admitir siempre la existencia de otra izquierda fuera del poder: la que resiste al poder, hasta cuando (incluso cuando) es el poder de izquierda”.
“Lo primero que siempre he pensado de Carlos Fuentes ha sido en términos de su extraordinaria generosidad, siempre a parejas de su talento. Sin él, el siglo de oro de la literatura latinoamericana en el siglo XX no habría ocurrido. Fue el constructor de puentes entre sus contemporáneos, entre sus maestros y entre sus discípulos. Y se nos ha ido como era predecible que se fuera, y como suelen irse aquellos que siempre son pura voluntad: intempestivamente”, dijo el escritor Ignacio Padilla.
También destacó su generosidad con los autores jóvenes: “Fue una de sus muchísimas cualidades, además siempre en forma inesperada y por su iniciativa, que así como sacó de la soledad a sus contemporáneos para proyectarlos hacia el mundo, nunca dejó de hacerlo, y eso es una muestra de su genio. El genio de los grandes hombres y de las grandes mujeres, se demuestra no sólo en la calidad de su trabajo, sino en la generosidad a toda prueba”.
Enterado de su muerte, en el Hospital Ángeles de El Pedregal, el Presidente Felipe Calderón, a través de su cuenta de Twitter, fue de los primeros en dar su pésame: “Lamento profundamente el fallecimiento de nuestro querido y admirado Carlos Fuentes, escritor y mexicano universal. Descanse en paz.”.
El Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, se encuentra en el Hospital donde acompaña a los familiares del escritor. También los han visitado el empresario Manuel Arango y Laura Emilia Pacheco, directora de Publicaciones del Conaculta.




