Ver cine de terror de niño inspiró a Andrés Acosta a escribir una novela de zombies
Tristania es una aventura que se lee como si fuera una película, afirma el creador que se ha especializado en el género infantil-juvenil
Óscar Ricardo Muñoz Cano
“Tristania es la historia de un par de hermanos, el Morby y el Sick, fanáticos del cine de terror, y que suelen pasar sus días bajo la influencia de la música de Rob Zombie; un buen día, dentro de un cine antiguo se topan con una chica muy especial que es hija de alguien que trabajó en todas esas películas de terror de los años 80 y 70, como Darío Argento, y pues ahí parte la aventura que involucra zombies”.
Así explicó el escritor guerrerense Andrés Acosta su reciente novela: Tristania (Ediciones el Naranjo, 2014) y que no obstante sus casi 200 páginas “es una aventura juvenil que se lee como si fuera una película”.
En entrevista telefónica el autor de una veintena de libros, la mitad del género infantil-juvenil, declaró que “es un género que me gusta mucho, es relajado porque una cosa es escribir para adultos proyectos que llevan mucho tiempo mientras que la novela juvenil, si no es fácil, sus temas resultan ser muy atractivos, dinámicos…”.
Por ejemplo, dijo, “esta novela en particular yo la escribí sin fijarme si era un tema de moda o no (los zombies), porque yo desde chico siempre me la pasaba en el cine, en mis vacaciones, en Chilpancingo, en el cine Guerrero que ya no existe viendo todas las funciones de terror, de luchadores, todas esas películas de Clase B, y se me quedó el gusanito de escribir una historia, aún y antes de saber que me dedicaría a esto (a escritor)”.
Sobre la temática de su libro, y sin querer adelantar la trama, Acosta indicó que la vida de sus personajes, cuyos nombres nunca se saben, sólo sus apodos, transcurre como la de muchos adolescentes, entre eruditas discusiones sobre marcas de cereal y las marchas zombis hasta que conocen a Tristania.
“A partir de esa noche el destino les hará una mala jugada; a veces lo peor que te puede suceder es que tus más fervientes deseos se hagan realidad”.
Tristania fue presentada por primera vez el pasado sábado 16 de agosto en el Estado de México, y su autor reveló que entre las presentaciones en puerta está una en el puerto dentro de las actividades del Encuentro Nacional de Jóvenes Escritores Acapulco Barco de Libros a realizarse en octubre.
La literatura juvenil, su zona de confort
Andrés Acosta nació en Chilpancingo en 1964, y escribe lo mismo cuento, novela o guiones para cine y televisión; no obstante, su proclividad a literatura infantil y juvenil, le mereció ya varios premios, entre ellos el Premio Gran angular 2006 por El complejo de Faetón, el Premio Nacional de Cuento FILIJ para niños, por Lavadora de culpas en 2005, o Premio Gran Angular de Literatura Juvenil, por Olfato en 2009.
Al respecto, aseguró que escribir este tipo de literatura “es una forma de despejarme de otros temas y concentrarme en aquellos que me son muy atractivos como la música o las películas de terror”.
Asimismo, “es un reto distinto; uno de los asuntos importantes de la novela juvenil es tratar temas que a un joven no le sean indiferentes, que le llamen la atención, que el libro no se les vaya de las manos”.
En ese sentido, abundó en que “en la literatura para adultos puedes tratar cualquier tema, incluso farragoso o aburrido, pero lo aburrido no es apropiado para los jóvenes”.
A pregunta expresa sobre si existe algún truco o método para preparar los temas que se tocarán en una novela juvenil, el escritor, que se encuentra en su tercer año como miembro del Sistema Nacional de Creadores, indicó que “es una cuestión un poco inconsciente, no puedes estar pensando en satisfacer al editor, a los lectores, al mercado, sin embargo inconscientemente uno se deja llevar por el gusto propio”.




