Un “juego” de autoridades, la advertencia de multar a choferes que aumentaran el pasaje: usuarios
Carlos Moreno A.
Un usuario del transporte público que vive en las colonias que se ubican en la periferia de la ciudad gasta hasta 39 pesos diarios en su pasaje de ida y vuelta, si tiene que ir hacia su trabajo en el centro del puerto o en la Costera.
Esto porque algunos choferes de camiones urbanos y de camionetas de rutas alimentadoras en la periferia de la ciudad ya cobran formalmente 7 pesos y 5.50 pesos, respectivamente, por el pasaje.
Todavía ayer algunos choferes de la ruta de Maxitúnel cobraban 7 pesos y otros los 8 ya autorizados, al igual que de los taxis colectivos algunos conductores cobran todavía 13 pesos y otros ya los 14.
Así un pasajero que vive en alguna colonia de la periferia y en la parte alta y que se dirige hacia el centro o a la avenida Costera, gasta 39 pesos diarios, viaje redondo, lo que por semana, de lunes a viernes, es un total de 195 pesos; esto incrementa a más de 250 pesos si aborda un taxi colectivo.
Consultados algunos pasajeros de camiones urbanos, coincidieron en que era sólo “un juego” del gobierno estatal la advertencia de que sancionaría a los choferes que cobrarán más el pasaje sin estar autorizado, cuando de todos modos lo autorizarían días más tarde.
Además las quejas de los usuarios no se reducen solo al aumento de las tarifas sino al servicio en sí.
La señora Norma Valle, que se traslada de la colonia Ampliación Miguel de la Madrid hasta la Costera por Costa Azul, manifestó su inconformidad contra las autoridades del gobierno del estado por permitir el incremento de pasaje en los camiones urbanos y taxis colectivos, “no es justo que los urbaneros cobren más y tienen un pésimo servicio”.
En su opinión, era sólo un “juego” de las autoridades que sancionarían a los choferes que incrementaran el precio, ya “que siguieron haciéndolo sin que los de Transportes les dijeran nada”.
Otro pasajero de la ruta de Máxitúnel, Mario Mora, sostuvo que “además desde antes de que se autorizara el aumento ya cobraban los transportistas 7 u 8 pesos y si uno les reclamaba se molestaban y hasta te bajaban como a mí; jugaron con el aumento, sólo se estaba haciendo el gobierno”.
Mientras que el señor Víctor Esquivel, que usa la ruta de Costera-Centro para trasladarse a su trabajo en un restaurante de un hotel, se quejó de que los choferes son groseros con el pasajeros, y que “en una ocasión, me bajó el chofer porque le dije que el cartel que tenían en el camión era pirata porque lo había leído en los periódicos”, en referencia que no estaba autorizado el aumento del pasaje.
Desde el 18 de julio pasado, los choferes del transporte público comenzaron a cobrar un peso más a la tarifa autorizada, pasando de 6 a 7 pesos en las rutas Costera, Garita, Hospital y Jardín, y de 7 a 8 pesos en la Costera, con aire acondicionado.
Cuatro días después, el gobernador Ángel Aguirre Rivero declaró que “no hay incremento al (pasaje) y se procederá conforme a la ley, haremos lo que se tenga que hacer, pero no lo vamos a permitir”.
Sin embargo, el 22 de agosto, el gobierno del estado autorizó el aumento al pasaje del transporte público, es decir 36 días después de que los concesionarios de los camiones urbanos aumentaron el costo sin autorización.




