Toman trabajadores extraordinarios el Ayuntamiento de Chilpancingo para exigir aumento salarial y pagos atrasados
*Desde las 6 de la mañana de este lunes, más de 50 empleados eventuales se colocan en las entradas del edificio, para pedir que el alcalde Mario Moreno, cumpla acuerdos firmados en abril
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
Trabajadores extraordinarios que integran la sección 14 del Sindicato Independiente de Trabajadores del Ayuntamiento de Chilpancingo, tomaron de manera indefinida el Palacio Municipal desde las 6 de la mañana de este lunes, para exigir que el alcalde priista, Mario Moreno Arcos, cumpla con la minuta de acuerdos firmada en abril.
A las 6 de la mañana, más de 50 trabajadores que no cuentan con plazas definitivas en el Ayuntamiento decidieron tomar el inmueble, como medida de presión para que el alcalde resuelva sus demandas, las que le fueron planteadas desde hace más de un año.
Los trabajadores, que en lo que va de este año han tomado tres veces el Ayuntamiento, se enfrentaron al hecho de que como no hay puerta en la entrada principal del edificio, ubicado en el zócalo, no podían encadenar ni cerrar, lo que hizo más difícil su acción.
Durante la toma del inmueble, se vivieron momentos de tensión, pues en el interior del edificio había cinco policías municipales armados, quienes se oponían a que los trabajadores se apoderaran del edificio.
De manera coordinada, los trabajadores decidieron cerrar, con sillas y mantas, los dos accesos principales, mientras en el lugar estaba presente la fuerza pública municipal.
A las 8 de la mañana llegaron al lugar los trabajadores que cuentan con plazas definitivas, quienes intentaron ingresar por la puerta del estacionamiento, pero ante la acción, los manifestantes respondieron sentándose en sillas, como muro humano de contención, evitando su ingreso.
Los trabajadores que participaron en la manifestación laboran en distintas áreas del Ayuntamiento, como Registro Civil, Salud, Tránsito, Obras Públicas y Bomberos, entre otras.
En el lugar se colocaron mantas en las que se leía: “Agremiados del sindicato de trabajadores del Ayuntamiento reprobamos los actos de represión”, “reclamamos el 50 por ciento de aumento salarial”.
También había cartulinas con leyendas como: “Mario Moreno, cumple tus promesas, no engañes a los trabajadores”, “ya basta de mentiras, exigimos soluciones reales”, “Mario Moreno no seas inhumano, reclamamos el bono de los trabajadores de bomberos” y “exigimos salarios dignos”.
Alrededor de las 7 de la mañana llegó al lugar el síndico César Armenta, acompañado por algunos regidores priistas, como Víctor Hugo Soto y Pedro Luna Evaristo, quienes en vez de dialogar con los trabajadores sólo se reunieron en el lugar, porque acompañarían al alcalde Mario Moreno en un viaje a la ciudad de México.
A pesar de la demanda de diálogo, a las 7:30 de la mañana llegó el secretario de Finanzas, Jesús Urióstegui, quien sólo dio indicaciones a los efectivos policiacos y se retiró del lugar, para regresar una media hora después.
El secretario general del sindicato, Domingo Salgado Martínez, aseguró que el alcalde se ha encargado de presionar a los trabajadores aglutinados en el sindicato, para que renuncien a la organización.
Comentó que inclusive hay averiguaciones previas en contra de sus integrantes, que aseguró tienen la intención de intimidarlos para hacerlos desistir de sus demandas, de un salario digno y que los trabajadores cuenten con seguro médico.
Comentó que los empleados piden que el salario aumente de 900 a mil 500 pesos quincenales, para 45 trabajadores de lista de raya y 465 extraordinarios, así como el pago de 537 pesos que aún les deben del aguinaldo del año pasado y mil 500 pesos de su bono.
“Lo que queremos es que nos atienda el alcalde, que pare la represión y persecución de los sindicalizados, quienes sólo buscamos el bienestar en nuestro trabajo”, agregó.
Ante la toma del Ayuntamiento, los trabajadores con plaza tuvieron que anotarse en hojas que portaba cada director de área y realizaron su trabajo en oficinas alternas, en el centro de la ciudad, pues los manifestantes anunciaron que la toma sería indefinida.
Durante más de nueve horas, el alcalde no se comunicó ni apareció en el lugar, pues de acuerdo con información que se pudo recabar, se encontraba en la ciudad de México, en una reunión con el director de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld Federman.
Los protestantes permanecían en las tres entradas del palacio capitalino, hasta las 8 de la noche, después de entablar un diálogo corto con el síndico Abelardo Adame Ávila, sin llegar a ningún acuerdo.




