CARTAS
Dice beneficiaria del PECDAG que nunca quiso criticar al IGC
Señor director:
En relación a la nota publicada el 12 de mayo de 2012 en la que se menciona una supuesta crítica por parte de mi persona al Instituto Guerrerense de la Cultura, el cual dirige la licenciada Alejandra Fraustro, me gustaría aclarar que dicha entrevista jamás estuvo encaminada a hacer una “crítica” severa, como lo menciona la cabeza de la misma en un afán sensacionalista, sino más bien una llamada de atención que repartía responsabilidades entre prensa, gobierno y creadores, como se deja entrever a lo largo del cuerpo de la nota periodística.
Las declaraciones emitidas, sufrieron cierta tendencia, pues si bien es cierto existieron errores y atrasos para llevar a cabo la lectura correspondiente a la sede de Chilpancingo de la Caravana de Lectura PECDAG 2012, también es cierto que este fracaso recae –como se lo mencioné a la reportera que me entrevistó–, en tres lugares, los cuales son el gobierno, la prensa, como potencializadora de cualquier proceso generador de cambios en la sociedad y los mismos creadores.
La entrevista iba encaminada a hacer hincapié en que el atraso en los niveles de lectura y de difusión de literatura, son un problema serio que enfrenta nuestro estado, en el cual todos somos responsables. La lectura y el interés por la literatura debe ser un problema que se solucione desde los niveles básicos, hasta los superiores, lo cual jamás apareció en la nota.
De esta misma manera, quiero aclarar que no se dio el manejo debido a mis declaraciones, lo cual lastima la confianza que la sociedad civil puede tener en los medios de comunicaciones, los cuales lejos de servir como un puente entre la sociedad y los gobiernos, para ambos avanzar, frenan el desarrollo y el interés que este puede tener en impulsar la cultura.
De esta manera, no me deslindo de las fallas en las que se pudo incurrir durante el evento, pero sí estoy confiada, como lo dije en la entrevista que, podemos mejorar todos juntos y hacer mejor las cosas, si estas se difunden y planean correctamente.
Creo firmemente como lo he dicho antes, que a pesar de estos errores, actualmente existe una gran apertura y una gran preocupación por parte del al Instituto Guerrerense de la Cultura para fortalecer los programas y los proyectos culturales, lo cual, fue parte de la declaración omitida.
Leyéndose así, la información expresada en la nota que firma Anarsis Pacheco, no es la que se planteó originalmente sino algo polarizado que se puede muy fácilmente malinterpretar y dar pie a tan escandalosa cabeza.
Sin más por el momento, me despido y me pongo a sus órdenes para cualquier aclaración futura.
Atentamente
Zel Cabrera
Beneficiaria del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico Guerrero 2012 en la disciplina de Letras de la categoría Jóvenes Creadores
Respuesta de la reportera
Señor director:
La presente es la respuesta a la carta enviada por la poeta y beneficiaria del PECDAG 2012, Zel Cabrera, en la que hace referencia a la nota publicada el pasado 12 de mayo en este periódico, que lleva por cabeza Critica escritora la mala organización del IGC de la Caravana de La lectura en Chilpancingo.
El proyecto Caravana de la lectura es un programa que busca crear espacios para difundir el trabajo de los escritores guerrerenses en la sociedad, proyecto impulsado por la mencionada beneficiaria y en el que el Instituto Guerrerense de la Cultura participa como encargado de la logística.
Ante el reclamo de la joven igualteca Zel Cabrera de que la nota nunca estuvo encaminada a hacer una “crítica severa”, debo decir que implícitamente reconoce que sí hizo una crítica al hecho de que al acto asistieron pocas personas porque hubo un cambio de sede en la programación originalmente dada a conocer.
Como se lee en la carta enviada reconoce que “si bien es cierto existieron errores y atrasos para llevar a cabo la lectura correspondiente a la sede de Chilpancingo de la Caravana de Lectura PECDAG 2012”, dice que las declaraciones emitidas sufrieron cierta “tendencia”, que la cabeza de la nota informativa tiene un “afán sensacionalista” y al repartir culpas del fracaso de ese acto en Chilpancingo, incluye a la prensa.
Supongo que lo de la “tendencia” se refiere a que la nota en cuestión se lee como una crítica al IGC, algo que en su momento pensó y dijo pero que ahora, quizá presionada por algún funcionario o funcionaria del IGC, debe retractarse públicamente. Lo mismo aplica para el “afán sensacionalista” de la cabeza. ¿Desde cuándo criticar a una dependencia del gobierno es sensacionalista?
En cuanto al reparto de culpas… ¿Desde cuándo es responsabilidad de la prensa organizarle actos al gobierno?
No es la primera vez que funcionarios culturales de este gobierno supuestamente de izquierda, que debería ser tolerante, democrático y autocrítico, presionan a los creadores para que no critiquen sus fallos y escriban cartas aclaratorias a los medios de comunicación después de una nota crítica. Es una pena que los creadores actúen con miedo y autocensura –y que rebajen su dignidad– por temor a los funcionarios del IGC, los que lejos de incentivar a los creadores, actúan como policías de los medios, demostrando que tienen la piel tan sensible que no se les puede tocar ni con el pétalo de una crítica… aunque sea chiquita como dice Zel Cabrera.
Pongo a disposición de quien la desee la entrevista íntegra que le hice por medio de internet, por si hay necesidad de cualquier otra aclaración.
Atentamente
Anarsis Pacheco Pólito
Reportera de la sección de Cultura




