En Tierra Caliente, versiones míticas de Omar Guerrero, presunto eperrista
Gregorio Urieta, corresponsal, Coyuca de Catalán * Omar Guerrero o Ramiro Solís, es un mito. En eso lo han convertido sus captores y sus propias acciones como presunto guerrillero.
Se comenzó a saber de Omar Guerrero o Ramiro Solís, como lo identifica la Procuraduría General de Justicia del Estado y la Procuraduría General de la República, cuando en 1996 un comando guerrillero atacó las instalaciones del 40 Batallón de Infantería ubicadas en Santa Bárbara, municipio de Pungarabato.
Acerca de ese ataque se obtuvieron las versiones de fuentes policiacas de que había sido un comando del Ejército Popular Revolucionario (EPR) el que disparó contra las instalaciones del 40 Batallón de Infantería, y otra versión, también policíaca, decía que había sido una advertencia por un decomiso de mariguana que recientemente había realizado el Ejército en la sierra de Coyuca de Catalán.
En ese mismo año de 1996, Omar Guerrero o Ramiro Solís, el presunto guerrillero que presuntamente ha amenazado con atacar al Ejército o a las corporaciones policíacas de Tierra Caliente, fue detenido en Pandacuareo, municipio de Zirándaro, de donde según fuentes oficiales es originario, y en donde presuntamente fue denunciado por pobladores de ese lugar cuando –según la versión obtenida– ebrio, disparaba al aire con una arma cuerno de chivo.
El llamado comandante Omar Guerrero o Ramiro Solís estuvo detenido en las instalaciones de la Procuraduría General de la República ubicadas en Coyuca de Catalán. De ese lugar efectivos de la Policía Judicial Federal lo trasladaban en una camioneta Suburban al Centro de Readaptación Social de Acapulco, cuando al atravesar el puente Miguel Alemán, de Coyuca, Omar Guerrero increíblemente logró abrir la puerta de la camioneta y saltar al río Balsas que en ese tiempo estaba crecido y desapareció de la vista y del alcance de los policías judiciales federales esposado de las manos.
Durante su estadía en los separos de la PGR, una versión señala que Omar o Ramiro fue humillado cuando un madrina que trabajaba como asistente de los judiciales se orinó sobre el cuerpo del presunto guerrilero.
Casi dos años después, una versión lo ubica en una persecución de los policías judiciales del estado al mando de Guadalupe Herrera Sánchez, cuando el presunto guerrillero se enfrentó a los policías del estado a bordo de una motocicleta, y logró escapar.
Sin embargo, la fama y astucia de Omar Guerrero o Ramiro Solís, no fue suficiente para escapar cuando fue detenido en Rivapalacio, Michoacán, por un grupo de madrinas que trabajaban por instrucciones del comandante de la PJE Guadalupe Herrera Sánchez.
El supuesto guerrillero del EPR fue entregado a Herrera, quien lo retuvo según versión de familiares del mismo detenido, durante dos días en los cuales lo sometió a tortura entre otros lugares en el río Cuirio, de esta localidad, hasta que el detenido a punto de morir fue llevado a la Clínica Tierra Caliente, de Altamirano, en donde fue atendido y en donde personal de la Comisión Esatatal de los Derechos Humanos constató las torturas a las que los policías sometieron al detenido.
Omar Guerrero o Ramiro Solís fue encarcelado en el Centro de Rehadaptación Social de Coyuca de Catalán, de donde fue trasladado al penal de Las Cruces, en Acapulco, de donde se fugó el 28 de noviembre de 2002.
Cuando Omar Guerrero fue arrestado en Riva Palacio, Michoacán, en Tierra Caliente, y acusado de secuestro, en el expediente apareció también con el nombre de Ramiro Salgado López, y fue señalado en el informe que dieron los judiciales como el comandante Ramiro del Ejército Revolucionario del Pueblo Insuegente (ERPI).
En el Cereso de Acapulco, Omar Guerrero fue presidente del Comité de Presos Políticos, y participó en huelgas de hambre con otros miembros del Comité en demanda de la ley de amnistía. Asimismo, con frecuencia denunciaba la corrupción y las violaciones a los derechos humanos en el reclusorio.
Ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero presentó dos quejas, una por su detención ilegal y torturas y la segunda por el traslado ilegal del reclusorio de Coyuca de Catalán al de Acapulco y también por torturas, que dieron lugar a recomendaciones contra las autoridades responsables de esas violaciones a las garantías, pero que no se cumplieron y el caso fue turnado a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Al mito que en medios policiacos se ha fabricado de Omar Guerrero se suma la tensión generada en Tierra Caliente por los retenes y despliegue militar y de la PGR, y por una nota publicada en el diario local Despertar del Sur, según la cual una voz anónima avisó que Omar Guerrero se encuentra en Las Minas del Naranjo, municipio de Zirándaro, y que prepara un atque contra el Ejército.




