Garzón Bernal fue cesada en el gobierno de Zeferino; hubo motivos políticos, responde
Jesús Saavedra
Chilpancingo
La nueva encargada de despacho de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Marta Elba Garzón Bernal, inició un pleito judicial en el 2008 cuando se le informó por escrito que había sido cesada de su cargo por “falta de probidad” y a cuatro años de esos hechos sostuvo que esa determinación en el gobierno de Zeferino Torreblanca fue “por motivos políticos”.
Garzón Bernal fue parte de la transición de gobierno en la PGJE entre René Juárez Cisneros y Zeferino Torreblanca, entre las decisiones administrativas para “castigar” a los “malos administradores públicos”, que emprendió la nueva administración que inició en el 2005.
En el 2008, cuando el entonces fiscal Eduardo Murueta Urrutia inició una “depuración” de los cargos administrativos en la PGJE, una de las directamente señaladas como servidora pública que no reunía el perfil para el cargo de subprocuradora en materia de Derechos Humanos fue Garzón Bernal.
A la entonces funcionaria le llegó un oficio “mal redactado”, afirmó la próxima procuradora de Justicia en una conferencia que ofreció este miércoles en sus nuevas oficinas.
En la conferencia reconoció la existencia de ese procedimiento administrativo de la PGJE, que explicó, combatió a través de un “litigio laboral (ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo) no se me demostró en ningún momento esa acusación, porque no aportaron las pruebas administrativas para demostrarlo”.
Explicó que “hay una sentencia en donde se comprobó que no hay ni una falta de probidad, le pedí al anterior procurador (Murueta Urrutia) que me dijera en qué consistía el oficio que me habían girado y no hubo procedimiento administrativo y legal que comprobara esa acusación”, añadió.
La nueva fiscal aseveró este miércoles después de su toma de posesión en la PGJE, que ese caso y esa denuncia ya se concluyeron.
“Fue una injusticia de carácter político, eso todos lo conocen, ya me desistí de la acción y no se comprobó (la acusación), se concluyó el proceso”, añadió.
Dijo que lo que le “importaba era demostrar que durante mi vida profesional he sido una persona honesta, nunca habrá nadie que me reproche y ratificó que no hay nadie quien señale que tengo enriquecimiento ilícito”, agregó.




