Explora el artista plástico Antonio Lozano el paso del tiempo sobre el cuerpo humano
*El creador acapulqueño es uno de los cuatro guerrerenses que obtuvo un estímulo del Fonca en su categoría Jóvenes Creadores
Óscar Ricardo Muñoz Cano
“El arte, creo que es para mí un asunto sobre las cosas que me inquietan, que me cuestionan y es a través de lo que hago como resuelvo algunas de esas inquietudes que en otros casos me plantean otras preguntas”, declaró el artista visual Antonio Lozano Cuevas.
Apenas el miércoles obtuvo un estímulo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) en su categoría Jóvenes Creadores 2014.
De carácter tímido, el licenciado en Artes Plásticas con apenas tres años de trabajo artístico recién en mayo presentó la exposición Hecho a la medida en la Galería Ixcateopan, del Centro Cultural Acapulco, donde una serie de esculturas y piezas textiles a las que acompañaron fotografías, video y hasta un libro, mostraron su percepción acerca de la relación del cuerpo con la ropa.
En entrevista telefónica, el joven creador acapulqueño reafirmó su preferencia por el trabajo sobre el cuerpo humano; “es un eje de mi trabajo y trabajo mucho sobre él a través de diferentes medios, foto, video, pintura…”, por lo que reveló, el proyecto con el que se hizo acreedor a un estímulo Fonca tiene que ver con el paso del tiempo sobre el cuerpo humano.
“Busco captar a través de las imágenes algún elemento común, pero a la vez invisible que dé cuenta del paso del tiempo” dijo, elementos tan comunes, agregó, “que la misma gente no se da cuenta de ellos”.
En ese sentido, el proyecto, del que se negó a mencionar el nombre, estará compuesto por una serie de imágenes fotográficas sin alguna técnica especial de fotografía; “al contrario, serán las mismas imágenes las que me vayan diciendo cómo deben quedar”, indicó al tiempo que reiteró su interés por dar a conocer “algunas cosas que cambian con el paso del tiempo, la idea del cambio a la que todos tenemos que sucumbir”.
Luego de la alegría por estar en la lista de beneficiados, a la par de otros tres guerrerenses en otras áreas, Lozano Cuevas se dijo sorprendido; “conozco el trabajo de los jurados que me eligieron (los artistas Eniac Martínez, Cristina Kahlo, Katya Brailovsky y Alfredo De Estefano) y me llama la atención que gente tan importante y con tan distintas carreras se fijara en mí”.
Lejos del circuito, pero al pendiente
Antonio Lozano Cuevas inició su carrera por el arte en 2010; entre otras cosas, fue alumno del director y director teatral Solón Vargas, de quien dijo, fue la persona que lo orientó durante la preparatoria.
Al término de sus estudios en Morelos, casi de inmediato en el 2012 obtuvo un estímulo por parte del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Guerrero (PECDAG) y actualmente se encuentra trabajando en diversos proyectos luego de ganar una beca del Programa de Estímulo a la Creación Artística Acapulco.
No obstante, su cercanía con el circuito cultural del puerto y de la entidad es poco, casi nulo, y él mismo lo afirma al declarar que “la verdad es que casi yo me conecto más con gente de fuera; en el puerto he visto buenas cosas, y al momento no ha habido la oportunidad de colaborar con alguien acá pero estoy en la mejor disposición de estar ahí”. Pero al mismo tiempo aseguró estar al pendiente de lo que se hace en el puerto, en Guerrero.
“Si te fijas, como desde el 2010 a la fecha han aparecido diversos creadores; son una muestra de que hay talento en la entidad, en Acapulco, con una propuesta interesante y que busca consolidarse”.
Asimismo, enlistó algunos nombres: “puedo mencionarte gente que conozco, y que tienen trabajos muy interesantes: Pamela y Gabriela Zubillaga, Melba Arellano, Luis Arturo Aguirre y Yael Martínez”.
A pregunta expresa sobre si le pesa ser de una generación que tendría la oportunidad de hacer florecer las artes en la entidad, negó ver en ello una responsabilidad, luego de recordar que en el pasado los talentos se contaban con una sola mano.
“No, tengo presente que incluso soy de aquí (Acapulco), me dedico a mi trabajo e incluso me alejó de los circuitos culturales, y sé bien que puede ser un arma de doble filo”.
“Desarrollé en la prepa, hace casi 10 años, mi gusto por las artes visuales”, recordó, “y a la distancia creo que fue bueno tomar este camino; el haberme ido a estudiar a otro lado me cambió muchas cosas de entrada, y en este momento estoy bien conmigo mismo haciendo lo que me gusta sin importar si estoy o no en la marquesina”, concluyó.




