Retrata Herminio Chávez en La sibila del general a un Vicente Guerrero vulnerable y superticioso
Eduardo Albarrán Orozco
Tepecoacuilco
Con la presencia de Ruth Zavaleta, delegada de la Delegación Venustiano Carranza del Distrito Federal, del alcalde Pablo Landa Sotelo y de la directora del centro cultural Casa Borda de Taxco, Rosario Cambray y ante cerca de 100 asistentes, se presentó la novela La sibila del general, escrita por el tepecoacuilquense, Herminio Chávez Guerrero.
El comentarista de dicha novela fue el escritor y poeta Edmundo Jaimes Martínez, quien reconoció la labor literaria, narrativa, descriptiva y de historiador de Chávez Guerrero. Durante su exposición señaló que las obras de Chávez Guerrero “son ricas en descripciones, de paisajes o personajes, cuyos retratos son pantallas vivas y no sólo descubrimos el retrato, sino que nos trae estampas de otros tiempos que nos inundan del anhelo de seguir la lectura”.
Señaló que en la novela, La sibila del general “nos presenta la vida de Vicente Guerrero, joven campesino, hijo de campesinos, que como los de su clase están llenos de supersticiones y tienen fe y creencia en las personas que se dicen agorar el porvenir”.
Maria Loreta es la sibila, la mujer con dotes de adivinar el futuro a quien el joven Vicente, al consultarla en una ocasión, queda prendado de su estampa y surge el romance”.
Maria Loreta tenía “garboso el tronco con andar de potranca mal sofrenada, ojos de gata, labios carnosos en su boca provocativa, como con miel y dulce debajo de la lengua, como panal de miel destilaban sus labios sus caderas de pronunciada esteatopigia semejaban las de yegua de los carros de faraón de pechos como dos cabritos mellizos de gama que son apacentados con azucena”, se narra en la novela de Chávez Guerrero.
En la novela se pinta los entornos de Tuxtla, callejuelas y callejones, el espejo de su laguna, la fauna que la habita y los hábitos alimenticios del hogar del caudillo, Vicente Guerrero. Se dan a conocer datos históricos interesantes, pero sobre todo la parte humana del caudillo.
El mérito mayor de esta obra, dice Jaimes Martínez, es que el autor se ha atrevido a incluir en la narrativa parte de la vida de un personaje, sus acciones privadas, íntimas. “Siempre se les presenta a los personajes históricos con un halo de santo o de héroe y se olvidan del hombre común, real, humano. Que si tiene fortalezas, también tiene debilidades; si tiene virtudes también tiene defectos; es un ser que ama y odia, un ser con pensamiento y acción, y que si no fuese así, entonces no sería humano”.
Felicitó al autor porque “tienes el mérito de traer hacia nosotros a personajes olvidados injustamente, sabiendo que su participación en las luchas d la libertad fue decisiva. Tuviste la osadía de narrarnos la vida intima de un héroe que lejos de denigrarlo, lo hace que aumente su estatura”.
Al termino de la presentación se regalaron algunos ejemplares de la novela y, Jaimes Martínez solicitó al presidente municipal de Tepecoacuilco, Pablo Landa Sotelo, que el cabildo pudiera nombrar a Chávez Guerrero como hijo predilecto de este municipio. También solicitó a la delegada de la Venustiano Carranza, Ruth Zavaleta, apoyar a Herminio Chávez para la reedición de sus obras.
El alcalde, por separado, comentó que en breve se reunirá el cabildo y se tratará este tema de donde seguramente saldrá algo positivo.




