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Plasman la cosmovisión de indígenas guerrerenses en la agenda Montaña de corazones luminosos

Redacción

Con el fin de intentar un acercamiento al mundo mítico y ritual de los pueblos originarios donde se plasma de manera codificada la cosmovisión y la lógica de sus creencias y practicas religiosas, por segundo año consecutivo el Centro de Derechos Humanos de La Montaña, Tlachinollan, publica su agenda titulada Montaña de corazones luminosos.

Así lo dio a conocer ese centro en un boletín en el que afirma que dicha agenda se ha transformado en un medio de comunicación eficaz para mostrar el alma mágica de los pueblos Me’ phaa, Na savi y Nauas de esta región.

A decir del director de este centro, Abel Barrera se trata de una agenda llena de colorido con imágenes que atrapan el misterio mágico y dramático de las culturas indígenas.

En la agenda en breves líneas se presentan destellos de los momentos más significativos en la vida de los Me’ phaa y Na savi.

Ahí se dice que en medio de la maraña de la impunidad y la discriminación descubrimos, montaña adentro, el corazón de los sabios del pueblo, el amor sublime de las mujeres Me’ phaa y Na savi, la mirada tierna y conmovedora de niños y niñas forjados en el tlacolol. Se recuperan las palabras floridas que se rezan en los cerros, emergen las voces femeninas que dialogan con la “cuidadora” el temascal, se resalta el valor y la fuerza de los sueños, se previene de los lugares “peligrosos” y se buscan los espacios donde habita la vida y la gracia.

En el boletín se agrega que la agenda es un viaje a las profundidades del pensamiento mítico, a los valores culturales, sus prácticas curativas y adivinatorias, a sus ritmos y a sus tiempos, a la dimensión mística y lúdica de los pueblos originarios de Guerrero.

Agrega que con información de primera mano proporcionada por los sabios de estos pueblos, las especialistas religiosas, las y los médicos tradicionales, maestros y maestras indígenas, se logró armar esta agenda para hablar de diferentes temáticas.

Así, reza el texto, en enero se aborda el significado de la vida, de lo que es a un Na savi, nacer en la montaña. En febrero se nos da un relato breve acerca del significado del baño del temascal; en marzo junto a la imagen de un tigre, nos explica porque el nahual es nuestro protector. En abril se incursiona en los sueños y en los gustos de cada persona que son manifestaciones del nahual que todos llevamos dentro. Una práctica ritual que es poco conocida en la región esta relacionada con la presentación de los niños y niñas a la “cuidadora” del temascal, es un texto iluminado por el rostro de varios niños en el mes de mayo. No podía faltar en las culturas indígenas la personificación del mal que entre los tlapanecos es el Konite que es un intruso que hace daño en la comunidad. Esta representación se expresa con mucha viveza en las danzas indígenas que aparecen en las páginas del mes de junio. En julio se da cuenta de la importancia que tienen los números en la práctica ritual. Hay una lógica matemática y una carga simbólica que solo es conocida y descifrada por los sabios del pueblo, quienes tienen el don de hablar con los rayos, los vientos y las nubes. Bego es el dios del rayo y de la lluvia para los Me’ phaa y es en el mes de agosto cuando puede desatar su furia a los cultivos y a los caseríos de los indígenas.

Al continuar el repaso por meses, en el texto se apunta que eptiembre aparece como el mes de la luminosidad, el dios del fuego es el que cuida y protege a la familia, el que bendice a las nuevas parejas y el que da salud y alimentos llenos de sabor y colorido, sin el fuego la cultura estaría agonizando en La Montaña. En el mes de octubre se presenta el ritual de la quema de leña que es una de las expresiones mas sublimes de la identidad étnica entre los Me’ phaa, es una ceremonia de agradecimiento al fuego que cuida a los recién nacidos. En el mes de noviembre se reactiva la creencia del regreso de los antepasados para convivir con todas la familias y compartir los frutos nuevos que reaviva la memoria histórica y se ritualiza la resistencia de los pueblos para seguir siendo fieles a sus raíces. En diciembre el simbolismo guadalupano se extiende hasta las principales avenidas de Nueva York donde los jóvenes mestizos e indígenas de La Montaña se organizan para incorporase a la larga marcha de los pueblos indígenas que siguen luchando por recuperar una lugar digno en la era de la globalización.

Finalmente se apunta que el público interesado en adquirir esta agenda la puede conseguir en las librerías Macondo de Chilpancingo, Acapulco e Iguala, en las oficinas de la Red Guerrerense de Derechos Humanos (Álvarez 47 en Chilpancingo), en las oficinas de Tlachinollan y en las librerías de Tlapa.

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