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Aplaude el Consejo Coordinador Empresarial el aumento salarial

El acuerdo del Consejo de Representantes de la Comisión de Salarios Mínimos de incrementar sólo en 4.5 por ciento esas percepciones en 2005, contribuirá a reducir   las presiones inflacionarias y alinear las expectativas de inflación de largo plazo, opinó el Centro de Estudios Económicos del Sector  Privado (Ceesp).

En su análisis económico ejecutivo semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señaló que de haberse cumplido la expectativa del sector obrero de incrementar el mínimo en 10 por ciento se habrían generado desequilibrios en el mercado laboral.

Originalmente, el gremio trabajador demandaba un incremento de 10 por ciento y la homologación de las tres zonas geográficas del país, situación que, de haberse concretado, habría generado serios desequilibrios en el mercado laboral, toda vez que las empresas enfrentan costos de contratación elevados.

Un aumento desproporcionado reduciría la posibilidad de abrir un  mayor número de empleos formales, y dejaría el camino libre a la informalidad, deteriorando aun más la calidad del empleo.

“El acuerdo salarial para el próximo año será un factor  importante, así como las medidas instrumentadas por las autoridades monetarias, para reducir las presiones inflacionarias y alinear las  expectativas en torno al objetivo de inflación de largo plazo”.

Si bien será difícil que en 2005 se alcance plenamente este objetivo, se puede prever un punto de inflexión en la tendencia en los primeros meses del año”.

En opinión del CEESP, para concretar el cambio de tendencia las autoridades deben concentrarse en el control de los precios en los que tiene fuerte influencia.

Así, considera indispensable reestructurar la mecánica de  precios de productos como gasolinas, gas y electricidad, para aliviar la situación de elevados costos de las empresas, y las presiones  sobre los precios al consumidor final.

Pese a ello, el organismo expresó que la economía sigue mostrando señales de fortaleza, aunque el ritmo de avance de la producción industrial se redujo en octubre. Se estima que en los últimos meses del año habrá un repunte, acorde con la temporada de mayor demanda.

Hasta ahora, dijo, los tres impulsores del crecimiento observan una buena dinámica, reflejo de la mejor expectativa de crecimiento en el mediano plazo que tienen tanto las familias como las empresas.

Por otro lado, a 10 años de la más fuerte crisis financiera que ha sufrido el país (en 1995), es posible decir que prácticamente se han eliminado los desequilibrios que ésta ocasionó, aunque la carga del rescate del sistema de pagos permanecerá aún durante varias décadas.

Ahora tenemos un sistema financiero robusto que, junto con un mejor esquema de la deuda, tanto externa como interna, un tipo de cambio flexible, sin elevados desequilibrios externo y fiscal, y un  monto razonable de reservas, hacen más bien remota la posibilidad de una crisis como la de 1995.

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