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Pedro Isnardo de la Cruz

El riesgo político para la izquierda en la sucesión

En la guerra, como en la vida, los imprevistos siempre se presentan. Ángel Aguirre es un político profesional que disfruta el suspenso y la sorpresa política. Sin embargo, la actual circunstancia para la sucesión en Guerrero le representa una partida de ajedrez sombría: aunque su aspirante sea conducido a dar el jaque mate a como dé lugar, nada garantiza que ganará la elección y que podrá controlarlo a su voluntad de llegar a la gubernatura.
El desafío priísta. Con una izquierda dividida, confrontada, el PRI podrá resolver a su favor la gubernatura. El voto tradicional priísta puede tener el peso necesario para inclinar la balanza con un candidato que logre afianzarse, dado el desgaste del perredismo y el escenario de la fractura entre los prospectos más fuertes, donde la presencia electoral del lopezobradorismo de Morena será llevada a su límite. El PRI podrá postular a cualesquiera de sus prospectos que pueda terminar la campaña constitucional sin ser empañado por el narco escándalo, y eventualmente, por el apoyo del ex gobernador Figueroa.
El desafío Ríos Piter. Se tardó en reconocer que no sería gobernador en 2011 y en aceptar a Ángel Aguirre como el candidato de la izquierda. Actualmente, su presencia en los medios masivos se ha consolidado. En la izquierda guerrerense no se le atribuye arraigo en la entidad; su credibilidad ha sido puesta en mayor entredicho por votar a favor de la reforma fiscal y la reforma energética. Su capacidad de seducción de las élites ya no se mantiene intacta y su cercanía al secretario de Hacienda Luis Videgaray, sugiere que será puesto a prueba para valorar postularse por el PRI; a su vez, es uno de los prospectos mejor posicionados con mayor riesgo de quedar sin candidatura.
Ebrard en Guerrero hizo público su respaldo ahora al senador Sofío Ramírez para la gubernatura. Como ahora con Ebrard –y antes con Torreblanca y Salazar, sus dos padrinos políticos más próximos–, es posible que Ríos Piter tema que el gobernador Aguirre tenga la certeza de que lo negará en los hechos si lo hace llegar a la gubernatura.
El desafío Mazón. Ángel Aguirre respetó los acuerdos a los que llegó con el ex senador Lázaro Mazón, quien ha colaborado al frente de la Secretaría de Salud logrando reconocimientos hasta del Presidente Peña Nieto. Ha sido un funcionario discreto del gobernador Aguirre, con un desempeño independiente al interior del gabinete, aliado clave en la legitimación de Aguirre como candidato y como gobernador. Ha sobrevivido a todo propósito del gabinete cercano al gobernador por descarrilarlo de la Secretaría de Salud. Mazón representa un eslabón de confrontación abierta con el ex gobernador Zeferino Torreblanca. Es un político que conoce mejor que sus adversarios el territorio guerrerense y encarna la oportunidad excepcional de López Obrador de ganar la primera gubernatura para Morena en el país. Mazón, pactando o no desde Morena con Aguirre el respaldo del gobernador a su candidatura, deberá tomar distancia plena del desempeño endeble del gobierno en áreas sensibles para los guerrerenses aunque tiene una ventaja por pocos advertida: ha disminuido sensiblemente su presencia en los medios masivos. Mientras sus adversarios están en abierta campaña, disputa el primer lugar en posicionamiento político estatal.
El desafío Sofío. Una forma para Ángel Aguirre de afrontar la desconfianza que le generan los aspirantes para la sucesión ha sido inventar un aspirante propio. El senador Ramírez representa al beneficiario de todos los recursos del gobernador, el hombre de casa y de toda su confianza, el amigo hecho senador de la República. Con Lázaro Mazón en Morena, el senador Ramírez ve madurar su escenario para la candidatura por el PRD, un compás que abre la puerta de salida de la izquierda al senador Ríos.
En el pasado acto del informe legislativo del senador Ríos Piter en Acapulco, el senador Sofío, Mazón y el presidente Walton se reunieron atrayendo la atención política sobre la ausencia de los tres personajes en el evento del senador Ríos. Quedó plasmada una doble imagen: el gobernador Aguirre estuvo oficialmente con Ríos Piter y a la vez, sentado en la mesa de comensales que amagó una coalición de intereses que avistaba una resistencia aguirrista a la aspiración de Ríos Piter.
De percibir los guerrerenses que existe una elección de Estado, una elección comprada desde los operadores hasta los liderazgos, pasando por el dispendio para conseguir manipular a los votantes, el candidato beneficiario podrá ser devorado por las brasas en la jornada electoral del 7 de junio de 2015 y el gobernador cosechará la defunción política del PRD el día siguiente.

* Doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM.

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