La transformación de México en 2006 pasa por Guerrero: López Obrador
En la presentación en Acapulco de su libro Un Proyecto Alternativo de Nación, llama a organizar comités en los centros de trabajo, colonias y escuelas. La desigualdad, principal tema de la agenda si queremos que las cosas cambien, plantea el jefe de Gobierno del DF
Adalberto Valle
El jefe de Gobierno del Distrito Federal y precandidato del PRD a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, estuvo el sábado en Acapulco para presentar su libro Un Proyecto Alternativo de Nación, en donde dijo que los guerrerenses son el pueblo más progresista de todo el país, por lo que aseguró que, “el 2006 y la transformación de México pasa por Guerrero”.
Luego, López Obrador llamó a los cerca de 800 asistentes a que apoyen a Zeferino Torreblanca, el candidato de la coalición Guerrero Será Mejor (PRD-Convergencia-PRS).
Más tarde, en una de las pocas frases que expresó ante los reporteros, aseguró: “Le va a ir muy bien a Guerrero con Zeferino”.
En la presentación del libro organizada por el Comité Ciudadano de Acapulco en el hotel Crowne Plaza (antes Costa Club), el tabasqueño dijo que es la historia la que constata la importancia de Guerrero en la vida de México.
“No vengo a alabarles pero así lo constata la historia. Es un pueblo extraordinario”.
Sobre el texto, resaltó que tiene como objetivo lograr la democracia con dimensión social, para que no se convierta en una lucha simple del “poder por el poder, ese quítate tú porque quiero yo”.
Dijo que la meta es conseguir la democracia que transforma, “la que tiene que ver con el pueblo, es la democracia que queremos para nuestro país” para terminar con las grandes desigualdades que existen en México.
Exhortó a luchar por una transformación verdadera en México e impulsar este proyecto alternativo, sin importar quien vaya a ser el candidato del PRD a la Presidencia y a organizarse en comités en el trabajo, las colonias, escuelas y “como ciudadanos” para no quedarse cruzados de brazos.
“Si no luchamos por un cambio y sigue la misma política económica se terminarán al país, arruinarán a México y su pueblo no merece ese destino. Hay que luchar por un cambio verdadero. Aquí hay que crear esos comités pensando en el 2006, sea quien sea el candidato a la Presidencia”, resaltó y de inmediato surgieron los gritos en su apoyo: “Obrador, Obrador, Obrador”.
Desde su llegada, López Obrador ocasionó amontonamientos entre quienes lo esperaban. Asistentes, curiosos y organizadores trataban de ver de cerca a uno de los personajes más conocidos de la política nacional.
“Viva López Obrador”, “No al desafuero”, “Obrador presidente”, exclamaban desde un sector del salón un grupo de jóvenes, identificados como parte de la red nacional juvenil que apoya al jefe de Gobierno.
Cinco razones que explican por qué no ha un estallido social en México
Luego de la participación de los comentaristas, Rogelio Ramírez de la O y José María Pérez Gay, Andrés Manuel López Obrador recordó que fue José María Morelos en los Sentimientos de la Nación, quien planteó hace cerca de 200 años, la necesidad de moderar la indigencia y la opulencia.
“Ese es el principal postulado de este libro. Luchar contra la desigualdad y la injusticia, porque no se puede hacer nada en un océano de desigualdad. Esa demanda sigue vigente, y objetivamente hoy hay más desigualdad social que hace 200 años”.
Agregó que con desigualdad no hay tranquilidad, paz social ni viabilidad para el país. “Es el tema principal de la agenda si queremos que las cosas cambien en México. Lo demás es lo de menos”, dijo porque argumentó que el modelo político económico que se aplica desde 1982, en lugar de dar soluciones ha agravado la situación.
“Pueden decir lo que quieran los tecnócratas, pero en 22 años el crecimiento en economía es cero, y entonces no se generan empleos y no hay bienestar”.
Explicó que a pesar de eso, no hay inestabilidad política ni ha existido un estallido social, por factores como la responsabilidad de los mexicanos, que viven la pobreza de manera escrupulosa y no apuestan a la violencia. “Prefieren una transformación pacífica”, enfatizó.
Como segundo factor mencionó a la familia. “Es algo que no valoramos lo suficiente. Es la principal institución de seguridad social, que no se tiene en otros países”.
Otra “válvula de escape” la migración, que convierte a México en el país más exportador de mano de obra. “Eso da estabilidad y esconde la problemática social y política, porque que envían cerca de 17 mil millones de dólares al año”. Criticó que ahora exista el programa de ayuda a emigrantes, en lugar de detener el traslado de los mexicanos, principalmente a Estados Unidos.
Por último mencionó también a la economía informal y el narcotráfico, que reactiva la economía en ciertas regiones. “No estoy justificando, estoy explicando las razones de que no haya habido un estallido social”.
Dijo que la búsqueda por disminuir las desigualdades es una de las principales diferencias con quienes han tenido bajo su mando al gobierno federal, que se ha mantenido sin cambio a pesar de la llegada del PAN en el 2000.
“Fue un cambio de partido, pero la política económica siguió siendo la misma. Se ve en el gabinete económico del gobierno federal, que vienen desde Miguel de la Madrid. El actual secretario de Hacienda (Francisco Gil Díaz), fue subsecretario con Salinas de Gortari”.
Rechazó que México necesite las reformas estructurales, como lo dictan los organismos financieros, los cuales definen la agenda de este país, “y de todos los países”. “Es un truco para seguirnos saqueando. Nos hablan que si queremos salir adelante se requiere de reformas fiscales, de energéticos, laboral, de la educativa”.
Al reconocer que en México como en América Latina, “la principal deuda es con los pobres”, señaló que “está probado” que para echar a andar la economía se requiere de fomentar la industria de la construcción, la cual causa un efecto multiplicador con 25 ramas, por lo que “pronto se generan muchos empleos”.
“Construir en comunicaciones, en estructura educativa, hacen falta muchas viviendas, claro esto es sólo a corto plazo para reactivar pronto la economía”.
Para el mediano plazo comentó que es fundamental modernizar el sector energético, en donde reconoció a un presidente visionario en Lázaro Cárdenas del Río, por haber expropiado el petróleo, pero lamentó que en 22 años no se ha invertido en nuevos yacimientos.
A largo plazo planteó a la educación como principal recurso del país. “No haremos nada si no mejoramos la calidad de la enseñanza, es un recurso perdurable la formación de los mexicanos”.
En tanto esto funciona, agregó, “proponemos que los programas sociales que aplicamos en el Distrito Federal se extiendan a todo el país”.
López Obrador destacó que “aún con todo lo que ha pasado” en México se tienen recursos para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo social, mediante un gobierno austero. “No como lo recomiendan los tecnócratas del Fondo Monetario Internacional, de cobrar más impuestos. Mejor, hay que reducir el costo del gobierno a la sociedad. La falta de austeridad y la corrupción es lo que más ha dañado al país”, reconoció.
Cómo lograr mejores condiciones de vida para los más pobres
En su intervención, el politólogo y escritor, José María Pérez Gay, celebró la publicación del libro, y destacó que tiene un “acento incisivo” para tratar de revertir la enorme desigualdad que existe en México”.
Dijo que para López Obrador gobernar es educar, por lo que criticó la televisión que se hace en México, que no ha fomentado la cultura crítica del receptor a través de programas pedagógicos.
Citó que un país que no sabe leer ni escribir, no puede comunicarse, por lo que se crea un auditorio poco pensante y crítico.
Mencionó el lema que usó López Obrador, “por el bien de todos, primero los pobres”, que ha sido criticado por los adversarios, quienes lo han interpretado como la esencia misma del populismo, pero que el libro deja ver como algo real: “La pobreza en México lejos de disminuir va aumentando. Hoy 40 millones de mexicanos viven en condiciones de pobreza extrema”.
Antes, el politólogo y novelista Rogelio Ramírez de la O, defendió que este texto también dice cómo logrará el objetivo que Andrés Manuel se ha propuesto para que en México existan mejores condiciones para los más pobres.
“Es un proyecto original con medidas nuevas. Es un proyecto propio y con estabilidad, adecuado a México, y es un proyecto que sustenta la economía del país”.
Resaltó que para la industria energética el jefe de Gobierno será innovador, lo que derivará en mayor crecimiento y creación de empleos.
Destacó además el capítulo dedicado a la reducción de gastos, evitar fugas y desperdicios, además de reconocer el carácter que López Obrador ha mostrado como gobernante.
Terminó la presentación y de inmediato la gente envolvió al jefe de Gobierno del DF. Algunos buscando la firma en el libro, una foto, estrechar su mano y tan solo verlo pasar. Otros, tratando de obtener una declaración, una frase, una palabra que les diera “la nota”.
“Tengo que regresar a la ciudad de México”, respondía en busca del camino que lo sacara de la multitud, que por momentos se volvió peligrosa para quien estuviera ahí.
“¿Sobre la seguridad en la ciudad de México?”, “¿El desafuero?”, ¿“qué opina de que lo llaman soberbio’”, le preguntaban.
“Eso calienta”, “no voy a hablar, ya hablé”, se limitaba a responder el tabasqueño.
–¿Vencerán al PRI en Guerrero?
–Yo creo que sí. Va a ganar Zeferino y le va a ir muy bien a Guerrero.
“Estamos ante el primer candidato de México para la Presidencia”, le gritaba uno de sus simpatizantes, mientras el ex dirigente nacional del PRD agradecía.
Ya a punto de abordar la camioneta que lo llevó al aeropuerto, una Explorer guinda con una calcomanía de la Z en el medallón, mientras los reporteros a empujones trataban de obtener una reacción, éstos le insistían: “¿Va a mantener a Marcelo Ebrard?”
–De eso ya hablé bastante el viernes, pero lo voy a mantener, es un hombre honesto y trabajador.
–¿No le quita el sueño el desafuero?
–No, no, estoy durmiendo muy bien, y además estoy aquí, en Guerrero me siento hasta mejor con un pueblo progresista.




