Dan turisteros su apoyo a Zeferino Torreblanca y hacen un crudo diagnóstico de esa actividad
*Invitados de cinco estrellas en el foro Más turismo, menos pobreza
Ricardo Castillo Díaz
Seis años después el grupo de quienes se hacen llamar Los Turisteros ya no es el mismo. A diferencia de su efímera participación en la campaña del PRD para gobernador en 1999, cuando sólo vino a lanzarse contra el PRI para después formar parte de ese gobierno, hoy las principales figuras de este sector hasta se mueven como organizadores del foro en la materia.
Ya no es aquella reunión de casi 100 dirigentes del gremio turístico que un día estuvieron con el entonces candidato Félix Salgado Macedonio, y al siguiente con su adversario René Juárez Cisneros. No es el acto en el que Eduardo Marrón Orozco se tomó la foto con el candidato perredista, para que luego el candidato priísta, ya como gobernador, lo llamara a ser su primer secretario del ramo.
A casi 70 meses de distancia de aquella aventura de los que se salieron y en menos de un mes regresaron al redil, empresarios, ejecutivos y trabajadores de hoteles y restaurantes, guías de turistas, académicos y estudiantes de las escuelas de turismo, se reúnen hasta hacer unos mil. Vienen con el candidato de la coalición Guerrero Será Mejor, Zeferino Torreblanca Galindo, no a darle chance a que exponga sus propuestas sino para darle un crudo diagnóstico, y para ofrecerle su apoyo.
Es el foro Más turismo, menos pobreza, donde no se ve ninguna huella del PRD en la organización. Apoyados por presentaciones en computadora elaboradas en el Power Point, en una pantalla se ven las ponencias, y allí, con la ayuda de la tecnología se habla de generar más riqueza para aminorar la miseria.
Nada de que “afilen sus cuchillos compañeros”, como se dice en las reuniones de las tribus perredistas, para terminar con los acuerdos en plancha y “a navajazo limpio”. Aquí más bien, “…siendo las 14 horas del día jueves 9 de diciembre de 2004…”, la concurrencia se pone de pie cuando el candidato clausura el evento.
Es el foro donde Torreblanca Galindo les anticipa que en caso de ganar, su gobierno aplicará una política basada en la subsidiariedad. En una concepción al estilo de los principios doctrinarios de la Coparmex, el empresario que aspira a gobernador les explica: “Tanto gobierno como sea necesario, y tanta sociedad como sea posible”.
Y a los que piden más recursos para la promoción del puerto, les responde que hay que poner el asunto “en la balanza” y que quizá sea conveniente mejorar primero la infraestructura urbana de la ciudad.
Invitados de cinco estrellas
Desde poco antes de las 11 de la mañana, comienza a llenarse el salón Cabaret del hotel Hyatt, el de las más altas tarifas de la zona Dorada. Por aquí aparecen turisteros de tres, cuatro y cinco estrellas, y hasta de Gran Turismo. Igual se puede ver al gerente del hotel Maris, Sergio Dominguez, y al gerente del hotel María Eugenia, Martín Jiménez, que al director general del hotel Fairmont Princess, Seyed Rezvani, y al inversionista Guillermo Herrera, del grupo Palmetto que construye 65 exclusivas villas en Brisas del Marqués, del Acapulco Diamante, con una inversión de 15 a 20 millones de dólares.
Hay también, vestidos con sus camisas azul celeste y pantalón negro, varios de los vistosos informadores turísticos. Lo mismo guías de turistas encabezados por Jaime Diosdado, que al final del foro, despiden a su candidato con pancartas con consignas en contra del alcalde Alberto López Rosas, en las cuales piden la destitución del secretario general del Ayuntamiento, Francisco Javier Larequi Radilla, y el director de Turismo municipal, Abraham Garay “por incompetentes”.
La Creme de la creme del ramo y que antes arropó al PRI, también da señales de apoyo a Torreblanca. Entre el público, el empresario Emilio Villarreal Nander, de Plaza Bahía, quien también hace seis años estuvo en la campaña del tricolor. Ramón Luján, empresario agente de viajes, cuyo hijo del mismo nombre estuvo al frente del comité de financiamiento de Ernesto Rodríguez Escalona, en su segundo intento fallido por ser alcalde de Acapulco.
Consentida de presidentes de la República y de gobernadores, la chef internacional Susana Palazuelos ocupa un lugar en las primeras filas del foro zeferinista, y algunas sillas atrás su esposo, el cónsul de Alemania en Acapulco, Mario Wichtendahl.
Palazuelos –cuya madre Margot se declaró en el grupo ACA abierta simpatizante del priísta Héctor Astudillo– entra y sale del salón para dar instrucciones por el teléfono celular, para que no le falle un depósito a quién sabe qué cuenta bancaria.
De los organizadores, el ex diputado local perredista y licenciado en turismo Benjamín Sandoval Melo, vigila al pie de la puerta que no falte ninguna de las 14 ponencias, mientras que el gerente del hotel Playa Suites, Sergio Salmerón Manzanares, aparece al frente como moderador, recordándole a los expositores que se pasan de su tiempo cada vez que alguno excede los cinco rigurosos minutos.
Las ponencias
En las ponencias, destaca la de Alejandro González Molina, secretario de Fomento Turístico del trunco periodo de Rubén Figueroa Alcocer como gobernador. El también ex presidente de la OCVA por seis años, da una cátedra sobre las “tendencias de la promoción turística nacional e internacional”, y cómo aplicar los recursos para ello.
Ya en declaraciones para El Sur, González Molina acepta simpatizar con la candidatura de Torreblanca, y subraya que su presencia lo confirma. “Tiene una clara visión de lo que debe hacerse en el sector turístico”, explica el que en su momento fuera el cuestionadísimo administrador de los millonarios recursos para la promoción.
El priísta Leandro Oropeza, presidente de Asociación Microhotelera de Acapulco, aclara de entrada que va como representante de un grupo, y que igual asistirá “con otros candidatos”. Él va a lo que va, y de inmediato lanza su propuesta que tiene que ver con el uso de los recursos: Que la presidencia del Fideicomiso para la Administración del Room Tax recaiga sobre “reconocidos propietarios de hoteles o personas avecindadas desde siempre en nuestra ciudad”.
La presidenta de la AHETA, Mary Bertha Medina Cortés llega con cierto retraso, pero con nadie comenta que viene de ver a Héctor Astudillo, en una reunión con algunos directores de pequeños hoteles. En su intervención, la también directora del hotel Alba Suites hace un largo recuento de la historia de la OCVA, de cómo se organiza y de quiénes la integran.
Ante Torreblanca, Mary Bertha Medina aprovecha para, entre líneas, quejarse de que en 2002 “no se contó” con recursos del llamado Impuesto Proturismo, que precisamente el ex alcalde de Acapulco dejó de dar en su momento, debido a los eternos malos manejos.
Al igual que Oropeza, la presidenta de la AHETA insiste en el tema de los recursos y propone que se asigne una aportación directa del gobierno del estado –se entiende que del nuevo gobierno–, “etiquetada únicamente para campañas de publicidad nacional e internacional”.
El director de Turismo Caleta, Marco Antonio Cardoso hijo, se queja de las tarifas de la terminal de cruceros, y del acceso a las terrazas de los clavadistas de La Quebrada. Urge a que se lleve a cabo el saneamiento de la laguna de Puerto Marqués, y pide que se concluya el proyecto de remodelación de Sinfonía del Mar, que inició Torreblanca como alcalde.
La presidenta del Colegio de Licenciados en Turismo del Estado, y actual funcionaria de la Sefotur, Artemisa Alarcón, llamó a desarrollar un programa de capacitación integral para los prestadores de servicios turísticos.
El ex funcionario de Sefotur, José Cedano Galera, hizo un diagnóstico de la atención a los turistas en materia de seguridad, y planteó la creación de una oficina de inteligencia para las zonas concurridas por los vacacionistas, y de un Consejo de Seguridad Turística.
La ex presidenta de la Asociación de Agentes de Viajes, Teresa Rivas Pérez, reprochó que el actual gobierno de René Juárez no cumplió uno de sus lemas de campaña que lo comprometía a hacer de Guerrero “la potencia turística del tercer milenio”. Planteó “un cambio hacia lo ecológico, lo verde, lo sustentable”, no sólo por su costo sino también “por un mayor sentido de respeto por la naturaleza y el ambiente en general”.
El arquitecto Rafael Trani Cabrera pidió que los gobernantes reconozcan el desequilibrio que se observa en la infraestructura urbana y en los servicios en las distintas zonas de Acapulco. Propuso que el gobierno del estado y los ayuntamientos asuman su responsabilidad en la aplicación de los planes rectores y directores de desarrollo, y llamó a la sociedad a participar en la toma de decisiones y en su seguimiento.
También participó la estudiante de la Facultad de Turismo de la UAG, Sulem Saraí Unzeta Trujillo y el regidor de Convergencia, Oscar Meza Celis; entre otros.




