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Sólo se construirán 181 de las 317 casas prometidas a los damnificados de Majada de Toro, en Chilapa

*Sobreviven en Xicaixtlahuac con grandes carencias

En la miseria y sin servicios públicos continúan viviendo los damnificados y desplazados de San Marcos Majada de Toro por el paso de la tormenta Manuel hace un año.
El gobierno federal no les ha entregado ni una de las 317 viviendas prometidas, y el avance de los trabajos es lento, mínimo.
Hace un año, 2 mil 500 vecinos de San Marcos Majada de Toro huyeron a pie ante el temor de ser sepultados; las lluvias de Manuel deslavaron los cerros y cuartearon sus pisos de tierra y los de concreto del programa Pisos Firmes.
Se refugiaron en Xicaixtlahuac, a unas dos horas a pie; el camino a San Marcos quedó destruido y es imposible salir o entrar en vehículo.
En Xicaixtlahuac, los refugiados instalaron un campamento con viviendas rústicas de láminas de cartón y pedazos de trapos.
Un año después, las condiciones precarias en las que subsisten los damnificados son las mismas, además de que no cuentan con agua potable, drenaje ni energía eléctrica.
Su alimentación es de frijoles, huevo, salsa y tortillas con sal.
Los siete miembros de la familia González Gaspar viven en una frágil vivienda de 3 por 4 metros. En una cama de palos duermen los cinco niños. Su fogón es de piedras y barro, y la mesa un pedazo de madera. Relatan que hace un año, en San Marcos, los cerros sobre los que los vecinos construyeron sus casas de abobe comenzaron a desgajarse; tuvieron que huir por miedo a que su casa se fuera a derrumbar. Dejaron a sus animales de granja, que ahí murieron.
Agustín González dice que están sufriendo porque en Xicaixtlahuac no hay trabajo, y en la construcción de las viviendas la empresa no los ha empleado. “Dicen que no tienen la feria, que no hay material, queremos trabajar pero no nos dan”.
En estos días se dedica a limpiar la milpa o a cortar leña. Han dejado de recibir alimentos de otros pueblos y del gobierno municipal. El alcalde priista de Chilapa, Francisco Javier García, no ha ido a su campamento desde hace como cuatro meses, dice Agustín González, antes que empezaran a construir las viviendas.
Esta familia, como la mayoría de las damnificadas que habitan Xicaixtlahuac, está en espera de que concluya la construcción de sus viviendas, pero los encargados de la obra no les han dicho para cuándo.
El comisario Francisco Bruno Carbajal, y Pedro Reynoso, quienes le han dado seguimiento a la construcción de las viviendas ante las autoridades federales, afirmaron que en un inició les prometieron construir 317 casas, luego 313.
En la primera etapa de la construcción, a cargo de la empresa Oro, sólo les construirán 181 casas. Las viviendas son de 8 por 6 metros.
En el área, han empezado a edificar 20 de las 181 viviendas. Sólo se ha concluido el espacio para los tres albergues y la cocina comunitaria.
También falta iniciar la construcción de la escuela primaria, de la telesecundaria y del preescolar.
Se quejan de que no se avanza en la construcción, de que les prometieron que iban a contratar a 120 de ellos, pero sólo están trabajando 35, a quienes se les emplea de una a dos semanas y luego los despiden.
Los vecinos prevén que las viviendas podrían estar terminadas en febrero o marzo de 2015.
Según el Plan Nuevo Guerrero, para la construcción de cada una de las 317 viviendas se destinaron 120 mil pesos, es decir 38 millones 40 mil pesos, para los tres nuevos planteles escolares se presupuestaron 24 millones 325 mil 377 pesos y para la clínica 2 millones 100 mil pesos. (Luis Daniel Nava / Chilapa).

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