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Comparte Rafael Pérez Gay aspectos poco conocidos de su vida familiar

Llegó media hora tarde y vio que había muy pocos. “Me habían dicho que aquí nadie venía, pero caí en la trampa”, dijo riendo Rafael Pérez Gay, y sugirió mejor ir a una cantina.
El escritor y periodista fue el invitado de este viernes en el ciclo Hoja de Vida del Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, que consiste en una conversación sobre su obra y vida con la escritora Josefina Estrada.
Aunque al final dijo que había hecho casi un striptease, lo cierto es que la conversación se centró en sus padres. Pérez Gay recordó a un padre que dilapidó una fortuna equivalente a unos 80 millones de pesos de ahora en algo que a mitad del siglo pasado parecía una buena idea: crear la primera escuela mexicana de aviación, en Balbuena.
Compró terrenos, aviones, equipos, enseñó a pilotear a Pedro Infante, aunque después llegó el presidente Miguel Alemán, construyó el Aeropuerto de la Ciudad de México y el negocio se fue a la quiebra.
“Mi madre fue una mujer extraordinariamente culta de la que aprendí la solidaridad, la melancolía y el silencio por la forma en que se acomodó a una nueva vida luego de que mi padre dilapidó su fortuna”, dijo.
Pero fue su padre, añadió, quien determinó su relación con la ciudad de México, un territorio al que ha dedicado sus crónicas.
Pérez Gay es autor de libros como Esta vez para siempre y El cerebro de mi hermano. (Jorge Ricardo / Agencia Reforma / Ciudad de México).

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