Protección Civil no verificó todos los restaurantes afectados por marejadas, se quejan marquesanos
*Los prestadores de servicios señalaron que hasta el lunes recibieron un comunicado de Capitanía de Puerto en el que les advertía del fenómeno marino
Mariana Labastida
Restauranteros de Puerto Marqués se quejaron de que los trabajadores de Protección Civil no pasaron a todos los negocios a verificar los daños por la marejada que inició el viernes, y señalaron que el lunes apenas les entregaron un boletín de Capitanía de Puerto para advertirles del fenómeno.
El prestador de servicios turísticos, Gilberto Vázquez Baños, pidió al gobernador Ángel Aguirre Rivero que los regrese a ver, “si por sí no trabajamos con la marejada menos”.
Los restaurantes que fueron afectados con la marejada causada por los remanentes de la tormenta tropical Odile son principalmente los del tercer bloque, que se quedaron en su mayoría sin playa por el cambio de las corrientes marinas a consecuencia del muelle construido en la playa Majahua.
Las olas del viernes y sábado causaron la caída de dos muros de los restaurantes Celia y Lucerito; en el primero una de las empleadas dijo que el viernes empleados de Protección Civil del estado fueron, tomaron fotos y se retiraron sin decirles nada ni hacerles ninguna advertencia por el estado en el que quedó el lugar.
La caída del muro permitió que el mar socavara la arena que estaba debajo de la estructura.
Los restauranteros se quejaron de que los trabajadores de Protección Civil no acudieron a todos los negocios, que ese fue el caso del local del señor David Deloya, donde las olas se llevaron la enramada que tenía al frente, al igual que en el de Ricardo López Manriquez.
“Nos enteramos por las noticias y hoy nos trajeron un escrito de la Capitanía pero por aquí no vino nadie de Protección civil”, señaló Ricardo López.
Agregó que aunque escucharon en las noticias del fenómeno no “dijeron bien” y cuando se dieron cuenta las olas se estaban llevando las enramadas. “La enramadas se las llevó el mar, nada más quedaron los puros tronquitos”, expresó y señaló las horquetas que permanecían enterradas en la arena a donde llegaba las olas.
Gilberto Vázquez, prestador de servicios turísticos, se quejó porque en el puente por las fiestas patrias no hubo venta, “no hemos tenido ayuda ni respuesta” en la zona de restaurantes que fue afectado con la construcción de la marina Majahua, y aseguró que ni del estado ni del municipio acudió personal de Protección Civil.
Los restauranteros estimaron que perdieron entre 5 y 20 mil pesos por las enramadas dañadas, sin considerar los muros que se colapsaron y que son ahora parte del panorama de devastación que ha ido creando el mar en los restaurantes por el cambio de las corrientes.




