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Desabasto de agua y obras inconclusas, el panorama de Acapulco a un año de Manuel

Mariana Labastida

 
Con desabasto de agua potable y obras inconclusas como el puente de Lomas de Chapultepec y la reconstrucción de locales comerciales en la playa Revolcadero es como se encuentra Acapulco a un año del paso de la tormenta tropical Manuel.
La barda que aún no se reconstruye en su totalidad del campo del golf del hotel The Fairmont Acapulco Princess es un recuerdo que queda en el bulevar de Las Naciones del paso de las lluvias pasadas, a pesar de que fue uno de los primeros lugares que se atendieron en cuanto a la limpieza.
La ruptura de las compuertas de la presa La Venta casi destruyó los sistemas de captación de agua Papagayo I y II, así como el que estaba en ese entonces en proceso de conclusión, el Lomas de Chapultepec, pero aunque actualmente los tres ya funcionan de nuevo sigue el desabasto de agua en la ciudad.
La falta de agua, según la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), es consecuencia de la ruptura de las compuertas de la presa La Venta, debido a que el azolve pasa directo a las bombas de los sistemas de captación, principalmente del Papagayo II, y se tiene que suspender el envío de agua cuando incrementan los niveles de turbiedad.
También durante el año se han tenido problemas con la red eléctrica.
En la zona Diamante a la vista no hay ningún recuerdo del paso de Manuel, y de la inundación en el bulevar de Las Naciones solamente quedan los daños de la barda del hotel The Fairmont Acapulco Princess, aunque hace unos meses se empezó su reconstrucción.
Donde siguen a la vista los estragos de la inundación de septiembre de 2013 es en unidades habitacionales como La Ceiba, pues las viviendas están llenas de lodo y las áreas comunes abandonadas.
También quedan trabajos por terminarse, como los locales del mercado de la playa Revolcadero que fueron afectados; allí trabajadores hacen una barda de piedra para delimitar la salida de la laguna Negra a la playa y el área de los negocios, los que temporalmente están colocados en las banquetas y camellones.
El lugar tiene un olor a drenaje que invade cada sitio con excepción de la playa, la cual se redujo estos días debido a la marejada que afectó las costas de Guerrero.
En los límites del municipio, en Lomas de Chapultepec, tampoco se ha concluido el puente que conecta con el municipio de San Marcos a través del río Papagayo; allí los pobladores dijeron que disminuyó el ritmo del trabajo hace dos semanas, que han visto menos obreros. “Pa que terminen falta, está lento”, indicó Silvano Silva Tlaltizapan, uno de los vendedores de comida en la orilla del río.
La mitad del cauce que dejó Manuel fue rellenado, hay dos columnas del nuevo puente casi terminadas y las bases de dos más se alcanzan a ver casi al nivel del piso; en la otra mitad todavía se observan tres columnas del puente que arrasó el río y la plataforma que está semienterrada a la mitad del paso del agua.
Hay varillas y maquinaria en la mitad del cauce, en la parte seca, donde se ha podido avanzar con el trabajo, pero del otro lado no hay señal de que se haya hecho algo.
Silvano reconstruyó la palapa, las mesas y bancas para instalar de nuevo su restaurante cerca del río. Es la forma en que se mantiene y desde diciembre comenzó nuevamente a trabajar en lo que quedó de playa. Ahí los habitantes hicieron un fogón para cocer los alimentos.
Silvano recordó que el río se llevó todo lo que tenían del negocio y no les quisieron ayudar con nada por estar usando zona federal para trabajar, lugar que ha sido su sustento.
“Nos quitó nuestra fuente de trabajo el río”, dijo por su parte Darío Aquino, otro de los pobladores que tiene una enramada en la orilla del río donde vende comida.
Aunque la venta no es mucha, dijo que los que se detenían eran quienes circulaban por el puente, “pero sin paso ha bajado la clientela”.
Asimismo se quejó de que las autoridades no lo hayan apoyado ni para reiniciar con la venta de comida ni con las palmeras y los 200 árboles de plátano que tenía y que perdió, los cuales también eran parte de su sustento.
“Cuando vienen que quieren el apoyo, nada más para engañar al campesino, al pobre, nunca se ponen al frente como debe de ser”, reprochó Darío, quien agregó que el gobernador Ángel Aguirre Rivero les dijo que anotaran lo que perdieron y al final no les dieron ningún apoyo a muchos de los vecinos de Lomas de Chapultepec que resultaron afectados.

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