Responsabilidad humana, el desastre por Manuel en Cacahuatepec, dice el padre Jesús Mendoza
*Con una procesión y una misa oficiada por el arzobispo Carlos Garfias conmemoran en los Bienes Comunales un año del paso de la tormenta
Redacción
Con una procesión, globos y cohetes, habitantes de los Bienes Comunales de Cacahuatepec conmemoraron el lunes un año del paso de la tormenta tropical Manuel por Acapulco.
Allí el arzobispo Carlos Garfias Merlos ofició una misa y resaltó la división que hay en la comunidad en alusión a quienes defienden y quienes rechazan el proyecto de presa hidroeléctrica La Parota.
Mientras que el padre Jesús Mendoza Zaragoza reconoció que tras la tormenta las comunidades vivieron una tragedia, pues “el río se desbordó y la gente lo experimentó con mucho dolor, hubo un desastre ambiental y nosotros tenemos que ver que hay responsabilidad humana, no queremos que esto vuelva a suceder y desde entonces ha habido esfuerzos para la reconstrucción de las mismas comunidades”.
Como parte del acercamiento que la Iglesia católica y la Universidad Loyola del Pacífico tuvieron con las comunidades luego de la tormenta, se llevaron a cabo novenarios en los poblados y finalmente una misa.
Los Bienes Comunales, principalmente las comunidades ubicadas cerca del río, fueron de las más afectadas en Acapulco el año pasado debido a que las compuertas de la presa La Venta fueron abiertas tardíamente y se rompieron y a causa de ello se desbordó el río Papagayo, lo que causó la destrucción de la mayoría de las viviendas.
El lunes a las 10 de la mañana, los pobladores realizaron una procesión que partió de la comunidad de Parotillas hacia El Fraile, donde está un árbol seco y destrozado por el cauce del río tras la tormenta, frente a la comunidad de Cacahuatepec.
Durante la procesión, en la que participaron unos 150 habitantes de 35 de 49 poblados, se llevó la imagen del santo patrón del poblado, San Pedro, y de la Virgen de Do-lores, en conmemoración del 15 de septiembre. A un costado de la caravana iba el padre Jesús Mendoza.
Al frente, una hilera de hombres, mujeres y niños sostenían globos blancos, cartulinas blancas con mensajes y oraciones y fotografías para recordar los estragos de la tormenta.
Al llegar a El Fraile, ya esperaba a la procesión el arzobispo acompañado del párroco de la comunidad, Inocencio Silverio, y ahí fueron co-locados toldos para la celebración de la misa y una lona de unos tres metros en la que se leía: “Conme-moración del primer aniversario de la tormenta Manuel y el huracán Ingrid en Cacahuatepec” y estaban ya sentados otros 200 habitantes.
El párroco de Cacahuatepec indicó en su mensaje era “para reconciliarnos nosotros mismos con la naturaleza que es parte de nuestra vida y con Dios”.
Mientras que el padre Jesús Mendoza recordó que “tuve la gracia de Dios de acompañar a estos pueblos desde hace 30 años y la fe los ha alentado a resistir los embates y las dificultades que ha habido por desastres naturales y desastres sociales”.
“Otro hecho del pasado es el proyecto hidroeléctrico La Parota que ha dividido a las comunidades. En este asunto ha habido hasta muertos, encarcelados y sobre todo comunidades divididas y eso duele mucho a los pueblos y nos hace mucho daño, y ahorita hay la amenaza de nuevos brotes de división y eso no queremos”, señaló el padre.
Dijo que tras la tormenta Manuel las comunidades vivieron una tragedia: “el río se desbordó y la gente lo experimentó con mucho dolor, hubo un desastre ambiental y nosotros tenemos que reconocer que hay responsabilidad humana, no queremos que esto vuelva a suceder y desde entonces ha habido esfuerzos para la reconstrucción de las mismas comunidades”.
Y señaló que “las personas de esta región de Cacahuatepec son las más importantes y merecen toda nuestra atención y solidaridad, queremos que los pueblos estén en condiciones de organizarse y mejorar su vida, y junto con ellos queremos seguir caminando la iglesia y las universidades (Loyola, Iberoamericana “Puebla y México”) y así nos vayamos uniendo y fortalecer nuestros lazos”.
Motivación y valor para seguir adelante, pide el arzobispo
Después el arzobispo Carlos Garfias inició la eucaristía y en su mensaje enfatizó que “debe de haber motivación y valor para poder salir adelante y tener una reconstrucción no sólo en lo que respecta a lo material, sino como personas que viven en esas comunidades”.
“Pidamos perdón reconociendo que hemos fallado, hagamos un momento de reflexión y traigamos a nuestras mentes esos momentos de sufrimiento y dolor por lo vivido, llevemos nuestra mano al corazón y meditemos que sentimiento y actitudes queremos dejar para que sean sanados”, dijo.
Pidió a los habitantes reconocer que con las actitudes “en muchos momentos hemos fomentado la división, hemos provocado violencia, hemos sido objeto de generar rencores y resentimientos, con nuestros hermanos y pidamos al señor perdón”.
Indicó que parecía un poco paradójico y contradictorio que se diera gracias a Dios cuando la tormenta Manuel hizo mucho daño “entre nosotros”, y que también hubo personas que fallecieron y otras que perdieron todas sus cosas y sufrieron físicamente.
“Pero es importante entender que por ese daño sufrido es por lo que venimos a dar gracias, ante esta desgracia surgió el amor del prójimo y recibimos la solidaridad, el apoyo y la preocupación de mucha gente que se hizo presente y ha ido haciendo posible que poco a poco experimentemos el consuelo”, agregó.
Garfias Merlos recordó que ha habido varias instituciones y personas que han estado al pendiente de los habitantes de las comunidades afectadas, así como en otros municipios del estado y del país, “en darles su atención y amor ante la desgracia que sufrieron hace un año con los fenómenos naturales”.
Como parte de la ceremonia, algunos niños depositaron ofrendas florales en el río Papagayo, en señal de paz.
En su intervención, el comisario de Cacahuatepec, Álvaro Dorantes Suástegui, agradeció la visita del arzobispo y a los asistentes por su participación en la ceremonia.
Al término de la misa, familiares del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, se acercaron al arzobispo y le pidieron su intervención ante las autoridades para que se agilice su trasladado a un penal del estado y pueda continuar su proceso aquí.
En declaraciones a reporteros al término de la misa, Garfias Merlos hizo un llamado a los afectados de las comunidades por los fenómenos naturales a buscar consuelo y actuar para salir adelante; “no hay que esperar a que alguien lo resuelva”.
“Creo que esta celebración de hoy es muy significativa porque se realiza al año de la tormenta tropical Manuel y refleja la gratitud de un pueblo que está en proceso de reconstrucción, que después de haber pasado por la desgracia emergencia hoy se siente con mucha esperanza y anhelo de reconstrucción no sólo de lo material sino personalmente”, manifestó.
Expresó que como Iglesia continuarán colaborando para que los pueblos se reconstruyan, tengan mejores condiciones de vida y buscar proyectos productivos “ofreciendo el apoyo y la infraestructura que tenemos como iglesia y ayudando desde las parroquias”.
“Lo importante es ver ese futuro, que la comunidad cumpla el proceso de reconstrucción y generar proyectos y procesos autogestivos donde las mismas personas se hagan responsables, además de buscar el apoyo que les puedan proporcionar las autoridades civiles”, indicó.
Sobre que pediría a las autoridades apoyo para las comunidades, Garfias dijo que “lo que siempre he pedido a las autoridades es que puedan organizar a la sociedad, a los pueblos y coordinar el esfuerzo de las mismas personas que salieron afectadas para que se les pueda ayudar e impulsar a salir adelante”.
Agregó que en relación a las personas que hayan tenido culpa en lo que les sucedió a las viviendas, “se debe de seguir en los temas de investigación y que se presenten denuncias formales”. (Con información de Carlos Moreno).




