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Recorren las calles de Taxco siete títeres de gran formato que dan un toque festivo a las Jornadas

Anarsis Pacheco Pólito

 

Taxco

 

La propuesta de mojigangas como títeres de gran formato que aportó el grupo Corazón de Guerrero como parte de su participación en la edición 25 de las Jornadas Alarconianas, fue con la finalidad de incluir la parte de teatro popular en esta celebración.

El director de la agrupación, Manuel Maciel, también director del taller de teatro La Gruta de la Universidad Autónoma de Guerrero, explicó que la idea de estos monumentales títeres manipulados por jóvenes pertenecientes a la compañía, surgió de las tradicionales mojigangas que son una costumbre en las fiestas del pueblo guerrerense.

“Las mojigangas no pueden manipular sus brazos por que son parte de las estructuras firmes, así que nos dimos a la tarea de darles movimiento, con la finalidad de lograr una conexión con el público”, agregó.

Los títeres o mojigangas se dedican a recorrer desde las 10 de la mañana las calles de la ciudad platera, acompañados de música interpretada por otros integrantes de la compañía quienes tocan un tambor a su paso por las calles empedradas.

“Lo que hicimos fue dotar de movimiento los brazos, pues las mojigangas no lo tienen, nosotros exploramos las posibilidades de estos  muñecos”, agregó.

Son siete títeres los que participan en el recorrido representando a las siete regiones del estado que así acompañan las celebraciones. De la Costa Chica su diablo, Tierra Caliente con su demonio de Teloloapan, Costa Grande con El Cortés y a la región Centro con la Acateca de Chilapa y el diablo de Tixtla; la región Montaña con el tigre de Zitlala.

Desde sus tres metros de altura el diablo de Costa Chica con sus enormes orejas negras y barbas, el de la inmensa máscara que son muchas máscaras, de Telolopan. El Cortés con su machete en la diestra, Luego la acateca de falda y blusa inconfundibles. Todos ellos amenazados por el tigre de enormes ojos y frente a ellos los dos tigres de Zitlala, bailando al ritmo de la guitarra, la flauta y el tambor, mientras el pregonero de enormes pies y calzón de manta los presentaba al público.

En la plaza Borda toda la mañana las mojigangas atrajeron y divirtieron al público bailando y chanceando entre ellas e interactuando con el público. Algunas muchachas bailaban al ritmo de la músico y con el aplauso del público que así mostraba su alegría.

El director de la compañía comentó que también  le interesaba mostrar los diseños de las máscaras representativas del estado, porque fue a partir de ellas que se elaboró el diseño completo de los personajes que renovados cobran vida con el movimiento de sus brazos para hacer completa la libertar de expresión.

Destacó que en este proyecto quería romper con el esquema del teatro tradicional, pues al hacerlo buscaba que los taxqueños fueran parte del espectáculo, involucrándolos durante la interpretación de sus actos en las principales calles de la ciudad.

Comentó que el trabajo de la compañía es básicamente la improvisación, que practican diariamente con técnicas para  mejorar la capacidad de seguir desarrollándola para que el público interactué con ellos como parte del espectáculo para superar su papel de espectador.

“Cuando trabajas con la improvisación, no sabes qué va a pasar, aplicas técnicas y rompes la cotidianidad del otro al acercarte con el muñeco, extender la mano sin saber de antemano cómo va a reaccionar”, comentó.

Manuel Maciel comentó que cuando la gente es parte del espectáculo se rompe con una barrera que parte al individuo de la celebración y lo hace participar en la actividad.

El promotor agregó que el proyecto tiene la certeza de acercar al pueblo taxqueño al festival, por ello se dedicaron a recorrer cada uno de los barrios que conforman la ciudad hasta casi llegar al monumento de Cristo que se encuentra en la parte más alta de la ciudad de Taxco, para que los niños y vecinos pudieran conocer esos títeres monumentales que han sido la alegría y novedad en estas nuevas Jornadas Alarconianas.

Al recorrer las calles alejadas del centro de la ciudad Manuel Maciel comentó que algunos de sus habitantes extrañados preguntaban qué hacían por allá cuando las festividades tradicionalmente se circunscriben en torno a la plaza.

El inusual espectáculo de las mojigangas que en este año ambientó entre los taxqueños la celebración de las Jornadas Alarconianas comenzó desde el 18 de mayo, día de la inauguración e intervinieron en seis ocasiones, culminando éste domingo por la tarde, despidiéndose del pueblo taxqueño y de los cientos de turistas que el fin de semana animaron la vida económica de la ciudad.

 

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