Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Clausura el municipio restaurantes de los pobres y deja los de ricos, se quejan ejidatarios

Nuevo conflicto en el predio en litigio de Plan de los Amates

 Construíamos en terrenos ejidales y el Ayuntamiento no “tiene injerencia para cancelar obras” aquí, dice el ejidatario Alejandro Lataban al asesor técnico de Larequi y a inspectores de Obras. Los ejidatarios informan que hablarán con López Rosas en la audiencia pública que tendrá en Tres Palos

 Karina Contreras  

Ejidatarios acusaron que la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ecología municipal (Seduope) mandó a clausurar las obras de los restaurantes que se construyen en el ejido de Plan de los Amates “porque son de los pobres, pero nada hacen contra las obras que construyen los empresarios ricos en terrenos del ejido y que todavía están el litigio en el Tribunal Unitario Agrario (TUA) número 41”.

Ayer, varios ejidatarios de Plan de los Amates se reunieron en el predio que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) les restituyó en 2002, luego de un litigio de varios años con la empresa regiomontana Tres Vidas, el cual supuestamente compraron en el gobierno del extinto gobernador José Francisco Ruiz Massieu.

El motivo de la reunión era porque había la amenaza que ayer empleados de Seduope acudirían al predio –ubicado en la carretera a Barra Vieja– para demoler una obra de concreto que levantan los ejidatarios para poner un restaurante y donde colocaron sellos de clausura.

Los ejidatarios explicaron que decidieron poner enramadas en el predio para obtener recursos, porque las pláticas de una posible venta del terreno en Punta Diamante a la empresa se rompieron hace meses y no hay ningún interés en reanudarlas.

El ejidatario Alejandro Lataban Campos explicó que donde construían son terrenos ejidales y el Ayuntamiento no “tiene injerencia para andar cancelando obras”, y cuestionó el por qué no clausuran las construcciones que se hacen a un lado del predio que ocupan, pues son tierras que están en litigios en el Tribunal Unitario Agrario número 41.

Lataban Campos informó que hay una sentencia a favor de los ejidatarios donde les fueron restituidos 35 hectáreas porque la empresa Tres Vidas no comprobó con documentos que el predio les pertenece.

Insistió que si construyen restaurantes es porque han esperado mucho tiempo para cerrar la negociación de la venta del predio, y la empresa sólo hace propuestas “indecorosas que no son acorde con las tierras”.

Lataban Campos pidió al alcalde Alberto López Rosas que no se siga metiendo en el conflicto que los ejidatarios mantienen con la empresa regiomontana Tres Vidas, pues no es de “su competencia” y exigió que pare el hostigamiento que hay contra ellos por medio de la Seudope, “porque no se vale que nada más porque Tres Vidas pidió que cancelen sus obras lo hagan”.

A mediodía al lugar llegó Armando Quiroz, quien se presentó ante los ejidatarios como el asesor técnico de la Secretaría General del Ayuntamiento al mandó de Francisco Larequí Radilla, y dijo que su presencia era para supervisar el avance de la obra, y momentos después llegaron empleados de la Dirección de Inspección de Obras.

Unos ejidatarios, molestos, dijeron al funcionario que informara a López Rosas que no se metiera “en algo que no era de su competencia” y que no los siguiera “molestando” porque los predios eran ejidales.

Lataban Campos le dijo a Armando Quiroz que “ellos no tenían la culpa de haberse sacado la lotería sin comprar boleto”, esto en referencia a que son dueños de los valiosos predios, y agregó que si “quieren azul celeste, que les cueste”.

Luego recriminó la situación por la que pasan con la clausura de los restaurantes, pues –dijo el ejidatario– “no se vale”, ya que esto es porque los empresarios tienen mucho dinero y les quieren quitar sus tierras sin pagarles “a los jodidos”.

La ejidataria Ana Luisa Campos manifestó que están poniendo negocios porque tratan de mejorar su situación económica, luego de un pleito legal de cerca de 14 años, y donde las autoridades se declararon incompetentes, pero ahora acuden al predio la Profepa, Semarnat y el Ayuntamiento.

Luisa Campos preguntó por qué no le clausuran las obras a los empresarios que construyen en tierras en litigio. “Ellos son los poderosos y no les clausuran, pero le decimos que este es un ejido, y por lo tanto el Ayuntamiento no puede clausurar”.

El funcionario no respondió a los señalamientos y argumentó que acudió para supervisar la obra; y los empleados de Obras señalaron que en ningún momento se dijo que demolerían la construcción clausurada.

Los ejidatarios advirtieron a los funcionarios que era la última vez que entraban a su predio y que hablarán con López Rosas en la audiencia pública que tendrá en el poblado de Tres Palos.

468 ad