Dejan de sembrarse 60 hectáreas en Tierra Caliente porque el Balsas se llevó la tierra o por temor a otra inundación
Más de 60 hectáreas de terreno se dejaron de sembrar en la Tierra Caliente durante el último año, correspondiente a terrenos que el río se llevó, y ya no existen y otros donde los campesinos tuvieron temor de volver a perder sus inversiones.
De acuerdo con la cifra de Sagarpa, son 20 hectáreas menos que se sembraron en esta temporada en Altamirano, en zonas pegadas al río Balsas.
Aun cuando las principales afectaciones se encuentran en un área pequeña de Altamirano, conocida como La Conchita y Tierra Blanca, esos espacios que están pegados al río Balsas son los de producción de alto nivel en la región.
Se siembra jitomate, chile, mango, plátano, y maíz, entre otras variedades, pero todo tecnificado y de primera calidad, pues son productos de exportación principalmente.
Son terrenos de alta producción que son propiedad de ingenieros agrónomos, que aplican tecnología en toda su siembra y que estimaban inversiones por hectárea desde los 150 mil pesos en adelante.
Pero las inundaciones del 2013, los dejaron sin tierra de bajial y les dejó solo piedras. Y otras zonas aún se encuentran bajas y con riesgo de que se les meta el agua.
En Tierra Blanca hay todo tipo de campesinos que por miedo a otra inundación no sembraron. Algunas zonas se encuentran llenas de maleza, que el año pasado lucían sembradas.
El bulevar de Altamirano a Coyuca de Catalán, lucía cada año con tramos amplios de siembra, que este año quedaron abandonados, por lo que se estima que la producción del campo podría ser menor.
Los municipios de Ajuchitlán, Coyuca de Catalán, Pungarabato y Zirándaro son los más afectados, en zonas donde incluso había siembras grandes de melón y este año se quedaron sin tierras para producir, porque se las llevo el río y dejó solo piedras, o algunas quedaron dentro del nuevo reacomodo del canal del río Balsas.
Se trata de un fenómeno parecido al que se dio sobre toda la franja del río Balsas. El reacomodo de las aguas hizo perder varias tierras en las zonas cercanas y que cada año se sembraban pero ahora o quedaron dentro del río o quedaron sólo con piedras en zonas complicadas para volverlas a sembrar. (Israel Flores / Ciudad Altamirano).




