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En el juzgado, declara el ecologista Felipe Arriaga que “son puras calumnias” las acusaciones contra él

 En el expediente también están señalados como responsables del asesinato del hijo de Bernardino Bautista 14 campesinos, la mayoría activistas en la defensa de los bosques de la sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán, entre ellos el conocido Rodolfo Montiel

 Brenda Escobar Zihuatanejo  

El fundador y ex secretario de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán, Felipe Arriaga Sánchez, encarcelado desde el miércoles, dijo en el juzgado que es inocente de los delitos de homicidio calificado y asociación delictuosa que se le imputan en agravio de Abel Bautista Guillén, muerto en una emboscada en mayo de 1998.

Ayer, Arriaga Sánchez rindió su declaración preparatoria en la primera secretaría de acuerdos del juzgado primero penal, en donde sostuvo que todos los señalamientos en su contra “son puras calumnias”.

Estuvieron presentes en la diligencia su esposa, la presidenta de la Organización de Mujeres Ecologistas de la Sierra de Petatlán, Celsa Valdovinos, sus hijas, hermanos, y amigos como el ambientalista Silvestre Pacheco León.

La detención de Felipe Arriaga ocurrió el miércoles por la tarde, cuando la Policía Ministerial en Petatlán cumplió una orden de aprehensión girada por el juez primero penal, José Jacobo Gorrostieta Pérez, el 1º de junio de este año por los delitos de homicidio calificado y asociación delictuosa en agravio de Abel Bautista Guillén, de 16 años de edad.

Ayer se le señaló que es acusado por Bernardino Baustista Valle, uno de los principales caciques de la sierra de Petatlán que se oponía a los campesinos que defendían el bosque y padre de Abel Bautista.

Según las declaraciones asentadas en el expediente hechas por Bernardino Bautista (conocido como Nino Bautista), su hijo murió en una emboscada el sábado 30 de mayo de 1998, cuando iba junto con su medio hermano Prisciliano Bautista Mederos, a bordo de una camioneta blanca y que en el punto conocido como Paso del Muerto, sobre el camino de terracería hacia El Mameyal, recibieron varios disparos.

Dijo que el vehículo se salió del camino y que Prisciliano Bautista salió ileso y pudo identificar a quienes lo atacaron con rifles AK-47 cuernos de chivo y escopetas calibre 12.

Además de Felipe Arriaga Sánchez, está señalado como presunto responsable del asesinato el campesino ecologista Rodolfo Montiel Flores, conocido porque cuando estuvo en prisión, entre 1999 y 2001, recibió el apoyo de organizaciones y personajes del movimiento internacional ambientalista y de derechos humanos, y recibió el prestigiado premio ambiental Goldman, por su participación en la defensa de los bosques, y fue liberado por un decreto del presidente Vicente Fox, tras el asesinato de la abogada Digna Ochoa, que fue su defensora.

También están señalados como presuntos responsables los campesinos defensores de los bosques                                   Celso y Abelardo Figueroa Villa, Juan Bautista Valle (ya finado, presidente de la Organización Ecologista de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán), Jesús Bautista Fuerte, Albertano Peñaloza Domínguez, Crispín Cortés Santana y Elpidio Sánchez Tinajero. Asimismo, Delfino, Octavio, Rodolfo, Félix y Jesús de apellidos Cortés Santana y Roberto Cabrera Torres.

Luego de escuchar las versiones del entonces comisario Esteban Figueroa Martínez, de Bernardino Bautista Valle y de Prisciliano Bautista, que están incluidas en el expediente penal, Felipe Arriaga, que en todo momento se mantuvo sereno y oyó atento mientras le leían las acusaciones, sostuvo que “lo primero que digo es que de lo que se me está acusando yo soy inocente”.

Agregó que cuando sucedieron esos hechos, él se encontraba en el poblado de Las Mesas, en la casa de los señores Donaciano y Catalina Torres, porque se había fracturado la columna con una piedra que se le vino encima y un huesero de apellido Sánchez, de esa misma comunidad, “me estuvo dando terapia esos días”.

Dijo que se murmuraba en el lugar que habían matado a esas personas y que desconocía que a él lo habían relacionado con el homicidio “hasta esta fecha (…) y de lo que se me está acusando yo soy inocente, todas estas son puras calumnias que se me están fabricando ya que yo no tengo nada que ver con los hechos”.

Luego, fue interrogado por la fiscal adscrita a los juzgados, quien le preguntó si conoció al agraviado Abel Bautista Guillén y a su padre Bernardino Bautista, a lo que Felipe Arriaga respondió que sí, “desde niño”, pero que “ya más grande ya no, porque estudiaba, y a su papá, claro que sí, es mi compadre”.

Más adelante le preguntó si antes de la emboscada en la que falleció el adolescente, tuvo algún problema personal con Bernardino Bautista y dijo que “así personalmente no tuvimos ningún problema y en uno de los casos es porque cuidábamos el bosque y quizá por ahí sea el problema”.

Después la fiscal solicitó que se le dicte auto de formal prisión, en tanto que el abogado defensor, Javier Salgado Vital, pidió que se amplíe el plazo constitucional de 72 horas para que pueda presentar   pruebas a favor de su cliente.

Arriaga es conocido entre los defensores de los derechos humanos y ambientalistas de México y de otros países, y tras el asesinato de Digna Ochoa circuló ampliamente una fotografía en la que aparece manejando una moto y atrás la abogada, en el recorrido que hizo por la sierra de Petatlán, dos semanas antes de su muerte. en la ciudad de México.

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