Se cierran prácticamente la Costera y otras calles por el informe del alcalde
Mariana Labastida
Los camiones urbanos, taxis y combis donde fueron transportados los asistentes al segundo informe de actividades del alcalde Luis Walton Aburto, ocasionaron un gran congestionamiento vial en las inmediaciones del Centro de Convenciones, el cual se convirtió en un mercado por el reparto de tortas y jugos, y la venta de bolillos con relleno, quesadillas, chicharrones y tacos de canasta, entre otros productos.
Y decenas de asistentes al informe prefirieron salir a hacer fila para recibir dos tamales y un refresco de 400 mililitros, que escuchar al alcalde; un tercio del salón se encontraba vacío, mientras afuera la gente esperaba que comenzara a tocar la Luz Roja de San Marcos, el afamado grupo musical que contrató el gobierno municipal para la ocasión.
Debido a la protesta de los policías municipales que van a ser liquidados porque no aprobaron los exámenes de control y confianza, algunos invitados especiales no pudieron ingresar al Centro de Convenciones y los hombres y mujeres llevados en camiones desde diversas colonias populares tuvieron que esperar, por el cerco de seguridad que se instaló en los accesos.
A lo largo de la avenida Costera, desde calles antes del Club de Golf hasta después del Centro de Convenciones, camiones urbanos estaban estacionados en doble fila, algunos incluso lo hicieron alrededor de la glorieta que está frente a la entrada a Plaza Francia. Otros vehículos más fueron estacionados en las calles María Bonita, Bouganville y Fernando de Magallanes.
Los vehículos estacionados sin ningún control provocaron que el tránsito vehicular fuera lento en la principal avenida del puerto, incluso, después de que se despejó el carril que va del Centro a la Base, se comenzó a usar en el sentido contrario. También en la calle de atrás del Centro de Convenciones la circulación era pausada, debido a los camiones o camionetas que estaban en doble fila.
En la calle María Bonita había también taxis de diferentes rutas, principalmente de la zona suburbana y rural, y combis. Allí, cerca de una de las entradas había hombres que entregaban bolsitas con una torta y un jugo, vestidos con playeras blancas con la leyenda en la espalda “Juntos podemos”, y al frente, los nombres del alcalde y el del coordinador de Servicios Públicos del Ayuntamiento, Juan Torres.
Camino al acceso, por el estacionamiento, personas portaban en la cabeza una cinta naranja con la palabra “Nieves”, y todos estaban esperando anotarse en las listas que se elaboraban antes de que entraran al informe, una vez que llegaron en los camiones que los llevaron desde las diferentes colonias del puerto.
Tanto en la plazoleta de la entrada principal, como a lo largo del camino al acceso posterior del Centro de Convenciones, había vendedores de quesadillas, tacos de canasta, bolillos con relleno, churros con azúcar, chicharrones, plátanos fritos, esquites, elotes, paletas e incluso de venta de cigarros y dulces al menudeo.
Los vendedores ofrecían sus productos a quienes, debido a la protesta de los policías preventivos, no pudieron ingresar al Centro de Convenciones, y que llevaban un vale para cambiarlo por tamales y un refresco en el interior. El cierre de las puertas complicó que ingresaran algunos invitados especiales, como la viuda del ex diputado Armando Chavarría, Martha Obeso y su hijo Omar; así como el notario y político priista Robespierre Robles Hurtado.
También se quedaron afuera transportistas, debido a que llegaron cuando ya habían cerrado la puerta, y al final entraron pero ya cuando estaba hablando el alcalde.
La gente iba y venía por la banqueta, en busca de las despensas que les prometieron; otras, luego de que se retiraron los policías y se abrieron las puertas, empezaron a salir del salón al desesperarse porque no empezaba el reparto de la comida.




