Rinden homenaje a Cruz Morales, fundador del fandango tixtleco
Se lleva a cabo en Tixtla Cuarto Encuentro de Músicos y Bailadores de Tarima
Teresa de la Cruz Tixtla
En medio de un olor a pozole, mezcal y flores de cempazúchil, con 10 grupos musicales y unos 50 bailadores de tarima provenientes de México, Cuernavaca y Tixtla, la noche de este sábado se llevó a cabo en el Barrio de San Lucas, el Cuarto Encuentro de Músicos y Bailadores de Tarima, acto en el que además fue homenajeado uno de los fundadores del fandango, Cruz Morales Ramos.
Antes de empezar el acto, un contigente de danzas tradicionales y niños vestidos con ropajes religiosos recorrieron las principales calles de la ciudad para anunciar que comenzaba la festividad en honor a San Lucas.
Cerca de las 8 de la noche, acompañado de mariachis así como de sus familiares, llegó el músico y compositor de 14 sones, así como fundador del As del Sur, Cruz Morales Ramos, cuyo cuello era adornado por varias cadenas de cempazúchilt.
Fue el vocero del comité organizador, Adrián Santos Suárez quien subió a uno de los dos templetes que esperaban a los bailadores y músicos, para hacer un recuento de lo que hasta este sábado sumaba el cuarto evento de esa naturaleza, que se organiza en el Barrio de San Lucas, como parte de la festividad religiosa del santo patrono que lleva el nombre de ese lugar.
Refirió también Santos Suárez que el encuentro es producto de un trabajo colectivo, que ha desarrollado “un grupo de amigos”, originarios de Tixtla junto con otros que hoy radican en México, todos “preocupados por la integración” de los grupos de sones y bailadores de tarimas, que hasta hace cuatro años realizaban algún fandango de manera individual.
Enseguida comenzó el fandango, una fiesta que se desarrolla en medio de baile y música, cuyos grupos se caracterizan por tocar instrumentos como el arpa, la vihuela y un cajón de tapeo, según explicó Santos Suárez en entrevista.
El grupo que abrió el homenaje, que duró unas cinco horas y que se realizo en una de las principales calles del Barrio de San Lucas, fue Tlahuison, agrupación de Cuernavaca que está integrada por cinco niños de entre 10 y 11 años, dirigidos por Enrique Barona.
Y mientras Tlahuison, quien acudía por primera vez al evento, interpretaba algunos sones, bailadores de escuelas como la Nelly Campobello y la Escuela Nacional de Danza del INBA, taconeaban sobre la tarima que había sido colocada sobre el templete que estaba rodeado de sillas en las que descansaban unos 300 espectadores.
Continuó el grupo Chintete de Almolonga, le siguió el Chintacastli que venía de la ciudad de México y que se caracterizó por haber suplido el arpa por un violín, mismo que era ejecutado por el alemán, Andre Seibel.
Enseguida aparecieron en el escenario Los Azohuastles de Tixtla, que fundó uno de los también fundadores del fandango, Juan Dircio, quién apenas el pasado lunes falleciera según comunicaron sus integrantes con rostros desencajados.
En los templetes los músicos interpretaban sones como La iguana y el movimiento de los bailadores arrancaba gritos efusivos; de entre los espectadores y participantes se desprendía un olor a café con canela que los organizadores se encargaban de repartir.
En medio de una gran cantidad de aplausos y porras y tras un recuento de su trayectoria artística, subió al escenario el homenajeado, Cruz Morales Ramos con su grupo As del Sur, quienes interpretaron sones como La iguana, El patito.
Tras concluir sus interpretaciones, la familia de Cruz Morales lo acompañó en el templete y fue su hijo Eduardo Morales Bello quien agradeció por el homenaje que hicieron a su padre.
Luego el escenario fue ocupado por el grupo Los Amigos de San Lucas cuyos integrantes fueron discípulos del homenajeado.
Más tarde pasaron los grupos Yolotecuani, El Fandanguero y Pichohuastle quienes son originarios de Tixtla e interpretaban canciones populares así como las compuestas por ellos mismos. Cerraron el acto casi a la una de la mañana Los Chilateros, también originarios de ese municipio.
Para los casi 50 bailadores que desfilaron sobre la tarima, no importaba en el caso de las mujeres si vestían falda o pantalón, y menos importaba la edad, ya que taconeaban sobre ésta desde niños de 6 años hasta adultos mayores. Lo que no podía faltar en las parejas era el pañuelo para los hombres y el reboso para las mujeres.
Muy “significativo” el homenaje: Cruz Morales
El homenaje que recibió con el cuarto Encuentro de Músicos y Bailadores de Tarima, fue considerado para el músico, Cruz Morales Ramos como algo “muy significativo”, que aseguró no imaginaba tenerlo “porque a muy pocos les importan los sones”.
Entrevistado luego del homenaje que hicieron por sus 55 años como pionero del fandango, se dijo también estar emocionado por “la presencia de un público que vino de otras partes del país, a conocer los que hacemos en Tixtla”.
Morales Ramos, originario de Omeapa contó que el organizó el primer grupo de sones de tarima en 1949 a raíz de en Tixtla empezaba a extinguirse esa tradición tras la muerte de Anastasio Ramírez, quien hasta ese año había mantenido “vivos” los bailes de tarima.
Una vez muerto ese personaje, según Cruz Ramos, “yo, junto con Daniel Vega decidimos formar un grupo –Los Guerrerenses–, preocupados por que la tradición que Anastasio Ramírez, defendió se estaba perdiendo”.
Agregó que Los Guerrerenses por diversos factores se desintegraron, pero años más tarde formó el As del Sur, conformado por su hijo, Eduardo Morales, su nieta, Maricruz Moralesy David Peñalosa. El nombre, indicó que salió a propuesta del gobernador Raymundo Abarca Alarcón quien lo llamó así por considerarlo el mejor grupo de sones de tarima.
A sus 80 años, Morales Ramos quien ha compuesto más de 14 sones, dijo tener “la esperanza” de que los sones y bailes de tarima “sigan siendo valorados por las nuevas generaciones, hoy he visto algo, aquí hay niños tocando, espero que no dejen de hacerlo para que no dejen morir esta bella tradición, que suma varias culturas”.
El fandango que se caracteriza por narrar historias que acontecen dentro de la misma comunidad, la vida de animales o las injusticias de la vida a través de versos, terminó de manera formal a la una de la mañana, ello dentro del homenaje a Cruz Morales, sin embargo los grupos repitieron su participación hasta entrada la madrugada.
El último fandango en San Lucas, “ahora les toca a otros”: Santos Suárez
De acuerdo con el vocero del comité organizador del Cuarto Encuentro de Músico y Bailadores de Tarima, Adrián Santos Suárez que el acto comenzó en 1997 a partir de la presentación que hizo un grupo de sones, durante una visita a Radio Educación, “no me gustó ver su participación y me molesté un poco”.
Santos Suárez quien desde los 10 años aprendió a bailar sólo observando cómo lo hacían los viejos, explicó que tras la “mala participación” de los músicos, “con un grupo de amigos decidimos trabajar por el son, me decían: no te enojes, mejor haz propuestas y trabaja”.
Pero dijo Santos Suárez, que no podían hacer un fandango aislado, “y buscamos un lugar que estuviera incrustado dentro de la misma tradición de nuestro barrio, no por separado, no en auditorios, sino de la forma en como nacieron, en las calles”.
Entrevistado antes de comenzar el acto, Santos Suárez aseguró que el cuarto encuentro es “una satisfacción” de quienes integran el comité organizador que está integrado “por puros amigos, quines comprendimos que teníamos que trabajar hasta que los sones y bailes de tarima volviera a nacer, lo logramos”.
El promotor cultural mencionó también que con este encuentro “vamos a doblar una hoja, creo que nuestro fin, nuestra meta, ya la vimos, está dando resultado, porque los barrios se están integrando para hacer encuentros, ahora que vengan otras ideas, mientras nosotros vamos a dejar un poquito de hacer este evento, para que les toque a otros”.
Y es que el objetivo según indicó “es lograr lo que hoy vemos con las mismas escuelas de danza, la finalidad es que vengan a ver lo auténtico, eso ya lo hemos logrado en partes, hemos logrado también que la gente participe, nos trae pan, café, chicharron, limones, porque saben que se tiene que atender a quienes nos visitan”.
Luego explicó que el fandango es una “forma de expresión popular, que narra historias, y que los barios bajos de Tixtla –San Lucas, Santiago– adoptaron en 1800 a través de los arrieros que venían de Cruz Grande”.
El comité organizador del encuentro estuvo integrado además de Santo Suárez, por los vecinos del Barrio de San Lucas, Agustín Barrios, Luis Ordaz, Javier Alcaraz, Martha Ávila, Noel Nava Peralta, David Peñaloza.




