?Maestros son víctimas de corrupción y burocratismo en la SEG en los trámites para su jubilación
*Los casos de los docentes Leticia Castro y Enrique Ochoa muestran cómo funcionarios de la dependencia piden dinero para agilizar los procedimientos, lo que no cumplen o nunca son entregados los oficios
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Leticia Castro Miranda prestó sus servicios más de 30 años en la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), y a principios de 2013 comenzó sus gestiones prejubilatorias. En septiembre de ese mismo año, funcionarios de la dependencia la obligaron a pagar a través de una cuenta de Bancomer, 129 mil 498 pesos por concepto de “reintegro de salarios”, le dijeron que era un requisito “elemental” para jubilarse, posteriormente le suspendieron su salario y todas sus prestaciones.
Ahora, Leticia lleva un año exigiendo la devolución de ese dinero y el pago de sus salarios devengados, por 174 mil 43 pesos, que corresponden del 16 de febrero al 30 de septiembre de 2013. Muy tarde se dio cuenta de que la habían timado.
Enrique Ochoa es maestro de telesecundaria desde hace 14 años, pero este ciclo escolar no ha pisado un aula, porque desde hace tres meses se la pasa de la supervisión a la jefatura del departamento, buscando que le entreguen su oficio de cambio de adscripción.
Para que le agilizaran el trámite, pagó 5 mil pesos al supervisor de la zona 3, Simón Trujillo Giles, pero éste le entregó un oficio sin validez, que no le reconoció ni la directora de la escuela Ignacio Manuel Altamirano de Coaxtlahuacán, municipio de Mochitlán, a donde supuestamente lo mandaron, ni el jefe del departamento de Telesecundarias, Manuel Cruz Guillén.
Desesperado, tres meses después, el maestro Ochoa denunció que los dos funcionarios intencionalmente están burocratizando el trámite, “porque quieren más dinero”. Ingenuamente cayó en las redes de la corrupción y sigue sin recibir su anhelado documento.
Historias como las de Leticia y Enrique se multiplican. Cientos de maestros han sido víctimas de la corrupción y el burocratismo en algunas áreas de la SEG. En la dirección de Personal, por ejemplo, hay más de 300 solicitudes de maestros que buscan jubilarse. En algunos casos, no lo han logrado desde hace más de dos años. Otros, incluso, han muerto en el intento.
Mientras tanto, en la Dirección de Telesecundarias hay más de 100 maestros que buscan su cambio de adscripción, y han pagado diferentes sumas a los supervisores para que les agilicen el trámite, “así se mueven aquí”, declaró Javier Jiménez, uno de los maestros que esperan su oficio de cambio de adscripción. Aun así no han conseguido sus documentos.
En la actualidad, 30 de ellos se aglomeran en las oficinas de la jefatura del departamento, a donde han sido puestos a disposición, mientras logran el trámite.
Las historias de Leticia y Enrique
Según el expediente de Leticia Castro, ella comenzó a trabajar en la SEG el 1 de enero de 1983, cobrando hasta cinco claves presupuestales. Por las cinco claves alcanzaba a cobrar 13 mil 387 pesos quincenales, según el último recibo correspondiente a la primera quincena de febrero de 2013.
Pero después de 30 años cotizando al ISSSTE, a principios de 2013, la maestra comenzó sus trámites prejubilatorios y de inmediato, a partir de la segunda quincena de febrero de ese mismo año, la Dirección de Personal y la Subsecretaría de Finanzas de la SEG le suspendieron el pago de sus salarios, sin previo aviso.
Fue hasta el 30 de agosto de 2013 cuando la citaron a la Dirección de Personal para entregarle el oficio de su baja, “por jubilación directa”, pero ésta tenía fecha del 16 de febrero, a partir de cuándo también le suspendieron sus salarios, a pesar de que había seguido laborando normalmente hasta el 30 de septiembre de ese mismo año, debido a que no le habían liberado su “hoja única de servicio”, que es un requisito elemental para que el ISSSTE les otorgue a los trabajadores la concesión de su jubilación.
El 2 de septiembre, el encargado de nóminas de la dependencia, le informó que para que le liberaran ese documento tenía que depositar 129 mil 498 pesos, “por concepto de reintegro de salarios de 2012” a una cuenta de Bancomer.
El funcionario, de quien no aparece el nombre en el expediente, le advirtió a la maestra que si no depositaba esa cantidad, no le entregarían los documentos que necesitaba para su jubilación. Incluso, le aseguró que el dinero se lo devolverían después, puesto que el depósito era sólo un requisito para que le entregaran los documentos.
Leticia Castro hizo el depósito el 6 de septiembre de 2013 a nombre de la “SEG Reintegros de Sueldos de 2012”, a la cuenta 0190481793 de Bancomer. Posteriormente, el mismo funcionario de nóminas le exigió el original del baucher y sólo por la insistencia de la maestra, el 9 de septiembre le entregó un recibo provisional, que ampara el depósito de los 129 mil 498 pesos y, también, su “hoja única de servicios”.
“Ante la necesidad de obtener mis documentos para mi jubilación y el pago de mis salarios, conseguí dinero prestado, pues desde la segunda quincena de febrero me tenían suspendidos mis salarios”, se quejó la maestra en una demanda laboral, que a la postre presentó el 8 de julio pasado ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje.
La maestra está reclamando ante esa instancia, los 129 mil 498 pesos que le pidieron de manera irregular, con la promesa de que se los “devolverían después”, porque era únicamente un requisito para que le entregaran su hoja única de servicios, así como los 174 mil 43 pesos que le adeudan, por siete meses de salarios que le retuvieron de manera injustificada.
El caso de la maestra Leticia Castro Miranda es uno de los más de 300 que se ven la Dirección de Personal de la SEG. Allí, diariamente, decenas de maestros se aglomeran y reclaman insistentes su “hoja única de servicios”, para que el ISSSTE les concesione su jubilación.
Juan Martínez, un maestro de Costa Chica, dijo que en su caso lleva dos años esperando su documento, “en este tiempo he visto morir a compañeros sin haber podido jubilarse por los trámites burocráticos”, se quejó.
Agregó que hay otros de sus compañeros que, imposibilitados por su edad para realizar los trámites, han tenido que pagar abogados, pero que éstos, igual que algunos funcionarios de la SEG, les han cobrado dinero sin que les hayan resuelto el trámite.
El caso de corrupción del que fue víctima Enrique Ochoa, ocurrió en el nivel de telesecundaria.
El maestro Enrique prestaba sus servicios como maestro de telesecundaria desde hace 14 años, hasta que hace cinco años fue llamado a cumplir una comisión en el Comité Ejecutivo Central del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG).
En julio pasado decidió reincorporarse a sus labores docentes frente a grupo y comenzó a solicitar su cambio de adscripción, del área sindical al aula.
Acudió primero con el jefe del Departamento, Manuel Cruz Guillén, quien lo mandó con el supervisor de la zona 3, Simón Trujillo Giles, éste le dijo que había muchos maestros que por la reforma educativa estaban solicitando el mismo trámite y le pidió un apoyo, para que le agilizara el documento.
El profesor Ochoa le entregó primero 3 mil pesos y a principios de septiembre, cuando vio que su trámite no prosperaba, le entregó otros 2 mil.
El supervisor, finalmente, le entregó su oficio de cambio de adscripción con fecha 19 de septiembre, para que se presentara como “docente frente a grupo” en la escuela telesecundaria Ignacio Manuel Altamirano, de la comunidad de Coaxtlahuacán, municipio de Mochitlán, con clave 01182 CCT 12DTV0509N.
Enrique Ochoa se presentó el lunes 22 de septiembre con la directora de esa escuela, Yolanda Damián Ramírez, quien le manifestó que el oficio de adscripción no es válido y lo regresó con Manuel Cruz. Él le corroboró que, efectivamente, el oficio debe de salir de esa oficina.
Fuentes de la jefatura del Departamento de Telesecundarias informaron que desde el inicio de este ciclo escolar, hay más de 100 solicitudes de maestros pidiendo su cambio de adscripción. Todos ellos se encuentran en trámite por diversas causas y en 30 casos, como el del profesor Ochoa, han sido puestos a disposición de la jefatura del departamento, en donde despacha Cruz Guillén.
La jefatura del departamento se encuentra ubicada en la segunda planta de un edificio ubicado en la esquina de 5 de Mayo y 16 de Septiembre, en el centro de la capital.
La oficina es reducida, pero en la planta baja hay una fonda. La que pareciera que está atiborrada de clientes, pero no, son los 30 maestros que pasan el tiempo tomando refresco o agua, y sólo de vez en cuando piden una orden de picadas, quesadillas o tacos para justificar su estancia, de cuando en cuando suben a ver si, finalmente, ya salió su documento. Sin embargo, sólo es una forma de justificar su estancia en esas oficinas.
Sin embargo, el caso del profesor Ochoa no es igual. Advirtió que les dio al jefe del departamento y al supervisor 15 días, a partir del 23 de septiembre, para que le resuelvan su situación, de lo contrario amenazó que se presentará a la contraloría interna de la SEG, para presentar una denuncia por corrupción y omisión de responsabilidades en contra del supervisor, Simón Trujillo, y el jefe del departamento, Manuel Cruz.




