La guerrilla en México logró abrir los candados hacia la democracia: Gallegos
En la presentación de su libro La Guerrilla en Guerrero niega que sólo los ganadores puedan escribir la historia
Al presentar su libro La Guerrilla en Guerrero, Arturo Gallegos Nájera dijo que este movimiento que tuvo lugar principalmente en los años 70, fue una respuesta al sometimiento del régimen, que tuvo un alto costo para quienes lo protagonizaron.
Sin embargo dijo: “Creo que logramos abrir los candados hacia la democracia”.
La sede de la presentación fue el Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados de la UAG, Ignacio Manuel Altamirano, en donde Arturo Gallegos destacó que no sólo los ganadores pueden escribir la historia. “También los sobrevivientes tenemos derecho a escribirla”, precisó.
“Si piensan que por ser hechos del paso no se puede pedir justicia. Ahí están hechos más recientes. Qué pasa con –las matanzas de– Aguas Blancas, El Charco, Acteal. Entonces, ¿quiénes son los violentos?”.
Ante unas 40 personas, el relator advirtió que el gobierno sólo ganó “a medias”, porque aún persisten diversos movimientos derivados por la inconformidad, las injusticias y las represiones.
Arturo Gallegos se calificó como un revolucionario voluntario y hasta empírico que luchó a favor de la justicia.
Este libro, comentó, nace por una promesa hecha a un compañero de armas, Moisés Perea Cipriano y espera sirva para rescatar la historia del olvido, que surgió ante la miopía del régimen de aquel entonces, así como sucede con el actual.
Habló también sobre la formación en este año de la Asociación Nacional de Luchadores Sociales, la cual preside y que tiene entre sus objetivos recuperar las memorias históricas.
Dijo por último que aún le faltan cosas por contar, por lo que espera hacerlo si tiene los recursos para publicar un siguiente libro.
El primer comentarista, el ex rector e investigador de la UAG, Rosalío Wences Reza, reconoció que la guerrilla abrió el camino a la democracia, el cual han seguido partidos como el PRD y hasta el propio EZLN, en la búsqueda de un México con justicia.
“Aunque México es diferente a lo que era en los 70 aún falta mucho por hacer” y añadió que hoy la lucha debe ser pacífica, sin violencia.
Por su parte, Alejandra Cárdenas Santana, quien fue parte de los grupos de apoyo en aquel movimiento, dijo que lo escrito por Gallegos es parte de la historia negada, “no olvidada”.
“Todos tenemos derecho a decir nuestra versión, más quienes fueron protagonistas de los hechos”, añadió.
Comentó que el libro le muestra el lado de algunos personajes que ella no conoció y le cambia la connotación de algunos sitios, que antes de este documento no le decían “nada”. “Se pensaba que los guerrilleros eran personas intolerantes, nada más alejado de la realidad”, dijo.
También habló el ex rector de la UAG y actual coordinador estatal en la campaña del candidato a gobernador, Zeferino Torreblanca, Florentino Cruz Ramírez, quien reconoció el valor del autor para hablar del tema de la guerra sucia en Guerrero.
“Hablar de la guerrilla, hoy incluso tiene sus riesgos, tanto desde fuera como desde dentro. En Guerrero, la guerra sucia tuvo un alto costo, porque aún quienes sobrevivieron no se sienten seguros, derivado de la impunidad actual que es ofensiva y la falta de democracia. Esas, son asignaturas pendientes en el estado”.
Lamentó que la participación de la UAG en contra del régimen en los 70, ocasionó un lastre económico y costó varias vidas, mientras que llamó a que hoy, a través del voto y no de las armas, se derrote al régimen”.
El también ex guerrillero, ex diputado local del PRD y ex dirigente estatal de ese partido, Octaviano Santiago Dionisio, quien participó en aquella época en los movimientos armados, habló sobre la dificultad que representa para los protagonistas el comentar esos hechos.
Resaltó el compromiso de Arturo Gallegos al contar la historia ante los riesgos que pudieran venir, porque es parte de una de las familias más afectadas por las desapariciones forzadas de aquella década.
Apoyó el reclamo de quienes aún no saben nada de sus amigos y familiares, por lo que exigió la presentación con vida de todos aquellos desaparecidos desde los 60 a los 80.
Sobre los movimientos guerrilleros, habló sobre un factor de importancia que ocasionó varias derrotas y muertes: la falta de disciplina y lo actualizó en el caso del PRD, en donde es un asunto “por resolver”, al igual que en otras organizaciones.
Lamentó que en aquellos tiempos había medios de información oficialistas, que los calificaban como trasgresores de la ley. “Entonces, este libro es un homenaje inicial a los bandidos, a los subversivos, a los trasgresores” ironizó.
El catedrático e investigador de la UAG, Rogelio Ortega Martínez habló sobre el diseño del libro y el mensaje que éste manda en relación a lo que fue el fenómeno de la guerrilla en Guerrero.
Además, reconoció a Florentino Cruz, de quien recordó que en su gestión como rector de la UAG, respaldó diversos trabajos de luchadores sociales, pero criticó que “las autoridades actuales” de la universidad no le dieron seguimiento a esa labor.
“Este es un libro que dice lo que se debe decir y que guarda lo que aún no se puede decir”, comentó.
La presentación fue moderada por la directora del instituto, Rosa Icela Ojeda.
Entre los asistentes estuvieron, el luchador social, Eloy Cisneros Guillén; la coordinadora de Servicios Públicos Municipales, Rosa María Gómez, también participante en algunos movimientos, y Julia Molina, esposa del guerrillero Petronilo Castro y quien tiene cuatro hijos desaparecidos.




