Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

CARTAS (Cuestiona argumentos del delegado del PRI Víctor Hugo Islas)

Señor director:

Asombra el bajísimo nivel argumentativo que exhibe el delegado del CEN del PRI en Acapulco, Víctor Hugo Islas Hernández, quien de acuerdo con la edición del 9 de octubre de El Sur, “dejó entrever ante estudiantes… del Centro Universitario Hipócrates, que si el PRD gana la gubernatura en febrero del próximo año, ocasionaría un caos en Guerrero”.

Si el proceso electoral que se avecina en el estado de Guerrero no fuera un asunto tan serio para el futuro de la entidad tal exabrupto simplemente movería a risa por ridículo e infundado, pero en la situación actual preocupa el grado de irresponsabilidad mostrada por el delegado priista con sus afirmaciones pues es indicativo que la pobreza de argumentos y la falta de propuesta, así como la desesperación e impotencia que debe sentir en especial este señor al ver a su candidato tan abajo en las preferencias electorales en esta ciudad en la que está comisionado, cada vez más orillará a los priistas por el camino de la descalificación, las declaraciones subidas de tono y el chisme de lavadero, en el que la referencia a las vidas privadas será su deporte favorito.

Ante la insinuación de que Guerrero será un caos de triunfar el PRD lo primero que se puede señalar es que difícilmente el caos en que estos momentos se debate el sector educativo, o la situación de miseria extrema del campo guerrerense, pueden agravarse, y que, en una situación semejante por el agudo nivel de corrupción existente en los gobiernos priistas, Zeferino Torreblanca recibió el ayuntamiento de Acapulco convertido en un caos y a la población de Acapulco le consta, hasta a los pocos priistas que todavía quedan, que en sólo tres años lo entregó ordenado y con una gran cantidad de obra pública.

Finalmente respecto al recurrente señalamiento de que Zeferino Torreblanca es un candidato de ultraderecha, habría que ilustrar al delegado, y a todos los priistas que han manejado este concepto derrochando grandes dosis de ignorancia, que la extrema derecha, o ultraderecha, propugna por regímenes totalitarios, esto es de un autoritarismo extremo, cuyo fin principal consistió en desaparecer físicamente a los comunistas para garantizar la viabilidad de un capitalismo salvaje. Hitler y Mussolini son ejemplo claros de lo que es la ultraderecha. Con esta definición reconocidos priistas como Rubén Figueroa Figueroa, y quienes fueron sus secuaces y todavía hoy medran en el tricolor, que desaparecieron en Guerrero a cientos de sospechosos de comunistas                     e instauraron un régimen de terror, se sitúan, pero por mucho, más cerca de la ultraderecha que un demócrata como Zeferino Torreblanca.

Claro, hoy los priistas ante la falta de argumentos tienen que inventar que son los herederos de Carlos Marx y Valdimir Illich Lenin y que el PRI es la vanguardia del proletariado. Sus patéticos intentos pseudoideológicos, sin embargo, ante la evidencia de la miseria extrema que sus gobiernos corruptos han sembrado por todo el estado de Guerrero, sólo causan una gran hilaridad.

Marco Antonio Morales, integrante de la coordinación de prensa de la campaña de Zeferino Torreblanca

468 ad