Ordenó que a los normalistas “no les pasara absolutamente nada”, dice el alcalde Abarca
El alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, negó que haya dado la orden de disparar contra los autobuses en los que viajaban los estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, porque él instruyó a su secretario de Seguridad “que no les pasara absolutamente nada”.
Dijo que se enteró cuando estaba cenando con su familia en una taquería, después de retirarse del baile tras el informe de su esposa, la presidenta del DIF, María de los Ángeles Pineda.
Afirmó que el secretario de Seguridad municipal, del que no mencionó el nombre, le llamó por teléfono para avisarle que los estudiantes “encapuchados estaban golpeando y quitándole las bolsas” a las personas que se quedaron en el baile organizado por el Ayuntamiento, y que ordenó que los policías no cayeran en provocaciones, que no quería un solo golpe, porque “esos muchachos a eso se dedican, a la provocación”.
En el noticiero del periodista Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, el alcalde perredista rechazó que haya dado una or-den para evitar que los estudiantes se llevaran los autobuses.
“Empezamos a bailar a ritmo de la Luz de Roja de San Marcos, también su servidor y mi esposa, se hicieron varias ruedas bailando, estuvimos conviviendo, inmediatamente después decidí retirarme porque me levanto muy temprano, aproximadamente a las 9:30 de la noche hago el retiro a un restaurante, porque me habían invitado mis hijos, mi esposa, a cenar”, relató.
–¿No se enteró de la actuación de su policía? –le preguntó el periodista.
–No, hasta que por ahí me habló mi secretario municipal que se había dado un incidente. Claro, yo siempre estuve informado que por ahí había unos muchachos, unos estudiantes normalistas de Ayotzinapa, que se habían llevado unos camiones y que estaban haciendo por ahí a unas cuadras de donde había sido el evento, que había disturbios, empezaron a correr y fue así que pasaron donde todavía había personas reunidas, estaban personas bailando, en esos disturbios, golpeando a las personas y arrebatando los bolsos.
“Ya de ahí estuve en comunicación constante con él, que no cayera en una provocación, que no quería yo ningún golpe, ningún disparo, porque sabemos perfectamente bien que esos muchachos siempre hacen que caigan en provocación diferentes corporaciones de seguridad”, agregó.
Ayer antes de las 10 de la mañana, en una entrevista telefónica con la periodista Adela Micha para Imagen Radio, el alcalde relató que la mayoría de los asistentes al baile se retiró cuando tocó el primer grupo y “nos pusimos a bailar” las 150 personas que quedaron.
Aseguró que aproximadamente una hora después, porque estaba sudando y tenía calor, decidió retirarse con su familia, se despidió y de camino a su casa sus dos hijas y su hijo le pidieron ir a cenar a una taquería en el oriente de la ciudad, pero cuando iba llegando al restaurante su secretario de Seguridad le informó por teléfono “de los disturbios”.
“Diciéndome que por ahí andaban unos encapuchados, estudiantes normalistas de Ayotzinapa, golpeando, o sea, se metieron ahí a donde estaban todos bailando, golpeando encapuchados y quitándoles las bolsas a todas las mujeres, y a todos los hombres, y entonces pues incurrió el pánico de ver a los encapuchados”, aseguró.
“La primera orden que di fue de que no se molestaran a los jóvenes, porque yo los conozco, mi querida Adela, andan en todo el estado, tapan calles, roban camiones, etcétera, etcétera, tenemos conocimiento de eso, por eso precisamente di la orden de que no se les tocara absolutamente para nada”, señaló.
Sostuvo que después de enterarse del ataque a los normalistas estuvo en comunicación “a cada momento” con el secretario de Gobierno, Jesús Martínez Garnelo, para informarle lo que estaba sucediendo mientras el funcionario estatal enviaba a la Fuerza Estatal, y dijo que le comentó que muchas personas decían que había tiroteos en diferentes partes de la ciudad pero él no tuvo conocimiento oficial de quienes estaban involucrados. (Redacción / Acapulco)




