CARTAS (Acusan de fraude a Hubert de la Vega y a otros funcionarios del IGC)
Señor director:
Una vez más hacemos uso de este importante medio de comunicación para hacer del conocimiento de la comunidad en general el fraude de que fuimos objeto un grupo de teatristas y un servidor quienes formamos el grupo de teatro El Eterno Retorno.
Como le informaba en mi anterior carta, fuimos invitados a participar dentro de las XVII Jornadas Alarconianas en Taxco. Nuestra presentación fue el martes 18 de mayo a las 19 horas en la Casa Borda y, afortunadamente, la respuesta del público nos mostró que cumplimos con nuestro trabajo de la mejor manera, ya que nos brindaron un efusivo aplauso y algunos reconocimientos verbales.
El acuerdo de participación con la maestra Maricela Lara y con el contador Héctor Quintanar (ambos trabajadores del gobierno estatal) fue de que al final de la función nos liquidarían los honorarios por nuestro trabajo y es fecha en que, ni la maestra ni el contador se han dignado cumplir con lo prometido.
No conforme con esto, fuimos vilmente timados por el director del Instituto Guerrerense de Cultura, Hubert de la Vega, quien para salir del paso, al día siguiente de nuestra presentación nos expidió un cheque sin fondos, con la promesa de que lo podrímos cobrar al día siguiente.
El colmo es lo que ahora argumenta el contador Héctor Quintanar que es el motivo de su incumplimiento, aduciendo que el dinero destinado a cubrir nuestro honorarios estaba en manos del presidente municipal de Taxco, Abraham Ponce Guadarrama, quien tuvo a bien usarlo para otros gastos en lugar de cumplir con los compromisos de las Jornadas Alarconianas.
Nosotros solo teníamos comunicación con la contadora Martha Rosa Bello y con el contador Héctor Quintanar, pero ahora ni ellos quieren tomar nuestra llamada, es obvio que ya se desentendieron del compromiso con nosotros, que somos víctimas del fraude de funcionarios del gobierno de su estado.
Sinceramente consideramos que es lamentable que la cultura de Guerrero esté en manos de estos funcionarios que, con la mano en la citura, pueden robar los honorarios que le fueron prometidos al trabajo de un grupo de personas, a quienes nos ha costado esfuerzo y dedicación de varios meses el montaje que con gusto fuimos a presentar a Taxco.
Sabemos que este tipo de funcionarios son los que descorazonan y dan al traste con el espíritu artístico de las personas a quienes nos interesan estas actividades. Es cultural la corrupción del mexicano, es cultural la falta de cumplimiento de los compromisos de gobierno. ¿Será posible algún cambio?¡Ayúdenos a creer que esto ya no lo merecemos los mexicanos!¡Ayúdenos a creer que, por un momento, somos capaces de pensar en el otro!
Atentamente:
Heberto Silva, miembro del grupo teatral El eterno retorno




