Marchan 300 familiares en la capital; exigen el regreso de los normalistas desaparecidos
*El contingente fue encabezado por 30 madres que rezaron durante todo el trayecto del monumento a Vicente Guerrero al Palacio de Gobierno
Jacob Morales Antonio
Chilpancingo
Familiares de los estudiantes de la escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, desaparecidos tras los ataques de la Policía Municipal y sicarios de la noche del viernes en Iguala, marcharon y oraron en esta ciudad para que los normalistas aparezcan vivos.
El contingente fue encabezado por 30 madres que rezaron durante todo el trayecto de la marcha que partió del monumento a Vicente Guerrero hasta el Palacio de Gobierno.
También participaron estudiantes normalistas y maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG).
Alrededor de las 11:30 de la mañana unos 300 simpatizantes de Ayotzinapa se congregaron para protestar y exigir el regreso con vida de los desaparecidos, que según el Comite de Estudiantes son 38 y según el gobierno del estado son 43.
La marcha característica de los maestros cetegistas y los estudiantes normalistas por segunda vez fue en silencio, sin consignas, como la del lunes.
En algunas de las pancartas que los padres portaban exigían castigo a los responsables materiales e intelectuales de los asesinatos y apoyos a los deudos.
“Ni perdón ni olvido”, decía una de las mantas que traía el dibujo del gobernador Ángel Aguirre que decía “no descansar, hasta que se haga justicia”.
En el trayecto, Mario César González Contreras, padre de César Manuel Gonzáles Hernández de 22 años, originario de Huamantla, Tlaxcala, repartió volantes donde se informa a la población de los ataques de la noche del viernes en Iguala.
Los familiares demandaron juicio político al alcalde de Iguala José Luis Abarca Velázquez, castigo al director de Seguridad Pública, Felipe Flores Velázquez y a los policías que asesinaron a las seis víctimas.
Además demandaron sanciones a las autoridades estatales y federales que omitieron prevenir las agresiones en contra de los estudiantes.
La marcha pasó por las principales calles del centro de la capital, y alrededor de la 1:00 de la tarde llegó al Palacio de Gobierno. En las rejas del inmueble pegaron las cartulinas y lonas con las imágenes de los jóvenes abatidos en Iguala.
La señora María Inés Abraján Gaspar, tía de Adán Abraján de la Cruz, uno de los desaparecidos, demandó justicia para los jóvenes asesinados, “¿por qué fueron acribillados?” preguntó la señora a los reporteros y recordó que el gobierno no ha entregado los autobuses suficientes a la Normal para que lo estudiantes salgan a realizar su prácticas de estudios.
Permanecieron alrededor de media hora en el lugar. Momentos antes de partir de regreso a Tixtla los normalistas exclamaron consignas como; “Vestido de verde olivo, políticamente vivo, no has muerto, no has muerto camarada, tu muerte, tu muerte será vengada” y “Ayotzi vive, la lucha sigue”.




