Pide el arzobispo que se escuchen las peticiones de los porteños en la marcha
La manifestación “traerá más turismo, porque da más turismo un lugar seguro que inseguro”, dice Aguirre Franco
Karina Contreras
El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, llamó a los tres ámbitos de gobierno a tener los oídos atentos a la marcha que llevaron a cabo los ciudadanos ayer domingo por la tarde. Dijo que no se debe tener oídos sordos ni corazones insensibles ante la manifestación que “no es para denotar, ofender o para clamar contra las autoridades (sino) para dar a conocer la pena, nuestra sensibilidad, nuestra adhesión con aquellos hermanos que están sufriendo estas situaciones (de inseguridad)”.
No coincidió con el secretario de Turismo, Ernesto Rodríguez Escalona, quien en días pasados reprobó la marcha con el argumento de que daría mala imagen al puerto. Aguirre Franco dijo que al contrario “la marcha traerá más turismo, porque da más turismo un lugar seguro que inseguro”.
Ayer domingo, durante su misa dominical y a unas horas de que se llevara a cabo la marcha silenciosa contra la inseguridad convocada por las cámaras empresariales y comerciantes de la Costera, Aguirre Franco llamó a los feligreses a participar en ella y no tener corazones insensibles a los males de la sociedad.
Durante la lectura de su homilía, dijo que hay personas que creen tenerlo todo, tratando de velar por sus propios intereses y que en nada se preocupan por los demás, cuyo corazón se hace insensible a las miserias de las multitudes de pobres que sobreviven a su alrededor. Cierran sus oídos y sus ojos a las quejas y lamentos de los marginados, a los que padecen secuestros, homicidios, asaltos, robos, violaciones y agresiones.
Agregó a los feligreses que la inseguridad no nada más está en manos de las autoridades civiles, policiacas o militares, sino de todos, por lo que tenemos que asociarnos para buscar soluciones.
Luego, en declaraciones al finalizar la misa, Aguirre Franco señaló a las autoridades que deben “tener el odio atento, para tener el paso ligero, y la mira puesta hacía la lejanía, es decir, que tengan la mirada puesta en la seguridad de los ciudadanos. Hay que tener los odios atentos, no los oídos sordos, no corazones insensibles ante esta manifestación”.
Aguirre Franco opinó que la marcha contra la inseguridad que promovieron las cámaras empresariales y comerciantes es una iniciativa digna de atenderse y además una forma eficaz de sensibilizar a la población y de responsabilizarnos para que entre todos promuevan la seguridad.
Precisó que es una acción en favor de Acapulco, de Guerrero, de México porque se promueve algo que necesitamos como un lugar turístico, como un lugar que sabe recibir a los visitantes. Consideró que es más publicidad para un puerto turístico como Acapulco como una “ciudad segura y no insegura”.
Resaltó que la marcha silenciosa era sin connotaciones políticas de algún color o genero, y que es con la intención de decir que no somos insensibles ante las desgracias de nuestros hermanos. Dijo que en la homilía se escuchó la palabra de Dios que se opone y crítica fuertemente a aquellas personas que vivien en medio de sus comodidades no se preocupan de las desgracias de sus hermanos. Hay tantas desgracias, violencias, como los secuestros, los robos, los asaltos, los asesinatos, las balaceras, los robos o los allanamientos de moradas.
Otro mensaje de la marcha –dijo el jerarca católico– es que se quiere “articular acciones solidarias a favor de la seguridad y con los elementos de seguridad. No es un marcha ni contra la policía municipal, ni contra la presidencia municipal, ni contra el gobierno de Guerrero, ni contra la policía del estado, o contra el ejército. La marcha es a favor del bien de todos nuestros hermanos que sufren desgracias. Es señal de que queremos, no de salvaguardad intereses egoístas, sino de unir esfuerzos con quienes tienen la obligación de hacerlo”.
Aguirre Franco añadió que es cierto que los cuerpos de seguridad tienen la misión de cuidar a los ciudadanos y cuidar la soberanía del pueblo de México, eso está bien, pero tampoco se deben extralimitar, pues cuando estos cuerpos se extralimitan en sus funciones, entonces si van contra los derechos humanos.
Manifestó que varias personas le han comentado que quieren irse a vivir a otro parte ante los amagos de inseguridad, de secuestros, de violencia, y de asaltos, donde ya no pueden seguir con sus negocios particulares o en sus empresas. Pero especificó que “no es una marcha de gente de dinero, que busca que se les protejan sus intereses de capitales, si no que estamos hablando de la seguridad de todos a la que tenemos derecho para vivir una vida más humana, más tranquila y que seamos una verdadera familia”.
Aguirre Franco insistió que la marcha no va en contra de Acapulco ni en contra del turismo, ni de la fama de Acapulco, al contrario, va a resaltar la voluntad de los ciudadanos de Acapulco para recibir a sus visitantes en una ciudad segura. “Causa más alejamiento del turismo la inseguridad que la seguridad, y nosotros queremos unir esfuerzos para tener una ciudad segura”.




