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Bloquean normalistas, cetegistas y padres de los desaparecidos la Autopista del Sol

*A 10 días de la detención de sus compañeros no hay resultados de las investigaciones y búsqueda, reprochan. Culpa el representante del Comité Ejecutivo Estudiantil de la Normal, Diego Genaro Mesa, al gobernador

Jacob Morales Antonio

Chilpancingo

Padres de los 43 jóvenes desaparecidos en Iguala, estudiantes normalistas y maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) bloquearon de manera intermitente durante dos horas la Autopista del Sol y dejaron el paso libre otras dos horas en la caseta de Palo Blanco, como parte de las acciones para demandar al gobierno del estado presentar con vida a los estudiantes desaparecidos.
Los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, durante la protesta advirtieron que si el gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, no da una respuesta clara sobre los desaparecidos que fueron detenidos por policías municipales la noche del 26 de septiembre, hoy radicalizarán sus protestas, porque a 10 días de la detención de sus compañeros no hay resultados de las investigaciones y búsqueda.
Los padres de familia negaron que sean los cuerpos de sus hijos los encontrados el sábado en fosas clandestinas en la comunidad de Pueblo Viejo, en Iguala y llamaron al gobierno del estado a no jugar con el tema y lo responsabilizaron del rumbo que tome el movimiento para exigir la aparición de los estudiantes.
La noche del viernes 26 de septiembre hubo tres ataques en Iguala que dejaron seis personas asesinadas, tres normalistas y tres civiles.
El representante del Comité Ejecutivo Estudiantil de la escuela, Diego Genaro Mesa, dijo que el estado vive en la ingobernabilidad y culpó al gobernador del los hechos porque es el responsable de la seguridad en la entidad.
El dirigente dijo que de confirmar que los cuerpos hallados en las fosas clandestinas en Iguala son de los normalistas, el gobernador deberá de renunciar y enfrentar un juicio político, al igual que el presidente municipal José Luis Abarca Velázquez y los mandos de seguridad municipal.
El normalista denunció que las patrullas que fueron identificadas y donde se llevaron a sus compañeros están desaparecidas. También informó que dentro de los peritos para identificar los cuerpos hallados en Iguala se encuentran investigadores argentinos que ellos propusieron.
El padre de César Manuel González Hernández, de 22 años, originario de Huamantla, Tlaxcala, Mario César González Contreras, quien un día después de saber de la desaparición de su hijo llegó al estado, afirmó que “si yo pensaba que estábamos mal en Tlaxcala porque tenían baches la calles, Dios mío, aquí están súper jodidos, por cada bache que tienen las calles de Huamantla es un muerto aquí en Guerrero”.
El papá del joven dijo que no pierde las esperanzas de encontrar al único hijo varón que tiene, quien le prometió darle una mejor vida una vez que terminara la carrera para maestro. Recordó que su hijo por dos años fue instructor de la Comisión Nacional de Fomento Educativo en Tlaxcala.
Al tratar de hablar con otros padres de familia se negaron a hacer declaraciones porque afirmaron que ya habían dicho en reiteradas ocasiones su sentir y las exigencias, pero mantienen las esperanzas encontrar con vida a sus hijos y afirmaron que los de la fosa de Iguala no son.

El bloqueo

A las 11:55 de la mañana unos mil inconformes a bordo de 20 autobuses que los estudiantes han retenido y automóviles particulares, llegaron frente al hotel Parador del Marqués, ahí se apostaron en los carriles centrales y colocaron dos mantas, una en cada carril, que decían: “Justicia. Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
Veinte minutos después comenzaron a dar el paso a los automovilistas por lapsos de diez minutos en ambos carriles a quienes entregaron volantes donde relatan los hechos y la exigencia de justicia y castigo a los culpables. El bloqueo también afectó a transeúntes de la carretera federal Chilpancingo-Acapulco.
A la misma hora dos autobuses con padres de familia y estudiantes se dirigieron al centro de la ciudad para informar a través de las estaciones de radio sobre los nulos avances de la búsqueda de sus hijos.
Al aire los estudiantes afirmaron que la exigencia de ellos y los padres no es material, como la entrega de plazas, sino de la vida de compañeros y llamaron a la sociedad a solidarizarse con la escuela.
Alrededor de la una de la tarde, un convoy de tres camiones y dos patrullas del Ejército llegó al bloqueo, pero se retiró del lugar al ver el cierre de la autopista por los estudiantes que desafiantes miraron a las fuerzas castrenses.
Una hora después los vehículos regresaron al lugar y una patrulla trató de cruzar la protesta pero los normalistas impidieron el paso y recriminaron a los elementos que deberían de estar en Iguala en la búsqueda de sus compañeros, minutos después la patrulla retrocedió y el convoy se retiró del lugar entre consignas de los estudiantes.
Quince minutos después los estudiantes, maestros y familiares se retiraron, abordaron los autobuses y se dirigieron a la caseta de Palo Blanco en dirección al puerto de Acapulco. Al llegar, los normalistas con los rostros cubiertos destruyeron las cámaras de seguridad y realizaron pintas como “Ayotzi vive, la lucha sigue” en las paredes de la caseta.
Algunos estudiantes exclamaron a los automovilistas a quienes entregaron volantes informativos y pidieron una cooperación voluntaria, “Hay paso libre, Ayotzinapa invita”. Los trabajadores que cobran el peaje prefirieron quedarse en las casetas hasta que los estudiantes y padres se retiraron alrededor de las 16:30 horas.
Las madres de los estudiantes molestas en el lugar se negaron a hacer declaraciones a los reporteros porque afirmaron que sus testimonios no salen en los medios y recriminaron al gobernador Ángel Aguirre el no dar la cara, y demandaron la entrega de sus hijos vivos. Ahí las mamás afirmaron que los cuerpos encontrados en Iguala no son de sus hijos.
Durante las actividades de los padres de los desparecidos y normalistas, personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos estuvo acompañándolos.

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