Declaran en la Fiscalía los padres de cinco normalistas desaparecidos; dejan muestras de sangre para buscarlos
Redacción
Chilpancingo
Padres de cinco de los 43 normalistas desaparecidos desde el 26 de septiembre en Iguala, acudieron a la Fiscalía General del Estado a rendir su declaración y dejar muestras de sangre para que las autoridades ministeriales tengan un registro que servirá para las labores de búsqueda.
Ayer a las 11 de la mañana los padres de los estudiantes arribaron a las instalaciones de la Fiscalía Especializada para la Búsqueda de Personas Desaparecidas acompañados de abogados del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, y personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Ellos no rindieron su declaración correspondiente el pasado miércoles 30 de octubre, cuando los familiares de 38 normalistas de Ayotzinapa visitaron la dependencia para hacer lo propio, por lo que ayer realizaron este trámite en el que informaron a las autoridades ministeriales sobre las características y señas particulares de sus hijos.
Se trata de los padres de Ángel García Hernández, originario de la comunidad de Tecuantepec, perteneciente al municipio de Tecoanapa; Marcial Pablo Baranda, de Xalpatlahuac, también de Tecoanapa; Jonás Trujillo González del Ticui, Atoyac; de Marco Antonio González Molina y José Eduardo Bartolo Tlatempa, de estos últimos no quisieron revelar su lugar de origen.
Además, el padre de Miguel Ángel Hernández Martínez, quien visitó la fiscalía el miércoles para declarar, regresó ayer para dejar su muestra de sangre, ya que la semana pasada no pudo hacerlo. El proceso requirió de cuatro horas.
El personal de la CNDH, que desde la semana pasada arribó a la Normal Rural Raúl Isidro Burgos para obtener la declaración de las familias de los 43 estudiantes desaparecidos, se negó a hacer declaraciones sobre el proceso bajo el argumento de que no tienen autorizado dar ningún tipo de información.
También se solicitó a los padres de familia que contaran su versión e informaran sobre lo que las autoridades les han dicho en relación a las investigaciones, pero prefirieron no hablar. Se dijeron cansados y temerosos de que hubiera repercusiones si comentaban algo.
Incluso uno de ellos dijo que “ya todo lo saben, todo se los hemos dicho, es la misma historia con cada padre de familia, estamos buscando a nuestros hijos y sólo queremos verlos con vida”.
Tampoco opinaron en relación a que la Procuraduría General de la República (PGR) ya atrajo el caso, ni sobre el hallazgo de las fosas clandestinas localizadas la mañana del sábado en una colonia de la zona rural de Iguala y que, se presume, podrían ser restos de los normalistas desaparecidos.
Los padres de familia abandonaron la Fiscalía General del Estado alrededor de las 3 de la tarde. Posteriormente abordaron un camión propiedad de Ayotzinapa y regresaron al plantel, a esperar a que las autoridades del gobierno del estado presenten con vida a los 43 desaparecidos.




