CARTAS (El director de la Preparatoria 22 llama a sus opositores a hacer política desde la academia)
Señor director:
Le saludo cordialmente y a la vez le solicito un breve espacio para aclarar algunas imputaciones que se le hacen a su servidor, director de la Unidad Académica Preparatoria 22 de Atoyac de Álvarez, en algunas notas de su corresponsal Francisco Magaña. Aunque han sido varias, quiero particularmente referirme a la publicada el 14 de septiembre, porque en ella un grupo de trabajadores encabezados por Wilibaldo Rojas, Policarpo Valdez y Roque Peralta afirman temerariamente que “no se ha rendido ningún informe financiero por parte del director” y además “exigen que el director explique dónde están 500 mil pesos que entregó Rectoría al plantel”. Al respecto debo decir que este grupo de profesores miente intencionalmente para confundir a la comunidad universitaria y a la opinión pública; están a disposición de quien lo desee los informes financieros que he rendido ante el Consejo Académico, máxima instancia de gobierno en nuestra Unidad, y en lo que respecta a la afirmación de que he recibido 500 mil pesos de Rectoría, también ofrezco a su corresponsal las pólizas de los cheques que me han entregado de la Administración Central y las respectivas comprobaciones de en dónde se han invertido, cuya cantidad asciende a 98 mil pesos debidamente etiquetados para concluir el comedor universitario (70 mil pesos), rehabilitar baños (10 mi pesos), clausuras (15 mil pesos) y apoyo al módulo de Cacalutla (3 mil pesos), así que yo retaría a quienes acusan de falacias que sálo existen en sus mentes a que me demuestren lo contrario.
Ellos mismos se contradicen en el documento a la opinión pública acerca de la situación que prevalece (según relata la nota del corresponsal), porque dicen que “el plantel está urgido de cambios, pero es de los que menos inversión tienen por parte de la Rectoría y eso ha originado su rezago”. ¿Y entonces los 500 mil?
Creo que este tipo de cosas no contribuyen en nada a obtener la credibilidad en la sociedad a la que servimos y de la que requerimos para fortalecer nuestro programa educativo. Entiendo que sus actitudes reflejan su posición política al no lograr ganar la dirección escolar en el proceso electoral pasado, así es esto, ellos han mostrado que no están dispuestos a privilegiar lo académico sobre lo político, sus intereses de grupo están por encima de los intereses académicos de los estudiantes y por ello no dejarán de oponerse a todo lo que haga el director, en la lógica de que todas esas críticas influirán en su favor en la próxima contienda.
Insisten en que hay problemas laborales descalificando el trabajo de la Comisión Mixta de Admisión y el director de Recursos Humanos de la UAG que revisaron la plantilla y la citada comisión dejó claro que a sus compañeros de grupo que querían llenar de horas no fue posible porque no reúnen el perfil académico, como tampoco lo reúnen algunos a quienes en el pasado se les asignaron materias sin atenderse este aspecto, como el caso de la licenciada en economía que imparte literatura o del estudiante de licenciatura que pretende impartir filosofía teniendo escasos estudios de inglés, etcétera. Afortunadamente la escuela marcha porque la mayoría de los 56 maestros que conforman la planta docente no apoyan el proyecto desestabilizador de estos maestros, pues aquellos están realizando sus labores docentes, algunos colaborando además con cursos de regularización, perfeccionando el proyecto institucional (Profem) y haciendo evaluaciones parciales. Sólo falta que este grupo opositor deje un poco la grilla y se ponga a dar clases, también se puede hacer política desde la academia
Respetuosamente
Alberto Ramos de La Cruz
Director de la Preparatoria 22




