Desalojan policías una vivienda en una colonia irregular en Zihuatanejo
Toma la familia como rehenes a 12 niños, entre ellos sus hijos, para evitar la destrucción de la casa. Es pleito personal entre el dueño de la vivienda y el director de Desarrollo Urbano, Abelardo Fierro, señalan los afectados
Brenda Escobar Zihuatanejo
Policías preventivos, bomberos, empleados del Fideicomiso Bahía de Zihuatanejo y de la Dirección de Desarrollo Urbano municipal, desalojaron ayer una vivienda precarista ubicada en una colonia irregular de Zihuatanejo.
La propietaria fue apoyada por sus vecinas para oponerse a la destrucción de la vivienda, y utilizaron a sus hijos como rehenes.
Cerca del medio día de ayer, los agentes señalados llegaron al domicilio de la señora Modesta García Avilés, ubicado en la ampliación de la colonia Aquiles Serdán, ubicada en una de las partes más altas de los cerros de Zihuatanejo, para cumplir por segunda ocasión la orden de desalojo del director de Desarrollo Urbano, Abelardo Fierro Abarca.
El argumento del funcionario municipal es que la señora Modesta García y su esposo, Adán Ramírez Chávez, ya tienen un lote metros más abajo, pero las vecinas que ayer introdujeron a 12 menores de edad a la casa, construida sólo de una pared de concreto y de material endeble, señalaron que Abelardo Fierro tiene un pleito personal con esta familia.
Acusaron al funcionario municipal de pretender manipular al señor Adán Ramírez para hacer negocios sucios con la venta de terrenos irregulares y obligarlo a que reconozca a otra persona como dirigente de los precaristas, y que ante la negativa “con esta ya es la segunda vez que vienen a tirar la casa”.
La versión también fue confirmada en corto por un empleado del Fibazi, quien dijo que “Abelardo Fierro está detrás de todo esto y es quien más ha insistido en que nomás esta vivienda se desaloje porque todos conocen del pleito personal que trae con el señor Adán”.
El desalojo se prolongó más de una hora debido a que las madres de familia se negaban a sacar a sus hijos de la vivienda, mientras que ellos permanecían ajenos a la discusión de los mayores, pues se divertían viendo caricaturas en la televisión.
Las amas de casa arremetieron contra los bomberos, a quienes acusaron de prestarse a lastimar “a los pobres como nosotros, si somos los mismos”, así como a la policía y a los empleados del Fibazi, “que dejan que el director de Desarrollo Urbano les haga como él quiere”.




