El cadáver de uno de los colombianos ejecutados aún permanece en Semefo
La pareja de Adolfo Escobar no ha reclamado el cuerpo por falta de documentos
Jorge Nava
Gustavo Adolfo Escobar Escobar ejecutado al estilo narco en un asentamiento cercano en la colonia Carabalí permanece en el Servicio Médico Forense (Semefo) debido a que su pareja Paola Carolina Turbay Haddad no lo ha podido reclamar ante la falta de documentos que ya enviaron los padres del joven asesinado, pero no han llegado.
Adolfo Escobar junto con su amigo y paisano, Diego Fernando Rivillas Hoyos fueron ejecutados la semana pasada después de que individuos los subieron a unos vehículos a la fuerza al salir de la discoteca Palladium. Los jóvenes eran originarios de Tuluá Valle, Colombia.
Ayer por la noche, en la agencia del Ministerio Público (MP) del sector Emiliano Zapata, se informó que Paola Carolina Turbay espera los documentos que mandaron los papás del joven, de 27 años, para llevarse el cadáver.
De la averiguación Tab/Zap/I/478/2004, iniciada contra quién resulte responsable, Paola Turbay señaló que vinieron con Adolfo Escobar a pasar las fiestas del 15 de septiembre en este puerto, cuando al salir su pareja fue interceptado por sujetos y se lo llevaron.
Del amigo de su pareja, sólo dijo que Adolfo Escobar se encontró en la discoteca a Diego Rivillas y se sentaron en una mesa.
Versiones del caso señalan lo contrario, porque según en el MP del sector Jardín, el otro joven ejecutado, Diego Rivillas, fue el que llegó a esta ciudad en compañía de su esposa, Sara Yulet López Castro, quien declaró que tanto su esposo como Adolfo Escobar se encontraron en esta ciudad.
Adolfo Escboar asesinado en la avenida Veladero de la colonia Praderas de Guadalupe, asentamiento cercano a la colonia Carabalí, tuvo cinco puñaladas en el área de la cabeza, una profunda en el cuello; recibió cuatro disparos en la cabeza, dos en la frente, uno en el muslo izquierdo y otro en el muslo derecho, así como golpes contusos tanto en la cara como en el cuerpo y una bolsa de plástico en la cabeza.
En el caso de Diego Rivillas encontrado en la colonia Jardín, cerca de la estación Tehuacán del fraccionamiento Costa Brava, en una bajada, recibió un balazo en un oído, una al borde del maxilar inferior de lado izquierdo, otro en la región occipital, así como golpes contusos.




