Una Autopista con baches, derrumbes, tramos en reparación y teléfonos averiados
Teresa de la Cruz Chilpancingo
A 11 años de haberse construido la Autopista del Sol, el tramo Chilpancingo a la caseta Paso Morelos, la carpeta asfáltica presenta un gran número de baches, derrumbes, cunetas rellenas de tierra y piedras, asentamientos, largos trayectos en reparación así como teléfonos de emergencia sin servicio o destruidos.
La Autopista del Sol México-Acapulco que se distingue por tener cuatro carriles, uno de los puentes más altos de América Latina –el Mezcala– así como por acortar la distancia entre la capital del país y el puerto de Acapulco, fue construida durante los primeros años (1989-1992) del periodo del entonces presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari.
Según la página electrónica de la Secretaría de Comunicaciones y Trasportes (SCT) la Autopista del Sol México-Acapulco tiene 263 kilómetros de longitud de los cinco mil 933 kilómetros de autopistas que existen en país, y que significan 49 kilómetros menos en comparación con carretera libre.
La inauguración de la Autopista del Sol que además es considerada una de las más costosas de México, fue inaugurada en 1993 durante el periodo del extinto gobernador, José Francisco Ruiz Masieu
En un recorrido realizado el viernes por El Sur, sobre la Autopista del Sol específicamente en el tramo Chilpancingo a la caseta Paso Morelos, que comprende 94 de los 263 kilómetros de longitud, en ambos sentidos de circulación se apreciaron más de 20 baches de distintos tamaños, deslaves de los cerros, largos tramos en reparación, asentamientos y los casi 40 teléfonos de emergencia sin servicio.
Deslaves y baches
Unos dos kilómetros después de entrar a la Autopista del Sol en circulación de sur a norte, aparece el primer derrumbe de un cerro que no fue de gran magnitud, pero que sí aventó algunas piedras sobre la carpeta asfáltica.
La leve llovizna que se presentó por la mañana del viernes sobre la Autopista del Sol, en otros cerros provocó escurrimientos de agua que acompañados de lodo y piedras rellenaban las cunetas, antes de llegar al puente El Zapote.
Casi a la mitad del tramo recorrido y cerca del puente Mezcala los deslaves se mostraban de mayor magnitud ocasionando con ello que un grupo de empleados de Caminos y Puentes Federales (Capufe) trabajaran en el retiro de escombros tanto de la carpeta asfáltica así como de las cunetas que fueron tapadas.
Asimismo, al pasar el puente Mezcala de sur a norte se notan los trabajos de retiro de escombro que continúan por el desgajamiento de un cerro que ocurrió hace 15 días, y que por dos horas obstruyó completamente la circulación de los cuatro carriles.
La misma situación existe unos cuatro kilómetros antes de llegar a la caseta Paso Morelos, en donde cerraron los dos carriles que circulan de sur a norte, particularmente entre el kilómetro 193 y 194, ello para renovar totalmente la carpeta asfáltica. En la mayoría de los tramos que presentan derrumbes o deslaves hay anuncios que advierten los incidentes.
Los baches también son aspectos que predominan en gran cantidad en el trayecto recorrido, como es el caso del kilómetro 243 en donde había varios, y aunque para estos no se mostraba trabajo de reparación ni señales de advertencia, eran más de 20 hoyos que se ubicaban en los cuatros carriles que circulan de sur a norte y viceversa.
Donde sí había señalamientos precautorios fue en los asentamientos, aunque en algunos casos –como en el kilómetro 260– por un lado se habían creado agrietamientos y por otro se formaban bordes que parecían rampas cuando los automóviles circulaban a alta velocidad por ese lugar.
En tramos como el que se formaban desde el Puente Barranca de Cañón hasta el Puente Xalostoc, en ambos sentidos de la circulación, la carpeta asfáltica se mantenía en buenas condiciones, aunque se notó una escasa cantidad de gravilla, no había baches, asentamientos nideslaves.
A unos tres kilómetros antes de llegar a la Caseta Paso Morelos parecía que lejos de restaurar la carpeta asfáltica, colocaron una capa gruesa de chapopote de casi un metro de altura que sólo se notaba al circular de norte a sur, rumbo a Acapulco.
Lo que definitivamente carece de funcionamiento en la Autopista del Sol son los Teléfonos de Emergencia, ya que de los casi 40 que se ubican a los largo del ramo recorrido en ambos lados de circulación, unos ocho estaban destrozados en tanto que el resto no funcionaba.
En la caja de los teléfonos de emergencia, las instrucciones pedían presionar una de los dos servicios a requerir –ambulancia o auxilio mecánico– e inmediatamente alguien que permanece en la Caseta de Paso Morelos respondía al llamado, tras consultar la necesidad que requiere el usuario de esa vía federal concesionada.
Sin embargo en varias ocasiones se intentó hacer uso de los teléfonos de emergencia, –ubicados uno cada tres kilómetros–, pero nadie respondía y en otros casos los aparatos se encontraban destrozados.
Los accidentes ocurren por exceso de velocidad
Para tratar de conocer la versión oficial de las condiciones en que se encontraba el tramo recorrido así como los tiempos en que concluirán los espacios en reparación, la secretaria del responsable de la conservación de la carretera Chilpancingo a la caseta Paso Morelos –del que no quiso dar su nombre–, argumentó que éste no se encontraba y aseguró que nadie más podía dar esa información.
Más tarde el técnico auxiliar turístico de los llamados Ángeles Verdes, Luis Arturo Moreno, quien patrulla el tramo que va de Chilpancingo a la caseta Paso Morelos, dijo desconocer el número de accidentes que han ocurrido en ese lugar en lo que va del año, y no quiso hablar sobre las condiciones físicas de la carretera, argumentando que esa información se concentra en Cuernavaca.
Aunque luego descartó que los accidentes que se registran en la Autopista del Sol sean por el estado en que se encuentra la carpeta asfáltica, “más bien tiene que ver la velocidad, ya que la velocidad máxima es de 110 kilómetros por horas, pero hay quines pasan casi hasta 200 kilómetros por hora”.
Por lo “descuidada” en que esta la Autopista, sale lo mismo irse por la libre: ususario
Eleazar Corral García, quien es integrante de la Banda de Música de la delegación Cuahutemoc en el estado de México, acompañado de su familia, dijo que salió de Ecatepec a las 7 de la mañana para llegar a “buena hora” a Acapulco, y aunque indicó que por problemas mecánicos llevaban retraso, opinó que la autopista “está muy descuidada y no hay cómo comunicarse para pedir auxilio”.
Entrevistado en el kilómetro 199 mientras trataba de reparar su automóvil una caribe modelo 1998, Corral García expresó que “por las condiciones de la carretera, sale lo mismo viajar por la –carretera– libre, porque aquí uno va esquiando los baches, a pesar de que se supone que es la autopista”.
Corral García quien también es maestro en el Instituto de Bellas Artes de Tultitlán y quien junto con su familia vienen a descansar este fin de semana a Acapulco, se dijo extrañado por las condiciones físicas de la vía federal, sobre todo porque –señaló– “se supone que para eso nos cobran la cuota en las casetas, ese dinero tiene que ocuparse para el mantenimiento”
Además de las condiciones de la carpeta asfáltica, indicó que los técnicos en auxilio turístico no llevan las herramientas “necesarias para salir del problema, yo vengo desde Ecatepec y en todo el trayecto tuve problemas, pero ellos no me decían el problema real del carro, incluso a uno le tuve que pagar 30 pesos por una refacción cuando se supone que el auxilio es gratuito”.




