Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Xavier Carreto A.

 Las autoridades electorales locales

A David A. Sotelo, en este momento difícil.  

La inauguración del edificio del Tribunal Estatal Electoral (TEE) que encabezó el Ejecutivo estatal esta semana, es un buen motivo para reflexionar acerca de la responsabilidad que tiene este órgano al igual que el Consejo Estatal Electoral (CEE), en los comicios que servirán para nombrar al próximo gobernador del estado de Guerrero. Del desempeño apegado a la legalidad, a la imparcialidad, a la equidad, a la certeza, entre otras características que deben asumir los consejeros y magistrados del CEE y del TEE, dependerá en mucho que el proceso electoral del 6 de Febrero del 2005 se lleve a cabo en un clima de paz y tranquilidad social. Y que los resultados del mismo no sean cuestionados por quienes no resulten favorecidos por la decisión ciudadana expresada en las urnas.

Las elecciones locales recientes, para gobernador en Oaxaca y de ayuntamientos, Congreso local y gobernador en Veracruz, nos obligan a ser cuidadosos para asegurarnos que nuestras autoridades electorales locales cumplan cabalmente con sus responsabilidades que eviten situaciones de intranquilidad social como esta sucediendo en estas dos entidades.

Los aspirantes a gobernar Oaxaca y Veracruz, Gabino Cue y Gerardo Buganza, propuestos por la coalición de Convergencia, PAN  y PRD, en el primer estado y por el PAN, en el segundo, se han quejado de las autoridades electorales por su abierta parcialidad para favorecer a los candidatos declarados triunfadores del PRI, Ulises Ruiz y Fidel Herrera. En el caso de Veracruz, los panistas acusan al Instituto Electoral Veracruzano (IEV) de que su actuación en los comicios estuvo plegada a las órdenes del gobierno del estado y sujeto completamente a lo que mande el gobernador Miguel Alemán. Aunque falta todavía que el TEE de Veracruz -instancia siguiente para que quienes están inconformes con los resultados acudan a ésta, emita su dictamen-, desde ahora, se puede asegurar que será   adverso a éstos, pues tiene la misma limitación que el IEV, o sea, su dependencia del gobernador Alemán. Respecto a Oaxaca, las acusaciones son muy similares, por la actitud asumida por el gobernador José Murat.

En ambas situaciones será el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la instancia final y la más confiable la que emita la última palabra al respecto. Lo cual no habría de llegarse hasta a ella si las autoridades electorales locales fueran serias, responsables e imparciales.

Respecto a las autoridades electorales en Guerrero, éstas han tenido un desempeño parcial, como sucedió con la elección de gobernador en las elecciones del 7 de Febrero de 1999, cuando se cometió el fraude electoral contra los ciudadanos guerrerenses que despojo a Félix Salgado de su triunfo y en el cual el CEE fue cómplice de esta irregularidad. En cuanto al TEE, recordemos que en los comicios del 6 de Octubre de 2002, quitó al PAN uno de los dos diputados plurinominales que el CEE le había asignado por los más de 80 mil votos que este partido obtuvo, finalmente el TEPJF le entrego al partido azul los 4 diputados plurinominales a los que tenía derecho.

Por estos antecedentes que tienen las autoridades electorales locales en el país y que las guerrerenses no son ajenas a estas sospechas, nos debe de preocupar la efusividad de la presidenta del TEE, Olimpia Azucena Godínez Viveros, quien en la inauguración de las nuevas instalaciones del TEE, dijo al Ejecutivo: “Seguramente la historia le hará justicia, estamos convencidos que la trascendencia de sus obras, el pueblo noble y generosos de Guerrero lo tendrá que guardar siempre en su memoria como un digno gobernante que supo impulsar las más nobles tareas de un Estado Democrático”. El tono y el significado de las palabras expresadas por la magistrada presidenta del TEE corresponden más a las de un subordinado del gobernador que a las de una funcionaria pública que tiene la obligación de demostrar en todo momento su independencia. La licenciada Godínez debe recordar una de las expresiones más citadas  de don Jesús Reyes Heroles: “En política, la forma es fondo”.

En realidad, la actitud de la magistrada Godínez no debe de extrañarnos, pues aunque es responsabilidad del Congreso local el nombramiento de consejeros del CEE y de los magistrados del TEE, por la subordinación que en los hechos ha demostrado el poder Legislativo al Ejecutivo, la mayoría de las personas que ocupan estos cargos cuentan en su trayectoria profesional con una vinculación muy estrecha a las estructuras del gobierno estatal. Un ejemplo muy claro en este sentido, es el caso de la Licenciada Virginia López Valencia, quien recientemente dejo el cargo de magistrada electoral y ahora es integrante del Consejo de la Judicatura del Tribunal Superior de Justicia, posición en la cual fue nombrada por el Ejecutivo. A la anterior situación, debe sumarse de que consejeros   y magistrados fueron seleccionados en procesos poco transparentes y no en convocatorias públicas que garanticen un desempeño imparcial y eficiente   en sus altas responsabilidades.

Los ciudadanos guerrerenses debemos exigir que, junto con la apertura del edificio propio que tiene ahora el TEE, los magistrados asuman una nueva actitud para garantizar que, ante las eventualidades de irregularidades en los comicios del año próximo, su actuación se ajuste al derecho y al respeto a la voluntad popular.

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