Abren las Jornadas espacio para el teatro de cabaret, pero con tintes clásicos del Siglo de Oro
Anarsis Pacheco Pólito
Taxco
El miércoles por la noche en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Hotel Posada Misión inició la sección de Cabaret de esta 25 edición de las Jornadas Alarconianas con la puesta en escena Don Juan de carne y hueso o los odios refinados, dirigida por el regiomontano Luis Alberto Rodríguez.
La obra dio inicio a las 10 y media de la noche y contó con la actuación de Enock Rodríguez y Maricruz de los Santos, cabe destacar que la obra fue escrita por el citado director y el actor y músico acapulqueño Enock Rodríguez.
La obra es una mezcla del teatro de Cabaret con un lenguaje del teatro del Siglo de Oro español, pues el personaje principal era el mismo Juan Ruiz de Alarcón, interpretado por el acapulqueño Rodríguez.
Don Juan de Carne y hueso o los odios refinados, agregó un nuevo componente a las obras que se habían estado presentado en estos días de jornadas teatrales, porque se incluyó a un conjunto musical integrado por un piano ejecutado por Salvador Rodríguez y en la batería Alfredro González.
El desarrollo de la puesta fue presentado por el actor como un monólogo, y sólo con unas escasas intervenciones de la actriz Maricruz de los Santos quien daba un toque de cabaret, al personificar a la lujuria con un vestido sensual con un corset de encaje y un tutú rojo.
Las intervenciones del actor describían una mira sensual y de un amor no realizado del dramaturgo textos del mismo Juan Ruiz de Alarcón que contenían tono pícaro.
Además de los diálogos y monólogos acompañados por música en vivo como fondo musical, se presentaron canciones que contenían algunos mensajes sobre la política mexicana, la religión y sobre la diversidad sexual.
También retomó la concepción de los pecados capitales como la lujuria y en ese segmento participó Maricruz de los Santos que trataba de manera sensual al público, imbuída de manera completa en su papel.
A pesar de haber sido la obra presentada en un horario nocturno poco común para la línea que se seguía en estas jornadas y a mitad de semana, asistieron alrededor de 100 personas que fueron colocadas en sillas frente a un escenario sin diseño propio, puesto que se mantuvo como lo dejó la compañía teatral venezolana que se presentó antes.




