Fuimos torturados, dicen los tres detenidos por el secuestro de Leodegario Aguilera
La noche del jueves ingresaron al penal de Las Cruces
Nos hicieron firmar papeles sin saber qué decían, aseguran los inculpados en el caso del periodista
Jorge Nava
Los tres detenidos por el presunto secuestro de Leodegario Aguilera Lucas, ocurrido el 22 de mayo, están en la cárcel de Acapulco en espera de que el juez penal emita una orden de aprehensión por homicidio calificado.
A las 11 de la noche del jueves, policías ministeriales internaron a los detenidos, quienes la mañana de este viernes rendían su declaración preparatoria, en la cual negaron los hechos.
Hasta las 4 de la tarde, Alfonso Noel Vargas fue el primero que concluía su declaración luego de que el primer secretario de Acuerdos del juzgado octavo penal, José Guadalupe de Aquino Flores, leyó el acta sobre su culpabilidad.
En la lectura de las declaraciones que comprende la denuncia, el Ministerio Público (MP) le informa al juez que se fundamenta la responsabilidad de los detenidos porque fueron pagados por una persona para sacar del hotel Fiesta del Mar al editor de la revista Mundo Político, Leodegario Lucas Aguilera, porque se querían quedar con la propiedad.
Noel Vargas el momento en que fue detenido y que posteriormente los llevaron a la colonia Jardín, donde fue torturado, luego a Renacimiento, y junto con los otros dos detenidos fueron trasladados a un lugar donde presuntamente encontraron restos de una osamenta.
Denunció que los investigadores les pidieron que aceptaran que habían calcinado el cadáver del agraviado, porque de lo contrario les pasaría algo a ellos o a sus familias.
Indicó que le colocaron bolsas en la cabeza y con apoyo de un mecate le apretaban el cuello. Aclaró que no les quedaron marcas porque usaron las bolsas de plástico.
Agregó que los cargaban en diversos vehículos y en ningún momento les dijeron que tenían defensa, e incluso les hicieron firmar las hojas escritas a máquina de las cuales intentó leer el contenido, pero que los policías le gritaron: “no te hagas pendejo fírmale, no tienes derecho a leerlas”.
Observó que en el expediente se señala a una agente del Ministerio Público (MP), de nombre María Inés, que fue quien firmó la declaración que supuestamente rindió con ella, “pero eso es falso”.
El inculpado dijo ante el juez de que fue hasta este jueves que consumieron alimentos y agua, e incluso no les permitieron hablar con sus familiares en la Policía Judicial.
Para las 5 de la tarde apenas Juan Carlos Salinas Moreno continuaba declarando, y concluirían Alberto Cárdenas Flores.
El miércoles por la noche la señora Rosina Velázquez Íñiguez, quien vivía con Leodegario Aguilera, tuvo un encuentro con el subprocurador general de Justicia del Estado, Antonio Nogueda Carbajal, quien le informó sobre la investigación.
Pero Rosina Velázquez no quiso abundar sobre el encuentro con Nogueda Carbajal.
Asimismo, agentes del MP acompañaron a Rosina Velázquez al hotel Fiesta del Mar para efectuar una diligencia ampliada de inspección ocular, pues –según un MP– los detenidos declararon haber dejado una maleta afuera del hotel el día del rapto y que la mujer había guardado.
La diligencia no se efectuó porque la hermana de la víctima, Ernestina, no acudió al hotel para abrir la puerta.
En el expediente penal 167-1/2004 se señala que otro participante en el rapto de Leodegario es Gabino Galeana Núñez, propietario de una camioneta, color blanco, en la cual se lo llevaron.
También Juan Carlos González Castillo, El Caballo, que junto con Alberto Cárdenas, Alfonso Noel y Juan Carlos Salinas subieron a Leodegario a la camioneta, pero durante el trayecto la víctima les dijo que los conocía y por eso lo mataron de un tiro en el cuello.
Se indica en el expediente que posteriormente recibieron una llamada del autor intelectual, quien les ordenó que lo quemaran, por eso llevaron a Leodegario al predio en La Mimosa, donde Gabino lo roció de gasolina y Juan Carlos González le aventó un cerillo.




